En el centro de la ciudad de Madrid, dentro de un edificio del siglo XIX, esta vivienda de 260 m² pedía una actualización a la altura de su arquitectura: más luz, más orden, más comodidad para una familia de cinco. El reto de CreaSpacios fue precisamente modernizar sin desdibujar lo original. La reforma integral —con mobiliario a medida y un diseño personalizado de cada estancia— abre la casa y la hace flexible, pero conserva su ADN a través de molduras, zócalos altos y suelo en espiga.
© Lupe Clemente FotografiaUn salón principal en blanco cálido con curvas y arte
El gran salón principal es la estancia joya del proyecto, llevado a cabo tanto en la reforma integral como en el interiorismo con mobiliario a medida y diseños personalizado por CreaSpacios (www.creaspacios.es), se plantea como una habitación luminosa y serena, donde el blanco no es frío sino envolvente. Los sofás de líneas orgánicas, los textiles suaves y una base neutra dejan que hablen los detalles a través, principalmente, del arte de gran formato. La sensación general es de amplitud real —y también visual—, reforzada por la continuidad del suelo en espiga y la altura de techos y detalles con molduras en las paredes.
El proyecto incorpora soluciones y piezas de firmas como La Oca, Oliva Iluminación, Bonaldo y Bang & Olufsen, integradas en un conjunto que prioriza confort, funcionalidad y una elegancia atemporal.
© Lupe Clemente FotografiaPanelados y mobiliario a medida
En las paredes, los panelados y soluciones de almacenaje integradas refuerzan el estilo clásico renovado y, a la vez, hacen que todo funcione. Aquí se aprecia el mueble principal del salón, donde se crean dos zonas de estar, con protagonismo de los asientos.
En una de las paredes se diseña un mueble a medida. En él se crean soluciones de almacenaje y vinotecas integradas, enrasadas con la carpintería y con un espacio central revestido en piedra que crea profundidad y ofrece espacio de preparación de bebidas. El conjunto se mantiene limpio, sin estridencias, pero con presencia.
© Lupe Clemente FotografiaDos salones, dos maneras de estar
La vivienda gana versatilidad con una idea muy bien resuelta: diferenciar zonas dentro del mismo ambiente. El salón principal se abre para recibir y convivir; el segundo estar se reserva para momentos más tranquilos, donde también se puede disfrutar de una película. La distribución permite que la casa cambie de ritmo según el día, algo clave cuando conviven cinco personas.
A través de un cerramiento de cristal con perfil decorativo, es posible independizar los salones sin renunciar a la luz. Cuando se quiere concentración o calma, se cierra; cuando se busca continuidad, se abre. La casa gana opciones sin modificar los metros.
© Lupe Clemente FotografiaSala de cine: un estar más íntimo para bajar el ritmo
El segundo salón se plantea como sala de televisión o cine o, sencillamente, un ambiente más recogido, de tonos tierra profundos y mobiliario contundente, pensado para desconectar. La iluminación técnica acompaña sin invadir y el arte vuelve a tener presencia como punto focal, reforzando esa convivencia entre lo doméstico y lo expresivo que recorre la vivienda.
© Lupe Clemente FotografiaCuero, arte XXL y luz de galería
En la zona de televisión, CreaSpacios cambia el registro respecto al primer salón en el uso de colores. Sin romper la coherencia del proyecto. Un sofá amplio en cuero aporta calidez y presencia, mientras una obra de gran formato actúa como telón de fondo. La iluminación en carril permite crear atmósferas según el momento, y las mesas negras de líneas rotundas añaden un contraste contemporáneo.
© Lupe Clemente FotografiaUn recibidor con presencia
En el acceso a la casa, una consola de piedra oscura y un espejo de gran formato componen una escena sobria y sofisticada. La luz aporta calidez y el conjunto anticipa el tono del proyecto que rebosa elegancia serena, materiales nobles y un punto contemporáneo sin romper con lo clásico.
© Lupe Clemente FotografiaEl comedor frente a la cocina: un espacio que puede abrirse o cerrarse
De paso desde el salón o salones hacia la zona de noche se ubican comedor y cocina, enfrentados. Ambos espacios están pensados como punto de encuentro cotidiano. Cuando se quiere intimidad o se necesita aislar ruidos, un cerramiento de cristal permite delimitar el comedor; cuando apetece continuidad, el conjunto se vive como una gran zona social.
© Lupe Clemente FotografiaCocina con isla: nogal, mármol y una barra para el día a día
La cocina se resuelve con carpintería de nogal y encimeras en mármol, y se organiza alrededor de una isla central con barra. Se trata de un espacio pensado para cocinar y convivir. La iluminación colgante suma textura y calidez, y el pavimento diferencia la cocina del resto de la zona de día sin necesidad de levantar muros.
En el diseño del mobiliario de la cocina se priorizan las superficies despejadas y el almacenaje bien integrado. La cocina se ve ordenada porque está planificada con encimera, huecos de uso diario, espacios de apoyo y electrodomésticos integrados dentro de un conjunto coherente.
© Lupe Clemente FotografiaCerramiento de cristal: separar sin perder ni luz ni perspectiva
La carpintería de vidrio —ligera, decorativa y muy arquitectónica— logra independizar el comedor sin cortar. Mantiene la luz, conserva la sensación de amplitud y añade un gesto elegante que dialoga con molduras y zócalos. Es una solución que embellece.
© Lupe Clemente FotografiaUn comedor luminoso
El comedor resume el espíritu de este proyecto de CreaSpacios: una base clásica actualizada con mobiliario contemporáneo y muy confortable. La mesa de forma cuadrada suaviza sus líneas con sillas envolventes y crean una escena pensada para el día a día de una familia numerosa. La lámpara de globos opalinos con detalles dorados aporta elegancia.
© Lupe Clemente FotografiaAseo de cortesía: dramatismo elegante en piedra oscura
El aseo se permite un registro distinto y más teatral con paredes de piedra oscura, iluminación cálida y un lavabo monolito que funciona casi como una escultura. Los metales dorados suman brillo. Es un ejemplo de cómo en pocos metros se puede crear un espacio con carácter.
© Lupe Clemente FotografiaDormitorio en clave clásica
En la zona de noche, el clásico renovado se traduce en serenidad a través de detalles como las molduras bien proporcionadas en la pared, textiles neutros y un cabecero corrido en madera que aporta calidez y estructura visual. El dormitorio se siente ordenado, silencioso y muy confortable.
© Lupe Clemente FotografiaBaño integrado
El baño en suite mantiene el lenguaje del proyecto con revestimientos en mármol blanco, mucho aprovechamiento de la luz natural y una distribución con ducha generosa. El mueble de lavabo en blanco aligera el conjunto y refuerza la luminosidad, con detalles oscuros que aportan contraste sin endurecer.
© Lupe Clemente FotografiaDormitorio y vestidor
Esta imagen muestra una de las habitaciones de la zona de descanso, con un previo de zona de vestidor con armarios blancos enfrentados. Además de práctica, esta solución crea una entrada escenográfica al dormitorio que no renuncia al orden visual ni a amplitud.
© Lupe Clemente FotografiaDormitorio infantil
En el dormitorio infantil, CreaSpacios diseña un espacio a medida, que acompaña en el tiempo. Una base clara, un papel pintado delicado y textiles en verdes y rosas empolvados decoran. El cabecero de formas redondeadas aporta un punto lúdico, y la habitación se completa con zona de estudio y banco bajo la ventana, todo realizado a medida.
© Lupe Clemente FotografiaBaño infantil integrado
El baño conectado a este dormitorio sigue el hilo clásico renovado con una lectura más suave: mueble en blanco con detalle acanalado, encimera clara, espejo de formas orgánicas y una ducha revestida en piedra clara. La composición se siente muy luminosa, con una estética serena que encaja tanto ahora como dentro de unos años.


