La elección del labial influye mucho más de lo que solemos pensar en cómo se percibe una sonrisa, y no solo porque pueda rejuvenecernos. El color del pintalabios crea un contraste directo con el esmalte dental y ese juego cromático puede potenciar la sensación de dientes más blancos o resaltar el matiz cálido natural del esmalte. En maquillaje profesional, este detalle forma parte de las decisiones que definen un look desde el primer momento. El subtono del labial se analiza con la misma precisión que la base o el iluminador porque condiciona la luminosidad global del rostro y la forma en la que se percibe la sonrisa.
"El color del labial puede influir visualmente en cómo se percibe el tono de los dientes debido a un efecto de contraste cromático", explica Martha Obeo, maquilladora experta en bridal y televisión. El secreto se encuentra en el subtono del color.
El error al elegir labial que hace que los dientes se vean más amarillos
El error más frecuente aparece al escoger labiales con subtonos cálidos sin tener en cuenta el contraste que generan con el esmalte dental. "Los tonos con subtonos cálidos, como corales, naranjas, nudes con base melocotón o beige amarillento, tienden a acentuar ese tono amarillo, haciendo que los dientes parezcan menos blancos", explica Martha Obeo.
Este fenómeno responde a una cuestión cromática muy sencilla. Los pigmentos cálidos del labial reflejan cerca del esmalte y refuerzan los matices amarillos naturales del diente. El resultado se percibe especialmente en maquillaje intenso, fotografías o luz artificial. Los maquilladores profesionales analizan este detalle cuando preparan un look de novia, una sesión de fotografía o un maquillaje para televisión, donde cada matiz cromático influye en la percepción global del rostro.
El truco de maquillaje que ilumina la sonrisa según la maquilladora Martha Obeo
Los maquilladores recurren a un recurso muy concreto cuando buscan potenciar una sonrisa más luminosa: elegir labiales con subtonos fríos o azulados. "Los labiales con subtonos fríos o azulados como rojos cereza, frambuesa, fucsias o tonos ciruela ayudan a que los dientes se vean más blancos", explica la maquilladora. El efecto responde a un principio óptico sencillo. "El pigmento azulado neutraliza ópticamente el matiz amarillento natural del esmalte", señala Martha Obeo.
Por ese motivo, estos tonos aparecen con frecuencia en maquillaje profesional, editoriales de belleza y looks de alfombra roja. El contraste que generan con el esmalte produce una sensación inmediata de mayor luminosidad en la sonrisa. "En general, si se busca potenciar una sonrisa más luminosa, yo como maquilladora recomiendo optar por rojos y rosas de base fría y evitar los labiales excesivamente cálidos", concluye la experta.
Los labiales que utilizo para que la sonrisa se vea más blanca
Después de años probando labiales gracias a mi trabajo, reconozco que siempre recurro a tres tonos concretos que funcionan especialmente bien cuando busco ese efecto de sonrisa más luminosa.
Uno de ellos es Rouge G de Guerlain en el tono 880, un rojo cereza elegante con base fría que aporta mucha luz al rostro. Otro clásico que siempre recomiendo es Rouge Allure de Chanel en el tono Pirate, un rojo ligeramente azulado considerado uno de los rojos más universales del maquillaje por su capacidad de favorecer a prácticamente todos los tonos de piel.
También suelo recurrir a Clinique Pop Lip Colour en el tono Raspberry Pop, un frambuesa vibrante perfecto para el día porque ilumina la sonrisa sin resultar demasiado intenso. Y cuando busco una opción más asequible que funcione igual de bien, The Lipstick de 3INA en el tono 390, un ciruela intenso con matiz berry que también genera ese contraste favorecedor que hace que los dientes se perciban visualmente más blancos.
Dentro de los rosas fríos que también generan ese efecto luminoso en la sonrisa, suelo recomendar MAC Satin Lipstick en el tono Snob, un rosa frío icónico con subtono ligeramente azulado que aporta mucha frescura al rostro, y Maybelline New York Color Sensational Made For All en el tono Pink Thrill, un rosa vibrante de base fría que funciona muy bien para el día porque crea ese contraste cromático que hace que los dientes se vean más blancos.
Igualmente, el acabado influye. Los labiales mate o satinados suaves suelen potenciar mejor este efecto que los acabados con demasiado brillo o con partículas metálicas, que pueden alterar el contraste visual con el esmalte.
Otro pequeño gesto que siempre aplico consiste en definir el contorno de los labios con un perfilador del mismo subtono frío antes de aplicar el color. El resultado se ve más limpio, el labial permanece intacto durante más tiempo y el contraste con los dientes se percibe todavía más favorecedor.














