Los metros no aseguran ni el éxito ni el fracaso de la decoración de la casa. La solución pasa por esos muebles para pisos pequeños que hacen más de lo que parece a simple vista. Los que guardan mientras decoran, los que se transforman cuando los necesitas, los que aprovechan los rincones que antes no servían para nada. Piezas que, bien elegidas como las de esta selección, cambian por completo la forma en que se vive una casa pequeña.
Este proyecto del estudio Alberto Torres Interiorismo es todo un ejemplo de cómo ganar espacio con muebles 'dos en uno' como el sofá cama o la zona de escritorio a medida, que también puede funcionar como tocador. Por cierto, esta vivienda solo tiene 42 m².
© BoConceptUna estantería que cabe en cualquier rincón
Las estanterías, tipo escalera o modular en formato mini, son una de las soluciones más inteligentes para los pisos pequeños. Ocupan ese espacio que de otro modo quedaría vacío, como la esquina del salón o el hueco junto a la ventana, y lo convierten en lugar de almacenaje con mucho carácter.
La clave está en no sobrecargarlas: libros, una planta, un par de piezas de cerámica... Lo justo para que parezca un rincón pensado y no un trastero en vertical. Esta de Boconcept, que combina baldas cajones, es perfecta para mantener el orden sin recargar la estancia.
© Brákara StudioUn espejo que amplía los metros
El espejo no guarda nada, eso es verdad. Pero su poder a la hora de jugar visualmente con el espacio no lo tiene ningún otro elemento decorativo. Un espejo grande, bien colocado, frente a una ventana, al fondo de un pasillo o en la pared que más luz recibe, puede hacer que una habitación parezca el doble de amplia. Y si además tiene un marco bonito, suma estilo sin ningún esfuerzo
En una casa pequeña, el espejo no es un capricho, tal y como demuestra este proyecto de Brákara Studio, es un básico.
© SchmidtUn mueble a medida
En ese hueco difícil, como la pared del radiador, el espacio bajo la escalera o el rincón entre la puerta y la ventana, los muebles a medida vienen al rescate. No solo aprovechan cada centímetro cuadrado, sino que multiplican el almacenamiento y el confort. En pisos pequeños son los mejores aliados para mantener el orden. Un armario, como este de Schmidt, una librería de hasta el techo o una zona de trabajo integrada en la pared pueden transformar por completo el aspecto y las posibilidades de una habitación.
© Cult FurnitureUn banco a los pies de la cama con espacio para guardar
El espacio a los pies de la cama suele desaprovecharse y, sin embargo, posee mucho potencial. Un banco con tapa abatible, como este de Cult Furniture, o con cajones lo convierte en el lugar perfecto para guardar los cojines o el edredón cuando llega el calor, sin que se note ni se vea.
Además, cumple una función muy práctica en el día a día: allí te sientas para descalzarte, dejas la ropa antes de dormir, colocas la manta de 'por si acaso'...
© TegarUna mesa de centro elevable
Cuando no sobran los metros, el ingenio es tu mejor aliado decorativo. En un salón pequeño, la mesa de centro elevable, como esta de Tegar, es uno de los muebles más resolutivos que existen.
A baja altura funciona como mesa de centro convencional; elevada sirve de mesa de comedor improvisado, de trabajo o de apoyo para el portátil o el libro. Algunos modelos incorporan, además, almacenaje en su interior. Una solución tres en uno que libera el estar de piezas, sin perder funcionalidad ni confort.
© Carla CapdevilaUn escritorio mini que también es barra de desayunos
En los pisos pequeños disponer de una habitación o un hueco extra para montar un despacho para trabajar en casa es casi imposible. Sin embargo, un escritorio compacto adosado a la pared resuelve dos necesidades a la vez. Durante el día es rincón de trabajo; por la mañana, el lugar donde desayunar sin necesidad de mesa de comedor. Los modelos con balda superior añaden almacenaje vertical, y los que se pliegan contra la pared, como el de esta propuesta del estudio Dosalcubo, liberan el espacio cuando no se usan.
© JYSKUna cama con canapé abatible
El dormitorio es la estancia donde más espacio se desperdicia en los pisos pequeños, y la principal culpable es (casi) siempre la cama. Una cama con canapé abatible, como esta de JYSK, aprovecha todo ese volumen inferior para guardar ropa, ropa de cama, maletas o lo que sea que necesite sitio pero no quieres que se vea. El mecanismo es sencillo de usar y el resultado es un dormitorio más ordenado y mucho más tranquilo. Si hablamos en términos de inversión, quizás es la pieza más rentable.
© MobalpaUn banco con sitio para guardar
Los bancos son una de las piezas con más posibilidades en las casas pequeñas. Además de en el dormitorio, son buenos aliados en el recibidor, en el office y en el comedor. Un banco con almacenaje interior, ya sea con cestos, cajones o apertura abatible, es el lugar idóneo para guardar los zapatos y las mochilas en la entrada, y la mantelería o los productos de despensa en el comedor.
Sin olvidar que multiplica el número de asientos en el comedor y que ofrece un espacio para descalzarse en el recibidor. En esta propuesta de la interiorista Sarah Poniatowski con la firma Mobalpa, el banco se prolonga hasta debajo de la escalera y ofrece un lugar perfecto para relajarse.
© La Redoute InterieursUna mesa de centro con balda inferior
La clave está en elegir muebles que tengan un plus. Así, en lugar de optar por una mesa de centro al uso, si eliges una con balda inferior o cajones, rentabilizarás mejor el espacio. Bien aprovechada, la balda resuelve el almacenaje a la vista de una forma natural y decorativa: una cesta de mimbre, libros ordenados, velas o el mando a distancia que siempre se pierde. Es una solución sencilla que no implica gasto extra, sino intención al usarla. Esta de La Redoute Interieurs es un buen ejemplo de funcionalidad y estilo.
© Yael VallésUn zapatero que es también consola
Decorar el recibidor siempre es un problema en los pisos pequeños. Los muebles dos en uno son una buena solución para mantener el orden sin abarrotar de piezas el espacio. Un zapatero con sobre de consola, como el de esta propuesta del estudio de interiorismo Laura Martínez, es una buena opción. Así, ocupa lo mismo que un mueble de entrada estándar pero hace el trabajo de dos: guarda el calzado abajo y ofrece una superficie para las llaves, el correo y todo lo que se acumula en la entrada.
© UmageUn taburete con funciones de mesa auxiliar
El taburete con balda es uno de esos muebles que nunca sobran en una casa pequeña. Como mesa auxiliar junto al sofá, como apoyo en la cocina, como mesita de noche o como asiento extra cuando hay visitas: se adapta a cualquier uso y encaja en cualquier rincón. La balda inferior añade almacenaje discreto, para un libro, un cargador o una vela, sin restar metros visuales. Pequeño, versátil y con estilo, como este de Umage.
© IKEAUn sofá con espacio de almacenaje
Elegir un sofá con almacenaje integrado, con cajones laterales, asientos elevables o una base tipo baúl, te permitirá rentabilizar los metros de tu salón, sin renunciar al confort. Guarda allí las mantas, los cojines de temporada, los juegos de mesa, las revistas y todo lo que necesitas tener a mano que no quieres ver. El Friheten de IKEA es un clásico en casas pequeñas.




