En junio de 2023, la boda de Blanca Sainz, hija mayor del piloto Carlos Sainz, reunió en la localidad abulense de Cebreros a cerca de 250 invitados. La novia se casó con Guillermo Comenge en la iglesia de Santiago Apóstol y, entre las llegadas más comentadas, estuvieron las de Carlos Fitz-James Stuart y Belén Corsini. Los condes de Osorno llegaron juntos, sonrientes, y saludaron al novio, que recibía a los invitados a las puertas del templo junto a su madre. Después de la ceremonia, la celebración continuó en La Piñonera, la finca familiar de los Sainz. Para aquella boda de tarde de junio, Belén volvió a demostrar que su estilo de invitada tiene poco de previsible. La condesa de Osorno eligió un vestido diseñado por una amiga, de corte midi con silueta asimétrica, escote halter drapeado y estampado en tonos mostaza y azul noche.
Un diseño hecho especialmente para ella
El vestido llevaba la firma de Matelier, la marca de su amiga Andrea, a quien Belén recurre habitualmente para sus apariciones como invitada. La propia diseñadora explicó entonces el proceso: "Esta vez le diseñamos un vestido con escote halter drapeado, espalda con lágrima y falda midi asimétrica". Para el tejido, la condesa escogió lo que eran entonces los nuevos estampados de la firma, en una mezcla de azul noche y mostaza. El resultado tenía además un detalle importante para entender el conjunto: el color no quedaba restringido al vestido, sino que reaparecía en los accesorios, creando una imagen coordinada sin necesidad de recurrir a complementos idénticos.
El halter era uno de los elementos que más definían el vestido. Al dejar los hombros despejados y concentrar la atención en la parte superior de la espalda, es un escote especialmente interesante para vestidos de invitada. En siluetas rectas, además, puede ayudar a crear visualmente mayor volumen en la zona de los hombros y la espalda. En el caso de Belén, la elección tenía sentido para una boda de tarde y para un diseño que buscaba combinar elegancia con una silueta más contemporánea.
"Es una aristócrata discreta y, aun así, arriesga"
La experta en protocolo de moda Bianca Casanova analiza precisamente esa mezcla como una de las claves del estilo de Belén: "Es una aristócrata discreta y, aun así, arriesga con sus looks". A su juicio, la elección de estampados, color y accesorios de gran tamaño demuestra que la condesa de Osorno no busca encasillarse en una imagen excesivamente clásica. "Se nota que es joven y que no quiere encasillarse, tiene una belleza natural y sabe lo que le sienta bien", explica.
Si hay un elemento que se repite en los looks de invitada de Belén son los pendientes. En esta ocasión eligió unas grandes flores de Guaitaras, que se convertían prácticamente en protagonistas junto al estampado del vestido. Para Bianca Casanova, no es una elección casual: "Que lleve siempre pendientes de tamaño XL cuando viste de invitada dice mucho de su personalidad". También destaca la combinación con el bolso de Caosini Bymc Bags y los detalles dorados, que aportaban un punto más luminoso al conjunto.
El amarillo y una apuesta poco convencional
El amarillo aparecía tanto en el estampado como en los complementos. La experta señala el componente supersticioso que tradicionalmente se ha asociado al amarillo en las bodas, aunque Belén parece no dejarse condicionar por ese tipo de códigos. Más allá de la superstición, el color encajaba con el momento: una celebración de tarde en junio, con buen tiempo, en la que el vestido podía permitirse una paleta más luminosa. "Se le ve su gusto por el color y los estampados", resume Casanova.
No era la primera vez que Belén demostraba su facilidad para vestir de invitada. En la boda de su hermano había elegido un vestido rojo con volantes de inspiración flamenca, mientras que para la de su hermana María apostó por un look metalizado acompañado, de nuevo, por pendientes XL. Esa continuidad permite entender el vestido de Cebreros no como una excepción, sino como parte de un estilo personal: siluetas favorecedoras, color, estampados y accesorios capaces de cambiar por completo un conjunto.
Una boda familiar con muchos rostros conocidos
La celebración de Blanca Sainz y Guillermo Comenge fue además un encuentro de varias familias conocidas de la sociedad española. Carlos Sainz ejerció de padrino por segunda vez en apenas unos meses, después de acompañar al altar a su hija pequeña, Ana Sainz, que se había casado en la misma iglesia. Entre los invitados también estuvieron Carla Royo-Villanova, esposa de Kubrat de Bulgaria, y Carlos Sainz Jr., cuya llegada junto a su madre, Reyes Vázquez de Castro, congregó a numerosos curiosos.
El estilo de Belén, más allá de una boda
El interés de aquel vestido no está únicamente en que funcionara para una boda de tarde. También resume bastante bien la evolución de Belén Corsini como referente de estilo: mantiene la discreción propia de su posición, pero encuentra espacio para experimentar con estampados, escotes y accesorios llamativos. Como define Bianca Casanova, se trata de una "sofisticación sencilla".









