España ha sido históricamente administradora de productos muy apreciados por la aristocracia y corte británica: aceites de oliva, vinos, jamón, cítricos… Y, entre estos últimos, hay una variedad con una curiosa historia detrás: las naranjas amargas del Real Alcázar de Sevilla. Sus jardines albergan más de mil naranjos, y una parte de esa fruta viaja cada año a Inglaterra. Las naranjas del Real Alcázar de Sevilla vuelven a estar de camino al Palacio de Buckingham, donde se transforman en mermelada para el rey Carlos III. "Un vínculo único entre Sevilla y la Corona británica, que se ha mantenido durante más de 120 años", puede leerse en una reciente publicación en las redes sociales de la Embajada de España en Reino Unido.
¿DE DÓNDE NACE LA TRADICIÓN DE EXPORTAR NARANJAS SEVILLANAS A LA CORTE BRITÁNICA?
Esta costumbre se remonta a principios del siglo XX, durante el reinado de Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia de Battenberg (quien era nieta de la reina Victoria del Reino Unido). Al mudarse a España, la reina Victoria Eugenia echaba de menos las costumbres británicas, especialmente la tradicional mermelada de naranja amarga (bitter orange marmalade), un elemento indispensable en el desayuno de la realeza británica. Como las naranjas amargas de los patios del Real Alcázar de Sevilla son famosas por su calidad, se empezó a enviar un cargamento anual a Londres como un gesto de cortesía.
Así, durante décadas (con algunos parones durante la Guerra Civil o la Segunda Guerra Mundial), estas naranjas se han enviado a suelo inglés para convertirse en mermelada para la familia real británica. Y hoy día se continúa haciendo: cada invierno se seleccionan las naranjas de los jardines del Alcázar y se entregan a la representación diplomática británica. Algo que se ha convertido en un símbolo cultural entre Sevilla y Reino Unido, y que Carlos III aprecia especialmente.
LA PASIÓN GASTRONÓMICA Y AGRÍCOLA DEL REY CARLOS III
No hay que olvidar que el monarca británico es un apasionado del mundo gastronómico y agrícola, y que está especialmente interesado en los productos elaborados mediante prácticas sostenibles. Así lo demostró cuando, en 1980, impulsó un ambicioso proyecto de agricultura ecológica y jardinería en torno a Highgrove House, su finca situada en Tetbury.
Además, en 1990, el entonces príncipe de Gales creó la marca de alimentación Duchy Originals con el objetivo de apoyar a pequeños agricultores y promover técnicas de cultivo y producción respetuosas con el medio ambiente. El primer producto fue una galleta de avena y, con el tiempo, la marca ha crecido hasta convertirse en una amplia gama de alimentos ecológicos. En la actualidad, la marca (desarrollada en colaboración con Waitrose, bajo la línea Waitrose Duchy Organic) ofrece un extenso catálogo que incluye miel, té, conservas, sopas, quesos, productos lácteos y salsas, entre otros.
¿POR QUÉ SON TAN FAMOSAS LAS NARANJAS DEL ALCÁZAR DE SEVILLA?
Uno de los motivos más importantes por los que en Reino Unido tienen esa predilección por las naranjas del Alcázar de Sevilla es, precisamente, porque son ideales para hacer mermelada. No son naranjas de mesa, que se puedan consumir directamente, sino que la Citrus aurantium -su nombre botánico- está mucho más idónea para convertirla en ingrediente de preparaciones como licores, confituras, aguas aromatizadas (por ejemplo, el agua de azahar, típico del roscón de reyes y otros postres, se hace con sus flores).
Con una pulpa ácida y amarga, su piel es muy aromática y rica en aceites esenciales. Así, durante la cocción de estas naranjas, esos aceites se liberan y aportan un sabor intenso y complejo, que es difícil de conseguir con otras variedades. Además, su elevado contenido natural de pectina favorece además una textura espesa y gelatinosa sin necesidad de añadir espesantes artificiales.
CÓMO HACER EN CASA MERMELADA DE NARANJA AMARGA
Desgraciadamente, el común de los mortales no podemos probar esa mermelada de naranjas sevillana que se elabora en las cocinas del Palacio de Buckingham, pero sí que podemos hacer en casa nuestra propia mermelada. Si te animas con ella, aquí tienes el paso a paso a seguir.
INGREDIENTES
- 1 kg de naranjas amargas de Sevilla
- 2 litros de agua
- 1,8 kg de azúcar blanco
- El zumo de 1 limón
ELABORACIÓN
-Lava cuidadosamente las naranjas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de suciedad.
-A continuación, córtalas por la mitad y exprímelas. Reserva el zumo obtenido, así como las cáscaras y las semillas, ya que todas las partes de la fruta se aprovecharán.
-Con ayuda de una cuchara, raspa el exceso de pulpa blanca de las cáscaras y resérvala junto a las semillas. Después, con un cuchillo afilado, corta las cáscaras en tiras muy finas. Este proceso requiere paciencia, pero es fundamental para la textura de la mermelada.
-Introduce en una olla grande el zumo reservado, las tiras de cáscara y los dos litros de agua.
-Coloca las semillas y la pulpa blanca reservada dentro de una gasa o una bolsita de tela fina y añádelas también a la olla. Si tienes tiempo, deja reposar la mezcla en la nevera toda la noche para ablandar la piel.
-Lleva la mezcla a ebullición y, cuando comience a hervir, reduce el fuego para mantener una cocción suave durante unas dos horas. Durante este tiempo, las cáscaras se ablandarán y liberarán sus aromas y aceites esenciales.
-Una vez finalizada la cocción, y tras comprobar que la piel está bien tierna, retira la bolsa con las semillas. Añade entonces el azúcar y el zumo de limón, removiendo constantemente hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Es importante que no queden cristales en el fondo de la olla.
-Aumenta la intensidad del fuego y deja que la mezcla hierva entre quince y treinta minutos más. Poco a poco, la preparación irá espesando hasta adquirir una textura brillante y ligeramente gelatinosa. Si dispones de un termómetro de cocina, el punto ideal suele alcanzarse alrededor de los 105 °C.
-Para asegurarte de que la mermelada está lista, coloca una pequeña cantidad sobre un plato frío y espera unos segundos. Si al empujarla suavemente con el dedo la superficie se arruga ligeramente, habrá alcanzado la consistencia adecuada y podrás retirarla del fuego.
-Deja reposar la mermelada en la olla unos 10 minutos para que las pieles no floten al envasar. Viértela todavía caliente en tarros de cristal previamente esterilizados y ciérralos inmediatamente. Para una conservación larga y segura, hierve los botes cerrados al baño María durante 20 minutos. Déjalos enfriar por completo.
Tip: La mermelada de naranja amarga de Sevilla es perfecta para acompañar tostadas con mantequilla, bollería casera o quesos curados. También puede utilizarse como ingrediente en salsas y glaseados para carnes, una preparación muy popular en la gastronomía británica.









