Entramos en el loft de Bárbara Aurell en Gràcia y descubrimos sus claves de estilo


Situado en el barrio de Gràcia de Barcelona, este loft de 75 m² con patio es una inspiración. Hablamos con la interiorista sobre sus secretos para crear una vivienda con personalidad, auténtica y tan bonita.


La interiorista Bárbara Aurell en el patio de su casa de Barcelona© FLAMINIA PELAZZI
23 de febrero de 2026 a las 13:00 CET

Entrar en la casa de un interiorista es como recibir una clase magistral de diseño de interiores. Una lección que te permitirá crear una hogar especial y diferente, que combine funcionalidad, comodidad y estilo. Nosotros no solo nos hemos colocado en la vivienda de la interiorista Bárbara Aurell, sino que hemos hablado con ella de aquellos aspectos que la definen y de todas las ideas que podemos trasladar a la nuestra. El loft de la fundadora del estudio Espacio en Blanco es como ella misma, ecléctico, personal, auténtico y preparado para el día a día

Situado en el barrio de Gràcia de Barcelona y con 75 m² cuenta, además, con un patio que es la envidia de todos y que permite vivir el buen tiempo en el exterior. Aquí todo fluye. No hay barreras físicas ni emocionales. Es un espacio sin tabiques, salvo en el baño, donde cada zona se conecta con la siguiente de forma natural. El suelo de cemento pulido en tono gris claro recorre toda la vivienda aportando continuidad, calidez y una base serena sobre la que discurre todo. 

Por eso, si estás mirando piso para comprar o alquilar o quieres renovar el tuyo, estas claves te ayudarán en la tarea de diseñar el de tus sueños. Aunque, como dice la experta, seguir tu intuición es el primer paso. “Lo mío fue un flechazo absoluto, pero de los que te piden remangarte. Entré en este antiguo garaje en Gràcia y, aunque estaba en ruinas, vi el patio al fondo y sentí un 'aquí sí'. Supe ver lo que la casa quería ser antes de que ella misma lo supiera. Fue intuición pura y, siendo honesta, también un poco de locura”. 

Salón con bovedilla catalana en el techo, salida a patio, ventilador de techo, sofá rojo, alfombra, mesas de auxiliares de madera, cuadros en la pared © FLAMINIA PELAZZI

Diseña la casa en la que quieres vivir

La primera regla que nos da la experta es crear la vivienda que quieres, en la que te sientes a gusto y eres tú misma. “Busco verdad. Que la casa no sea un escaparate, sino un espejo de quien vive en ella. Busco luz y honestidad en los materiales. El orden me da paz, pero la belleza me da alegría de vivir. Una casa tiene que ser el escenario donde vivas la vida que realmente quieres vivir”. 

Para lograrlo, puede que debes llevar a cabo una reforma integral que ponga todo del revés para empezar de cero. Para la interiorista "fue una catarsis total. Pasamos de un garaje abandonado y sin suelos a un hogar que hoy late. No fue solo reformar, fue rescatar. Al abrir los espacios, permití que la luz circulara sin obstáculos. Supuso crear un refugio que te abraza nada más entrar; un lugar donde todo el que viene se siente, sencillamente, a gusto”.

Salón con sofá rojo, balda detrás del sofá con libros y obras de arte, plantas, alfombra, lámpara Parentesi de Flos© FLAMINIA PELAZZI

Di sí al color

El color es una potente herramienta, tanto desde el punto de vista estético como funcional. Capaz de elevar el look de un espacio, a través de él se logran sensaciones. "Para mí, el color es vitamina emocional. Siempre necesito partir de un lienzo neutro, muy limpio, para ganar toda la luz posible, es como crear un 'espacio en blanco' que me da libertad para jugar. Sobre esa base, inyecto el color como pura emoción. No le tengo miedo a las mezclas arriesgadas si el tono te hace vibrar. Mi sofá rojo es mi declaración de intenciones: me levanta el ánimo cada mañana”, señala Bárbara. 

De la misma manera, la iluminación ha sido estratégicamente pensada para acompañar cada momento del día y cada uso del espacio. Bárbara ha elegido auténticas joyas del diseño, como la Parentesi de Flos en que luce junto al sofá. 

Salón con sofá gris con cojines rosas, ventanal con salida al patio, plantas, libros © FLAMINIA PELAZZI

Confía en el poder de las plantas

Las plantas nos conectan con el exterior, decoran, mejoran nuestros ambientes interiores, dan un toque de color... Para la interiorista “son el recordatorio de que la vida sigue su ritmo. Me aportan frescura y esa imperfección orgánica que suaviza cualquier diseño. Una casa sin plantas es una casa que no respira”

Comedor con sillas Cesca negras, suelo negro, lámpara de techo, banco, mesa de madera, cuadros en las paredes, bovedilla en el techo © FLAMINIA PELAZZI

Ten cerca las piezas que te gustan

Para estar bien necesitas tener cerca cosas que te hacen feliz y te transmiten buenas sensaciones. “Aquellas que tienen historias que contar. Mi casa es una charla entre mis sillas Cesca de Knoll (en la imagen), mi chaise longue antigua que tiene mil vidas y esa alfombra de Ailanto que es como pisar un cuadro. A esto le sumo mis obras de arte, que he ido comprando por pura pulsión: cuando las observo, me vibran por dentro”, cuenta la interiorista.

De la misma manera, encuentra tu rincón preferido. “El mío depende de la luz: el sol de tarde entrando por la ventana mientras me tumbo en la chaise longue a leer es mi momento sagrado. Pero también el patio desayunando con bossa nova, o las charlas interminables alrededor de mi mesa de comedor”. 

Mesa de comedor con manteles individuales, candelabros, vajilla blanca con el borde dorado, plantas, copas verdes © FLAMINIA PELAZZI

Integra el arte de manera natural

El arte ocupa un lugar fundamental en la vida de Bárbara, es parte del espacio y está presente en toda la casa: desde la cocina hasta el salón, el comedor o el dormitorio. A lo largo de los años ha reunido una colección personal construida con pasión y años de aprendizaje. Obras de Regina Giménez, Laurent Martin Lo, Ignacio Uriarte, Fernando Daza, Paula Bonet, Gordillo, Mikel Belascoain o Bruno Ollé conviven con piezas de artistas emergentes, seleccionadas con la misma sensibilidad con la que elige materiales o colores. Este mismo espíritu es el que dio origen a Movimiento en Blanco, una iniciativa para acercar el arte a las personas desde un lugar íntimo y real. 

“El arte es el alma. Mis obras artísticas, mis libros y mis piezas fetiche siempre van conmigo. Son mi memoria visual. Puedo cambiar de paredes, pero si mis cuadros están conmigo, ya estoy en casa”, señala Bárbara.

La interiorista no lo ve como parte de la decoración, sino algo esencial a la hora de crear el ambiente que quieres. “Aporta una profundidad que los muebles por sí solos no logran. No debe integrarse para que "combine con los cojines", sino porque te manda una señal. Mi trabajo es crear el escenario perfecto para que el arte y la vida sucedan de forma natural”. 

Cocina blanca, suelo negro, muebles de cocina hasta el techo, antepecho de mármol, botellero de madera, plantas© FLAMINIA PELAZZI

Apuesta por una cocina blanca con alma

La cocina, abierta y funcional, actúa como eje vertebrador de este loft barcelonés. Es blanca, sí, pero también amigable y especial. Porque como dice la interiorista, las cocinas blancas funcionan “solo si tienen alma. El puro puede ser muy frío. La mía es de un blanco roto, mucho más humano y cálido. Me gusta que sea una estancia más, con materiales que envejezcan con dignidad, porque ahí es donde ocurre la magia de la convivencia”.

Dormitorio con cabecero tapizado blanco, suelo de madera, banco de madera con cuadros, apliques de pared, plaid marrón, cojines © FLAMINIA PELAZZI

Diseña un dormitorio en calma

Aunque no tengas miedo al color, al llegar al dormitorio, este debe suavizarse para crear un espacio en calma. “Necesito ese contraste para equilibrar mi energía. Fuera está la acción y la vida social, pero mi dormitorio es mi templo de silencio. Esa estética limpia y tranquila resetea la mirada y te prepara para el descanso real”, señala la experta. En él destaca el cabecero tapizado en lino, que envuelve y abraza, y las obras de arte, que dan su propio toque y te hacen sentir bien. 

Baño con ducha, lavabo con encimera blanco, azulejos blancos, reúsa de obra, espejo, cesto, plantas© FLAMINIA PELAZZI

Haz de la mezcla una forma de vida

La interiorista destaca por su espíritu ecléctico y su modo personal y auténtico de entender el hogar. “Siendo libre. El eclecticismo no es un estilo, es una actitud: es rodearte de lo que amas sin pedir permiso a las tendencias. Mi casa soy yo: una mezcla de viajes, de errores con encanto y de mucha pasión", afirma la interiorista. Un espíritu que siente en todas las estancias y rincones, incluido el baño. 

La interiorista Bárbara Aurell sentada en el sofá del patio de su casa de Barcelona, alfombra, mesa redonda de centro, mural pintado en la pared, plantas© FLAMINIA PELAZZI

Saca partido al exterior 

Aunque se trate de un balcón o una terraza mini, no hace falta que sea un jardín con piscina. Terminamos este artículo con el mismo espacio con el que lo abrimos: el patio. Uno de esos tesoros que, tras años condenados al olvido, han vuelto reivindicando un papel clave.

Aquí, se establece como una prolongación natural de la vivienda, se abre como una pausa verde donde todo se detiene. Allí se cocina, se conversa, se trabaja o se celebra. Es un espacio vivo, cambiante, que conecta el interior con lo esencial. El patio es mi oxígeno. En Barcelona, tener un trozo de cielo para ti es el verdadero lujo. Es donde la casa respira y donde yo me reseteo. Para mí, un hogar sin esa conexión con el exterior está incompleto; le falta el aire”.