Una primera casa siempre es una aventura, tanto por lo que supone en sí, independencia y una nueva vida, como por enfrentarse a un piso vacío. Amueblar y lograr la vivienda que siempre habías soñado puede suponer un reto, sobre todo si andas escasa de metros y de presupuesto.
Conscientes de ello, hemos pedido a Pilar García-Ferrer, la arquitecta y diseñadora detrás de Pilsferrer Casa, que nos ayude. Repasamos con la experta aquellos errores que se suelen cometer, cómo evitarlos y qué aspectos debemos tener en cuenta para que la aventura tenga un final feliz, al menos en lo que a decoración de interiores se refiere.
© Javier Calleja RoviraTen un plan de operaciones
Se trata de tener las cosas claras. El diseño de interiores exige tiempo, no se trata de montar tu casa en un fin de semana y luego comprobar que el sofá queda encajado o que la estantería impide que la luz natural pase. No corras.
“El error más habitual es empezar a comprar muebles sin haber definido antes una idea de conjunto. Antes de nada, conviene hacer algo muy sencillo: medir bien los espacios, comprobar que las proporciones funcionan y crear un pequeño 'moodboard' donde se vean convivir las piezas”, señala la arquitecta. En la imagen, la experta eligiendo telas para una de sus colecciones de Pilsferrer Casa.
© H&M HomeHuye del 'efecto escaparate'
Lo sabemos: cuando vas de compras es fácil dejarse llevar por la emoción y querer reproducir en tu casa, lo mismo que hay en la tienda. ¡Error! El 'efecto escaparate' es tan perfecto como falso. “También es frecuente caer en la tentación de comprar todo el mobiliario del mismo conjunto. Eso suele restarle personalidad al espacio. Las casas interesantes mezclan materiales, texturas y procedencias”, afirma la experta.
Esta propuesta de H&M Home tiene la inspiración que necesitas: una chaise longue verde para la siesta, un sofá beige que no pasa de moda, mesas auxiliares negras que rompen la neutralidad de las paredes...
© HK LivingValora las piezas heredadas
No pienses que lo nuevo siempre es mejor, a veces los 'trastos' de la casa familiar pueden no solo solucionarte un problema y evitar un gasto, sino también elevar el look de tu hogar.“Hay otro error curioso: rechazar muebles antiguos que ofrecen los padres o los abuelos. Bien integradas, esas piezas aportan carácter y memoria. Muchas veces son lo que convierte una vivienda correcta en una con alma”, cuenta la fundadora de Pilsferrer Casa.
La prueba es esta propuesta de HK Living, donde la consola antigua brilla entre originales piezas modernas, el color rosa palo de la silla y la puerta de paso y los cuadros de la pared. El resultado es un tocador lleno de encanto, en el que querrás maquillarte o leer un libro.
© CreateAprovecha bien los metros
Lo normal, aunque siempre hay excepciones, es que se trate de un piso de pocos metros, lo que puede suponer un reto. La arquitecta lo tiene claro: “En viviendas pequeñas la clave es la versatilidad. Estancias que puedan adaptarse con el tiempo: dormitorios que hoy pueden ser un despacho o un vestidor y mañana convertirse en habitación de invitados o de un niño".
Respecto a la distribución, la experta apuesta por espacios multifuncionales: ”También funciona muy bien integrar cocina, comedor y salón para ganar sensación de amplitud, pero permitiendo cierta flexibilidad con cerramientos ligeros o puertas correderas que permitan abrir o cerrar los espacios según el momento". En esta cocina con comedor, con el frigorífico de Create, no solo se cocina, sino que también se realizan las comidas diarias y especiales, se trabaja, se llevan a cabo largas sobremesas...
© HiperfocalConfía en el poder del diseño
Los 'millennials' lo han dejado claro: aman el diseño. Por eso, es obligatorio, al igual que las plantas, que forme parte de su primera vivienda. “Cada vez más. En parte gracias al trabajo de muchos estudios de generaciones anteriores que han ido educando la mirada durante años. También han influido mucho las revistas, la prensa y las plataformas digitales, que muestran casas muy aspiracionales. Eso hace que muchas personas se proyecten en esos espacios y empiecen a valorar el diseño, y también la figura del arquitecto o del interiorista, como parte importante del proceso de crear un hogar", asegura García-Ferrer.
Tanta inspiración como la que tiene este piso de 50 m² de Medio Estudio, donde un muro en la entrada, además de incorporar una hornacina para dejar las llaves, también articula el espacio. El armario con puertas de espejo es otra buena idea para copiar.
© Javier Calleja RoviraElige los muebles justos
Llevados por la emoción del momento puede ser que te pases con el número de piezas y muebles. Y eso, sintiéndolo mucho, no es maximalismo, sino mala planificación. Quedarse corto es también un error.
“Ni pocos ni muchos: los adecuados. Una casa bien amueblada no depende de la cantidad de piezas, sino de que todo esté proporcionado y tenga su lugar. Cuando el espacio respira y las circulaciones funcionan, el interior se percibe naturalmente equilibrado”, argumenta la arquitecta. En esta propuesta de Pilsferrer Casa, no solo están los muebles justos, también están elegidos con intención. Así, las mesas de centro tapizadas son también asientos, si los necesitas. El mobiliario dos en uno es un plus de los espacios pequeños.
© BorästapeterIntegra piezas antiguas y haz que luzcan modernas
La decoración de la abuela es tendencia, así que no pienses que envejecerá tu hogar. El resultado, siempre que se sepa hacer, provocará el efecto contrario. “Lo ideal es tratarlas como piezas especiales, casi escultóricas. Que tengan su protagonismo sin competir con demasiados elementos alrededor", recomienda la fundadora de Pilsferrer Casa.
Por eso, continúa, "si el mueble resulta muy oscuro o demasiado ornamentado, siempre se le puede dar una segunda vida: un decapado de madera, una nueva tapicería o pequeños ajustes pueden integrarlo perfectamente en un ambiente contemporáneo”. ¿La prueba? Esta propuesta donde la cómoda es el centro de atención, con permiso del papel pintado de Borästapeter.
© PilsferrerRealiza tu mayor inversión en...
Aunque toda tu vivienda sea 'low cost' o casi, hay tres cosas que merecen mayor inversión. "La mesa de comedor (esta es de Pilsferrer Casa) porque es una pieza muy central en la vivienda y una buena mesa puede acompañarte toda la vida. El sofá, porque pasamos muchas horas ahí y la comodidad es fundamental. Y el arte, que es lo que termina de dar vida a una casa y contar su historia. No tiene que ser necesariamente una obra cara de galería: puede ser algo que hayas encontrado en un viaje o una lámina que te emocione”, recomienda la experta.
© VitraSaca partido a tu presupuesto
Otro de los retos a los que te enfrentas es emplear bien tu previsión de fondos, especialmente si es ajustada. Pero que esto no te asuste. Sabiendo cómo usarla se puede decorar con poco presupuesto sin que se note. “Por supuesto que se puede decorar bien sin una gran partida. Lo que exige es más tiempo y más criterio. Muchas veces funciona muy bien combinar una o dos piezas especiales con otras más accesibles. Hoy existen muchas marcas que ofrecen buen diseño a precios razonables. El secreto, como casi siempre en interiorismo, está en el equilibrio”, señala García-Ferrer.
En esta propuesta de Vitra, el diseño se cuela sin darnos cuenta con el organizador Locker Box y la silla Rookie rosa, ambos de Konstantin Grcic.
© WestwingSigue las tendencias a tu manera
Saber lo que se lleva siempre viene bien a la hora de decorar. Por eso, ten en cuenta lo que está de moda, pero adaptado a tus necesidades y estilo. “Seguir las tendencias al pie de la letra, puede ser un error. Cuando una casa se construye únicamente desde la tendencia corre el riesgo de volverse impersonal. Y con el tiempo puede dejar de representar a quien vive en ella", argumenta la arquitecta.
"El buen diseño debería ser más bien atemporal y crecer con la vida de quienes habitan la vivienda: con sus viajes, sus recuerdos, sus cambios. Si algo que te gusta coincide con una tendencia, estupendo. Pero el hogar debería hablar primero de ti, no de la moda del momento”, concluye.
Como ocurre en esta propuesta de la colección Upbeat de Westwing, donde se apuesta por el color y el atrevimiento (dos tendencias de decoración), pero sin imponerse.




