2026 se está perfilando como el gran año en el que derribamos mitos sobre belleza y edad. Gracias a Demi Moore (63), comprobamos que el pelo larguísimo se puede llevar con estilazo pasados los 60. De la mano de Elsa Pataky (50), hemos confirmado que "físicamente, los 50 son los nuevos 30". Y ahora nos centramos en el maquillaje para acabar con una creencia muy extendida pero absolutamente falsa: que, a partir de cierta edad, no deberíamos utilizar polvos de acabado mate.
Los polvos mate sí pueden utilizarse a cualquier edad
Nos contaba el maquillador Gregory Fuenmayor, Makeup Artist Pro Colaboration Revlon Spain, que "la piel mate en verano envejece y resta frescura". Además, los polvos de acabado mate suelen evitarse en pieles maduras porque puede acentuar las arrugas, cuando, a lo largo del día, se acumulan en las mismas. Ahora bien, ya sea porque preferencias personales hacia ese acabado o porque quieren contrarrestar un exceso de brillo en su rostro, hay muchas personas que sí recurren a estos polvos. Y esto no tiene por qué ser un error, siempre que se utilicen bien.
Tal y como ha explicado el maquillador Xabier Rodrigues, national artist de MAC Cosmetics, en una reciente masterclass, la clave está en adecuar las texturas a cada tipo de piel, desde la misma base o el sérum que aplicamos a modo de prebase, hasta los polvos fijadores. "Elegir los productos para esa piel que vas a maquillar es el punto más importante de todos, porque las líneas de expresión marcadas pueden aparecer por exceso de hidratación o por exceso de sequedad", afirma el experto.
Las pieles maduras suelen pertenecer al segundo grupo porque tienen tendencia a la sequedad. Y cuando se aplican polvos mate, "al gesticular, el producto va migrando a esas líneas de expresión y las marca más", explica Rodrigues. Para evitarlo, su truco es aplicar estos polvos mate "solo en el cento de la cara". "El maquillaje va evolucionando durante el día", nos recuerda, y con esta técnica evitaremos terminar la jornada con el producto en las líneas de expresión de la mirada o alrededor de la boca.
Cómo aplicar polvos mate sin sumar años a tu piel
La maquilladora Paula Aroca coincide con Rodrigues en que para lograr un buen look, hay que elegir los productos en función del tipo de piel. “Un maquillaje bonito es una piel que respira”, asegura. Recomienda “sustituir las cremas demasiado densas por sérums ligeros, elegir bases fluidas y aplicar polvos únicamente en zonas estratégicas, como la frente, la barbilla o los laterales de la nariz”.
“Prefiero dejar que los contornos y la calidez natural del rostro resalten, en lugar de opacar todo con una capa de producto”, añade la maquilladora, apoyando la técnica de Rodrigues de utilizar el maquillaje mate solo en el centro.
Cómo conseguir un maquillaje con 'efecto sol' favorecedor
En verano, además de los matificantes, solemos utilizar polvos de sol, y estos también pueden sumarnos años si no los aplicamos adecuadamente. Xabier Rodrigues recomienda que, tras unificar el tono de la piel (de manera natural: mejor utilizar corrector solo donde hace falta que una base cubriente en toda la cara), comencemos a trabajar el pómulo con polvos de sol.
"Empezamos a contornear por la parte baja del pómulo y subimos bien hacia arriba para crear ese efecto bronceado, besado por el sol", explica. Y añade: "me gusta conectar el final del ojo con la concavidad de la sien, con la parte más profunda, para crear ese efecto rasgado hacia arriba".











