Fue una boda sin parangón. La de Meghan Markle y el Príncipe Harry, celebrada el 19 de mayo de 2018, fue uno de los eventos más seguidos, aclamados, analizados e importantes ya no solo del Reino Unido, sino del mundo. Una actriz que años antes se había fotografiado como "fan" a las puertas del Palacio de Buckingham ahora entraba a formar parte de la Familia Real más clásica de Europa. Nada hacía presagiar toda la polémica que vendría después.
Meghan Markle, duquesa de Sussex, lució dos vestidos nupciales: el de la iglesia, de Givenchy -diseñado por Clare Waight Keller-; y el de la fiesta, obra de Stella McCartney. Fue, sin duda, la más bella de la fiesta, pero en su lista de invitadas estaban mujeres con mucha clase cuyos estilismos también se ganaron un hueco en la historia. Algunos de sus propuestas son recordadas aún. Entre ellas, la de la (inigualable) Victoria Beckham.
Un estilismo lleno de detalles
La diseñadora británica acudió a la ceremonia en calidad de amiga, pues la relación de ella y de su marido, el futbolista David Beckham, con la realiza del país viene de lejos. Para tamaña ocasión, eligió una de sus propias creaciones, un vestido midi y ajustado en color azul oscuro. El diseño, aunque minimalista y sobrio, atesoraba ciertos detalles estilosos. El primero, un profundo pero discreto escote; el segundo, unas mangas "largas" pero completamente abiertas que, en palabras de Johanna Toscano, editora de moda de ¡HOLA!, "aportaban un toque inesperado pero al mismo tiempo muy estiloso".
"Fue un look repleto de pequeños detalles que lo alejaban de lo previsible y con los que también desafió el protocolo", añade la experta. ¿Su toque favorito? "Lo que más me gustó es que, aunque parecía sencillo, era un estilismo que gritaba su nombre por todo lo alto".
Reina del minimalismo
Como apuntaba Toscano, no es un estilismo complejo o recargado, sino que todo gira entorno a un vestido de factura minimal. "Victoria Beckham es una auténtica maestra del minimalismo. Tiene la capacidad de conseguir que un estilismo sencillo y de líneas limpias acapare todas las miradas e, incluso, termine convirtiéndose en tendencia", suscribe la editora.
A pesar de las líneas pulcras de la pieza, la ex Spice acató el protocolo típico de este tipo de ceremonias añadiendo a su propuesta un tocado con red del mismo color azul profundo. El toque perfecto.
Un detalle prescriptor (y premonitorio)
Como apunta Johanna Toscano, el toque más especial y significativo -sobre todo a largo plazo- reside en su elección de calzado. Los zapatos elegidos por Victoria Beckham fueron unos imponentes salones de color rojo, detalle que rompía con la factura monocroma del look. "Como toda una experta y trendsetter, Victoria se adelantó a la moda llevando unos zapatos rojos que añadían un punto de color y vitalidad al conjunto. Una tendencia que no vimos con fuerza hasta 2024".
Como anécdota, a ningún ojo experto le pasó por alto el hecho de que Victoria Beckham escogió el mismo tono azulado que defendió en la anterior boda real a la que asistió, la del príncipe Guillermo y Kate Middleton.
Por aquel entonces, en 2011, la empresaria estaba embarazada de su hija Harper, algo que no le impidió subirse a unos impresionantes zapatos de Christian Louboutin. ¿Fue una coincidencia que eligiera el azul royal en ambas bodas? No existen las casualidades en el armario de los Beckham.








