El gran público la conoció gracias al que ya se ha convertido en uno de los personajes más emblemáticos del audiovisual contemporáneo: Daenerys Targaryen, de Juego de Tronos. Tras ese éxito internacional sin precedentes, Emilia Clarke ha continuado trabajando en cine y televisión en distintos proyectos, caso de Ponies. La serie de espionaje ambientada en la Guerra Fría, estrenada recientemente (en España se puede ver en SkyShowtime) y que ha llevado de promoción a la intérprete a distintos programas.
Entre ellos, Clarke ha visitado el podcast inglés Dish (del que os hablábamos hace unos días a propósito de la participación de Jennifer Garner). Un espacio conducido por el presentador Nick Grimshaw y la chef Angela Hartnett, donde acuden celebrities para conversar, en un todo muy animado y distendido, sobre sus gustos culinarios.
Ha sido en este podcast donde hemos conocido la gran pasión que Clarke profesa por la buena mesa. Ya en algunas entrevistas previas había comentado su predilección por la comida reconfortante y casera, pero lo cierto es que su gusto por comer bien parece ir mucho más allá…
LOS FAVORITOS GASTRO DE EMILIA: UNA LISTA QUE NO TERMINA
En cada episodio de Dish, los presentadores preguntan a sus invitados por sus platos e ingredientes favoritos. Y la lista, en el caso de Emilia, parece no tener fin. En primer lugar, menciona su debilidad por el vasto universo de los pescados y mariscos: ostras, bogavantes, gambas, erizos de mar, pulpo, rodaballo, lubina, anguilas, vieiras, berberechos… “Creo que no he probado nada del mar que no me guste”, apunta la actriz. Con una excepción: el salmón. No tanto por el sabor, sino porque le parece la opción más aburrida, la que siempre se sugiere en los restaurantes cuando alguien no quiere comer carne.
El presentador continúa leyendo la tarjeta donde Emilia ha apuntado previamente sus ingredientes favoritos: Pollo, cordero, ternera, panceta de cerdo, también casquería como sesos, mollejas, corazón, riñón… ¿También lo cocinas?, le preguntan. Ella entonces asegura que las vísceras prefiere comerlas en los restaurantes.
Pero la lista sigue y sigue, así que le invitan a que sea ella misma quien continúe con la lectura de sus favoritos: guisos caseros, todos los vegetales imaginables (especialmente, puerros, espárragos, tomates cherry); anchoas, alcaparras, ajo, limón, pizzas de masa fina y crujiente, pani puri… “Creo que debería haber mencionado que cuando hice esta lista estaba con un poco de resaca y tenía muchísima hambre”, apunta Emilia, entre risas.
Aun así, parece que también hay algún que otro ingrediente, caso de las aceitunas negras o el queso feta, que a la actriz no terminan de gustarle.
Lo que sí adora, según explicaba también, son los libros de cocina. Y entre sus favoritos menciona lo del escritor y comunicador gastronómico Nigel Slater, muy popular en Reino Unido.
EMILIA CLARKE Y SU GUSTO POR COCINAR PARA LOS DEMÁS
Preguntan los presentadores a Emilia si, además de disfrutar tanto con la comida, le gusta también prepararla, ya sea para ella o para sus seres queridos. “¡Me encanta cocinar para gente!”, asegura. Para dar muestra de ello, cuenta la actriz que, por ejemplo, en las últimas navidades cocinó para 16 personas un menú compuesto por dos gansos con 9 guarniciones diferentes y tres postres diferentes.
Ante el asombro de sus interlocutores, Clarke apuntaba que, si te organizas bien con antelación, no resulta tan complicado. Regla número 1: Si tienes invitados en casa, nunca compres y cocines el mismo día. Porque acabarás reventado”, explica, haciendo también mención a lo práctico que resulta elegir recetas que puedas preparar parcialmente con antelación. “Así el día de la comida lo tienes todo controlado, la comida está en el horno, incluso puedes parar a tomar un poco de champán”, comenta divertida esta entrevista que puedes ver íntegra en el canal de YouTube de Dish.
CONSEJOS A TENER EN CUENTA CUANDO TIENES INVITADOS EN CASA
Aprovechamos estos comentarios de Emilia Clarke sobre su manera de proceder cuando tiene invitados a comer o cenar en alguna ocasión especial, para repasar otros consejos que también pueden ser útiles (especialmente para quienes no están acostumbrados a organizar este tipo de reuniones).
- Diseña un menú realista y equilibrado.
Elige platos que puedas controlar bien en cantidad y dificultad. Evita recetas demasiado complejas o que requieran estar pendiente de muchos pasos a la vez durante la visita. - Ten en cuenta las restricciones alimentarias.
Pregunta con antelación si hay alergias, intolerancias o preferencias (vegetariano, sin gluten, etc.). Esto evita improvisaciones incómodas y muestra consideración hacia tus invitados. - No estrenes recetas el mismo día.
Si quieres probar algo nuevo, haz una prueba antes. Tal y como siempre recalca el cocinero Martín Berasategui, cocinar algo por primera vez delante de invitados aumenta el riesgo de errores y estrés innecesario. - Organiza bien el orden de servicio de los platos.
Piensa en el ritmo de la comida: entrantes, plato principal y postre. Evita que todo llegue al mismo tiempo o que haya largas esperas sin nada en la mesa. - Mantén la cocina lo más despejada posible durante el servicio.
Deja solo lo necesario a mano. Un espacio ordenado te ayuda a moverte mejor y reduce errores cuando estás cocinando con presión. - Usa recetas que permitan mantener el calor sin perder calidad.
Opta por platos que no se estropeen si esperan unos minutos. Así puedes servir con calma sin que la comida pierda textura o sabor. - Intenta tener un plan B sencillo.
Algo rápido que puedas sacar si algo falla (pasta, ensalada básica, aperitivos). Esto te da tranquilidad y evita que un imprevisto arruine la comida. - Controla el timing de bebidas y aperitivos.
Sirve algo para picar y beber al llegar los invitados. Ayuda a que se sientan cómodos mientras terminas de ultimar la comida sin prisas. - Acepta que no todo tiene que ser perfecto.
Lo importante es la experiencia y la compañía. Si algo no sale exactamente como esperabas, no le des demasiada importancia y sigue adelante con naturalidad.









