Entre los tres no suman 150 m², concretamente son 142 m² y, sin embargo, al verlos parecen pisazos. ¿La clave para conseguirlo? Ideas tan funcionales como decorativas que rentabilizan no solo cada metro cuadrado, sino también cada centímetro. Cada uno de ellos es de un interiorista diferente, por lo que tienen un objetivo común (hacer crecer los metros) y un sello distinto. Estudio de Interiorismo Alberto Torres, Brákara Studio y Medio Estudio son los artífices de estos proyectos que, sin complejos de tamaño, resuelven el día a día. Descubre sus secretos y úsalos como inspiración para tu casa, aunque multiplique su tamaño por dos, por tres o por cuatro.
La foto que abre este artículo pertenece a un proyecto del interiorista Alberto Torres. Un espacio común que engloba salón, cocina y comedor y que juega con el papel pintado y los tonos mediterráneos para aportar profundidad e imprimir, al mismo tiempo, calidez.
© Amador Toril1. Piso de 42 m²: Cocina abierta con muebles blancos
Con solo 42 m², este piso en Málaga demuestra que, cuando el diseño funciona, los metros no tienen tanta importancia. El proyecto, obra del interiorista Alberto Torres, apuesta por la integración. Por eso, cocina y comedor se plantean como un solo espacio continuo, ordenado y coherente. La mesa redonda de mármol se convierte en el corazón social. Es una elección estratégica: elimina esquinas, facilita la circulación y ocupa menos visualmente. Sobre ella, una lámpara escultórica de metal negro con esferas de cristal define el comedor sin necesidad de tabiques, un recurso muy eficaz para zonificar sin cerrar.
Dado que se trata de una cocina abierta al salón, para diferenciar ambas zonas se han usado dos tipos de pavimento. Tarima laminada (de Tarkett) y porcelánico (de Saloni) en la cocina, práctico y fácil de limpiar. Por cierto, el recibidor también es abierto.
© Amador TorilDormitorio con zona de trabajo
Si teletrabajas habitual u ocasionalmente necesitas un despacho en casa cómodo y funcional. En este proyecto de Torres, con estilismo de Beatriz Sánchez, se ha incorporado en el dormitorio de forma discreta un escritorio de diseño depurado y una silla ligera que conviven con el área de descanso sin invadirla.
“Para integrar el despacho en el dormitorio hemos escogido piezas visualmente livianas y hemos mantenido la misma paleta de colores y materiales para que todo fluya”, explica el interiorista. Aunque el Feng Shui recomienda separar descanso y trabajo para proteger la energía del sueño, en viviendas compactas no siempre es posible compartimentar. Por eso, establece Torres, "la clave está en zonificar sin romper: orientar la mesa hacia la luz natural, mantener el orden extremo y evitar que el escritorio sea lo primero que se vea desde la cama. Así, la estancia sigue percibiéndose como un espacio de calma y no como una oficina improvisada”.
Otra idea para copiar: el papel pintado de la pared del cabecero (de Karaventura) que aporta calidez sin oscurecer.
© Amador TorilVestidor a medida abierto
Si siempre soñaste con un vestidor, este proyecto del Estudio de Interiorismo Alberto Torres te demuestra que incluso en 42 m² es posible. De esta forma, el almacenamiento se resuelve con un vestidor abierto a medida (de Armarios Rome), de suelo a techo y sin puertas, que maximiza la capacidad y aligera el conjunto.
El espejo (de PortobelloStreet.es) estratégicamente situado es también esencial a la hora de generar sensación de amplitud. Así, no solo ayuda en el día a día, sino que aporta profundidad al espacio.
© Jordi Folch2. Piso de 50 m²: Cocina con isla abierta al salón
La reforma de este piso de 50 m² en el Eixample de Barcelona realizada por Brákara Studio ha dado como resultado una vivienda luminosa, moderna y acogedora, que mantiene la esencia y el carácter propio de la finca antigua en la que se ubica. Dado que contaba con una distribución excesivamente compartimentada, que empequeñecía los espacios y restaba la entrada de luz natural, la clave ha sido eliminar tabiques y apostar por abrir el espacio para potenciar al máximo la sensación de amplitud y luminosidad.
Así, se ha creado un ambiente abierto y social, formado por una cocina con una isla central con campana empotrada en el techo, que se integra de forma fluida en el espacio del salón. El mobiliario de suelo a techo es de líneas simples y está diseñado a medida para optimizar el espacio. Su tonalidad verde pistacho combina a la perfección con las puertas originales de la fachada y con los azulejos hidráulicos originales recuperados, además contrasta con el blanco de la encimera y del frente de brillantes baldosas.
¿Un truco para integrar la televisión? La falta de espacio para colocar un televisor al uso se ha solucionado con un proyector con sistema empotrado de audio y una pantalla que, cuando no se necesita, queda discretamente escondida en el techo, sobre la isla.
© Jordi FolchComedor con banco
El proyecto de Brákara Studio no quiere prescindir del comedor y diseña uno independiente que puede desempeñar distintas funciones en el ritmo del hogar: espacio para comer, mesa de oficina, lugar de reunión, rincón de relax... Este ambiente, íntimo y cálido, combina una paleta de diferentes materiales, como madera de roble y el revestimiento de la pared en ladrillo visto pintado en granate, que aportan personalidad e independencia.
El banco realizado a medida es otro plus en los pisos pequeños, ya que incrementa el número de asientos sin restar metros. Se ha completado con las icónicas sillas Cesca y una lámpara de suspensión de metal, en acabado negro mate (de Aromas del Campo), que ponen el contrapunto sofisticado al conjunto.
© Jordi FolchDormitorio con muebles a medida
Los muebles a medida son grandes aliados de las casas pequeñas, ya que sacan partido al espacio disponible y aumentan la capacidad de almacenaje. En el dormitorio de este piso del Eixample barcelonés, los armarios a medida en todo el perímetro del dormitorio garantizan el espacio suficiente de almacenamiento.
Para aligerar visualmente la habitación, el equipo de Brákara Studio, han diseñado un mueble bajo en forma de L con sobre de madera en la zona de la ventana y del cabecero. La pared superior se ha revestido con papel pintado de lino en una tonalidad azul, un cambio de textura que suma mayor profundidad al espacio.
© Hiperfocal3. Piso de 50 m²: Cocina con barra y muebles hasta el techo
Con tan solo 50 m² esta vivienda, diseñada por Medio Estudio, logra unidad, coherencia, luz y sensación de amplitud apostando por espacios abiertos y flexibles. La intervención se organiza en torno a un muro equipado que articula el recibidor, la cocina y el salón. Este elemento concentra el almacenamiento y define los recorridos, separando visualmente las estancias sin cerrarlas. En su interior se integran una hornacina de entrada para dejar las llaves y los objetos cotidianos, un escobero con el cuadro eléctrico oculto en su interior, y un desayunador abierto con baldas para la cafetera, la vajilla y la zona de reciclaje.
La barra de granito, en diálogo con el muro, cumple múltiples funciones: delimita el espacio entre la cocina y el salón, amplía la superficie de trabajo, actúa como punto de reunión en encuentros sociales y sirve como mesa diaria cuando el propietario está solo. La cocina, planteada en tonos neutros, se integra con el fondo del salón, discreta y atemporal, para no imponerse visualmente en el espacio principal. Ademas, eleva sus muebles hasta el techo para sacar partido a la altura con almacenamiento vertical.
© HiperfocalUna estantería en una hornacina
Esta idea apuesta por un dúo ganador en los pisos pequeños: las hornacinas y las soluciones a medida. Las primeras son un elemento tan decorativo como práctico, que ofrecen nuevas perspectivas visuales, mientras que las segundas son una apuesta segura en las estancias de pocos metros. Aprovechan la planta, rentabilizan los huecos muertos, sacan partido a las esquinas e incrementan el espacio de almacenaje.
En esta propuesta de Medio Estudio, el nicho de la pared alberga una práctica estantería. Al pintarse de blanco se integra aún más con la pared, por lo que resulta ligera. La parte inferior se ha dejado abierta para colocar cestos y adornos y no abigarrar el conjunto.
© HiperfocalBaño con ducha y arrimadero de azulejos
Sustituir la bañera por una ducha es una regla no escrita en los pisos pequeños, una condición muy práctica, ademas, en casas para mayores de 60 años. Esta es la primera buena idea de este baño, proyectado por Medio Estudio, después estaría el arrimadero de azulejos, una forma de proteger la pared con un toque de estilo, el espejo redondo, que aporta profundidad y multiplica la luz natural, o la mampara sin perfiles que crea continuidad visual.
El mueble de lavabo suspendido de color blanco es otro acierto de esta estancia que reivindica el uso del azulejo en la casa actual.




