Techos altos, grandes ventanales, carpintería a medida y una estudiada mezcla de piezas contemporáneas, artesanales y vintage definen esta casa de 80 m², ubicada en el madrileño barrio de Prosperidad, pensada para vivirla mucho. El trabajo de Estudio Rebuelta Domecq (www.rebueltadomecq.com) demuestra cómo el interiorismo puede cambiar por completo la manera de habitar un espacio y es que lo que en otro tiempo fue un taller de coches, es hoy una vivienda luminosa, bien resuelta y con una personalidad muy medida.
© PALOMA PACHECO TURNESDe taller de coches a casa luminosa
Lo más impactante de este proyecto de Estudio Rebuelta Domecq no es solo el resultado, sino el punto de partida. La vivienda ocupaba el espacio de un antiguo taller de coches, de modo que la reforma integral fue total. Uno de los grandes aciertos fue recuperar el acceso desde el portal del edificio y rediseñar la fachada con ventanas coherentes con el resto de la finca.
Ese gesto reorganiza los recorridos, dignifica la entrada y convierte lo que antes era un local en una casa auténtica. A partir de ahí, los techos altos y la luz se convierten en dos de los grandes protagonistas de la reforma.
© PALOMA PACHECO TURNESUn salón sereno y muy bien vestido donde la arquitectura también decora
La zona de estar resume bien el lenguaje del proyecto: una base blanca y muy limpia que se enriquece con texturas, volúmenes y piezas seleccionadas. El mueble bajo a medida, lacado en mate y compuesto por módulos con puertas abatibles, se prolonga visualmente con baldas de obra en la parte superior, creando un frente ligero y arquitectónico.
La chimenea de bioetanol con embocadura de forja negra hecha a medida introduce contraste y ancla la composición. Sobre la alfombra de Santos Monteiro conviven la butaca Cally, de Private Floor, el sofá Hyltarp, de Ikea, la mesa de centro Pirita, de Kave Home, y lámparas de Zara Home. El resultado no necesita excesos: funciona por proporción, calma y equilibrio.
© PALOMA PACHECO TURNESEl arte, los objetos y las piezas con pátina elevan el salón y le dan alma
Este piso no busca una decoración plana ni excesivamente previsible. En el salón, el juego entre piezas contemporáneas y acentos con más personalidad consigue que el espacio tenga profundidad. Ahí están el taburete, la silla y varios cojines de Rue Vintage, que introducen un punto más expresivo y vivido.
También el arte de Kave Home suma relieve y textura sobre las paredes blancas, mientras las cortinas de Les Créations de la Maison tamizan la luz con una caída suave y elegante. Todo se apoya, además, en una tarima de roble que aporta continuidad, calidez y una base atemporal para el conjunto.
© PALOMA PACHECO TURNESColor bien medido
Si hay una imagen que explica ese discreto guiño afro boho del proyecto, es la del sofá blanco vestido con cojines gráficos y tonos tierra, caldera, mostaza y negro. No hay estridencia, pero sí carácter. Sobre una base muy neutra, el color aparece en dosis pequeñas y precisas, lo justo para animar la estancia y hacerla más personal.
La mesa de centro negra, el taburete tapizado en óxido y la silla de madera con asiento verde completan una escena que juega con la mezcla sin perder refinamiento. Es una casa donde el color no invade sino que acompaña.
© PALOMA PACHECO TURNESEl gran acierto de una zona de día flexible
En una vivienda de dimensiones contenidas, integrar usos suele ser una de las decisiones que más metros regala. Aquí, salón, comedor y cocina forman un único espacio principal que actúa como corazón de la casa, muy acorde con la forma de vivir de su propietaria, a quien le gusta cocinar y recibir invitados.
La clave es que esa apertura no es rígida, sino adaptable. La sensación es amplia, fluida y social, pero también controlada. Esa capacidad de combinar vida compartida y confort cotidiano es, probablemente, una de las razones por las que esta casa parece mucho más grande de lo que realmente es. Un cerramiento de cristal con perfil de madera, vidrio transparente y puertas correderas permite integrar o separar la cocina con office del salón-comedor.
© PALOMA PACHECO TURNESDel comedor a la cocina
Uno de los recursos más logrados del proyecto es el cerramiento a medida que separa cocina y salón-comedor. Realizado en carpintería de palillería de madera de roble y vidrio, con sistema de puertas correderas, deja pasar la luz y mantiene la continuidad visual, pero permite cerrar cuando se cocina para evitar que los olores invadan la zona de estar.
Es una solución muy inteligente porque no obliga a elegir entre cocina abierta o cerrada: ofrece ambas posibilidades. Además el paso y circulación es cómodo y lógico, pasando a la zona de estar o al comedor con facilidad. Al fondo, la entrada se reviste con un tejido de lino color caldera, una decisión que da profundidad. Ese contraste entre la calma del blanco y el golpe terroso del recibidor hace que la casa se sienta mucho más rica y personal.
© PALOMA PACHECO TURNESUn diseño amable para el comedor
La zona de comedor se resuelve con piezas de líneas envolventes y materiales cálidos que prolongan la atmósfera serena del salón. La mesa Elba, de Sklum, se acompaña con sillas de Ixia de presencia escultórica y tapizado mullido, mientras la lámpara de And Light aporta ligereza sobre la mesa.
© PALOMA PACHECO TURNESUna cocina que suma elegancia sin perder naturalidad
La cocina responde a la misma filosofía del resto de la casa: materiales honestos, líneas limpias y una belleza tranquila. Los frentes lisos en roble aportan uniformidad y calidez, mientras la encimera y el salpicadero de mármol Calacatta elevan el conjunto con una nota más sofisticada y luminosa. En el office, la mesa Aiguablava, de Kave Home, se rodea de sillas de Westwing y se ilumina con la lámpara Hook 50, de Nine.
Lo interesante aquí es que, pese a su cuidado diseño, la cocina no se siente intocable. Al contrario, está pensada para una propietaria a la que le gusta cocinar de verdad y usar la casa como escenario de encuentro.
© PALOMA PACHECO TURNESDormitorio en calma
En el dormitorio principal, la paleta se mueve en torno a blancos rotos, beige, topo y marrones, generando una sensación de recogimiento. El cabecero de Zara Home, de líneas suaves, se acompaña con almohadones de Rue Vintage y un plaid de Libeco que suma textura y calidez. La alfombra de RugVista ayuda a reforzar esa sensación de confort silencioso.
Aquí, además, vuelven a aparecer piezas especiales, como las mesitas de noche de Rue Vintage, que rompen la uniformidad y aportan una ligera pátina al espacio. El arte de Kave Home sobre el cabecero establece un diálogo cromático con los textiles y remata una estancia tranquila, elegante y nada fría.
© PALOMA PACHECO TURNESEl baño apuesta por la continuidad material
El baño es un buen ejemplo de cómo la sencillez bien ejecutada puede resultar especialmente sofisticada. El revestimiento continuoen Mortex, un material de aspecto similar al microcemento pero más flexible y estable, crea un espacio uniforme que amplía visualmente el espacio y refuerza la sensación de calma.
El mueble lavabo, diseñado a medida, es una cajonera en voladizo con molduras, una solución que aligera visualmente la estancia y deja respirar el suelo. Los pomos de Piet Boon y los apliques de And Light rematan un espacio sobrio y refinado.



