Construir un estilo propio en un mundo saturado de referencias es un reto que nuestra colaboradora, la marquesa de Almenara, ha superado con creces. Inés Domecq es una de las invitadas más admiradas de nuestro país y estos son sus consejos para acertar en las bodas más chic de la temporada.
Mis comienzos como 'invitada'
Recuerdo perfectamente la primera boda a la que asistí. Era muy joven y llevaba un vestido que, visto con perspectiva, no volvería a elegir, pero que en ese momento me gustaba. Aquella boda me enseñó algo fundamental: el estilo no va de disfrazarse para una ocasión, sino de sentirse cómoda y segura. Cuando eso ocurre, todo lo demás encaja.
Los coloretes de la temporada
El entorno y la estación marcan el ritmo del look. Apetece ligereza, tejidos más fluidos, siluetas limpias y colores que dialoguen con la luz. Me gustan mucho los tonos vibrantes como los verdes, los rojos, los naranjas… Y combinarlos con colores más suaves. Aportan luz y frescura.
El fenómeno 'regencycore'
El periodo histórico de la Regencia, que tuvo lugar a comienzos del siglo XIX, inspira nuevos diseños que apuestan por la feminidad, el uso del color y el cuidado por los detalles. No se trata de recrear una época, sino de reinterpretar esa esencia romántica desde una mirada actual, pensada para mujeres reales y celebraciones contemporáneas.
Las tres claves del éxito...
Un buen patrón, un tejido de calidad y una silueta que favorezca sin forzar. Cuando esas tres cosas están bien, el look funciona siempre, independientemente de las modas. También es importante invertir en prendas bien hechas y aprender a decir que no a lo que no te representa. Menos cantidad y más calidad.
La magia de los detalles
¿Un accesorio imprescindible? Unos pendientes que te favorezcan o una joya con valor sentimental, como un anillo heredado. Incluso, en alguna boda, he apostado por algún detalle que no encajaba del todo con el contexto (sin perder el respeto por la ocasión), pero me hizo sentir auténtica.
Con sello personal
Vivimos rodeadas de imágenes, pero el estilo aparece cuando sabes qué te favorece, qué va contigo y qué no. No se trata de rechazar las tendencias a la hora de construir tu identidad, sino de adaptarlas a tu personalidad y a cada ocasión. Es esencial escucharse a una misma, así como aprender a filtrar mucho.
Tejidos en clave natural
Un buen material puede transformar por completo un diseño. En esta época del año, es clave que el tejido respire y tenga movimiento. Las sedas ligeras, el lino trabajado o los crepés suaves son grandes aliados. En definitiva, menos exceso y más elegancia natural.
Bodas al aire libre
Durante el verano y el inicio del otoño, muchas celebraciones son en el exterior y sobre césped o tierra, lo que influye muchísimo, sobre todo en el calzado. Es fundamental pensar en la comodidad y en el terreno. Un tacón sensato, una cuña o una sandalia con buena base marcan la diferencia para disfrutar del día.
Los puntos a evitar
Aunque no debemos olvidar el protocolo, creo que, con el paso del tiempo, algunas normas demasiado rígidas han perdido sentido y se han quedado obsoletas. Hoy en día, por ejemplo, se valora más el estilo personal y el saber adaptarse al evento que seguir el protocolo al pie de la letra.
El perfecto 'look beauty'
En cuanto al maquillaje y al peinado, intento que todo sea más ligero. Una piel natural, trabajada con productos que aguanten bien el calor, y un maquillaje que no se sienta pesado, es clave. En el pelo, recomiendo los recogidos sencillos, con movimiento, que no parezcan demasiado trabajados.




