Suelto, semirrecogido o en un moño; muy pulido o más bien natural; a juego con el resto del estilismo o en contraste... Existen infinitas opciones, pero hay una clave que nunca falla: ser fiel a una misma. Así nos lo confirma el peluquero Juan Diego Teo, experto en dar con el peinado perfecto para cada ocasión, también la de tu boda. En su trabajo con novias, el estilista ha ido conociendo los factores más importantes para conseguir ese peinado que te acompaña al altar, destaca lo mejor de ti y, sobre todo, te da confianza.
No sigas las tendencias
O sí, hazlo, pero solo si estas casan con tu personalidad. De esta forma evitarás “el error más frecuente entre las novias: seguir patrones muy en tendencia que, a veces, no son la mejor opción ni lo que más favorece”, afirma el peluquero. Y el beneficio de tener en cuenta esta indicación es doble. Por un lado, no decantarte por modas pasajeras permitirá que, en 10, 20 o 30 años, tu look siga resultando actual y no se vea desfasado. Por otro, y lo que es más importante, “buscar un look fiel a tu estilo, pero más trabajado y pulido, hará que no te veas disfrazada o extraña”, apunta el experto. Por eso, si en tu vida cotidiana te gusta innovar, no te cortes a la hora de hacerlo con tu peinado de novia. Pero si, al contrario, eres más bien clásica o tienes una imagen muy definida (por ejemplo, siempre llevas el pelo suelto o recogido en una coleta sencilla), la recomendación es que no cambies para el día de tu boda. Piensa que serás el centro de atención y vas a ir vestida de una forma totalmente diferente (de novia, ¡casi nada!), por lo que identificarte con detalles como tu pelo te aportará seguridad frente a todas las miradas cuando estés camino del altar.
Pruebas previas
Verte con el “peinado de novia” en los días previos también sumará autoconfianza de cara al gran momento. De ahí que las pruebas del peinado sean tan importantes como las del mismo vestido. “No solo por el look en sí, sino por la química que se genera entre profesional y novia”, afirma Juan Diego Teo. Durante los meses previos al enlace, las visitas al salón deben estar en tu agenda de preparativos. Así podrás “hablar y zanjar ciertos temas del peinado y también ver cómo reacciona y evoluciona el cabello con los productos y las herramientas de calor”. Además, ten en cuenta que ciertos recogidos o trenzados requieren un corte concreto o una técnica de coloración determinada para verse realmente bonitos, con lo que comenzar a preparar tu melena con antelación os dará suficiente margen, a ti y a tu peluquero, para conseguir un peinado perfecto.
¿El vestido influye?
El estilo personal debe ser el punto de partida, pero ¿en qué medida el vestido de novia determina la elección del peinado? Aunque no es lo más condicionante y existen distintas melenas ideales para acompañar cada diseño, sí que hay que tenerlo muy en cuenta. “Me parece esencial ver fotos del vestido para conocer el estilo, la forma...”, explica el peluquero. El patrón superior (el escote, el cuello y la espalda) es lo que más influye: “El cuello halter queda mejor con recogidos, moño o coleta. El escote cerrado favorece más con semirrecogido. Y el palabra de honor puede acompañarse con cualquier peinado, tanto suelto como recogido”, enumera. Y aunque opina que no es necesario acudir al salón con el vestido, sí recomienda llevar una camisa o un top blanco. “De esta manera nos adentramos en el mood novia y daremos en la diana de estilo entre el maquillaje, el pelo y el diseño”.
Y si llevas velo...
Lo que también conviene encajar en el combo son los accesorios que planeas llevar en tu melena: tiras, diademas, pasadores y, el más condicionante y personal, el velo. En general, todos los tipos de peinados pueden adaptarse a una novia velada, aunque este complemento suele destacar más cuando se coloca sobre un recogido, especialmente con moño bajo. Si buscas un acierto seguro para tu velo, el recogido tipo bailarina no falla nunca.
Son un 'sí'
Ese look inspirado en el ballet es, según Juan Diego Teo, uno de los más populares entre las novias. Es femenino, elegante y aguanta perfecto desde la ceremonia hasta la fiesta. Además, puede realizarse tanto con pelo largo como si tienes media melena. “También las ondas glam y los semirrecogidos son muy pedidos en el salón”, nos cuenta sobre estos looks clásicos y sofisticados, que son una apuesta segura. Cuando buscas sorprender con algo más original, el estilista elige el “recogido con volumen y acabado pulido” como su favorito.
El segundo peinado
Hoy en día, la mayoría de las novias se cambian a un segundo vestido en la fiesta, y también piden otro peinado que se adapte a este look, que suele ser más atrevido y sexy. Los recogidos “transformables” son la elección más repetida: peinados que evolucionan a lo largo de la boda para adecuarse a cada momento sin pasar, de nuevo, por el salón. Ni siquiera requieren muchos minutos para evolucionar. Nos referimos, por ejemplo, al moño que se convierte en una glamurosa coleta ondulada con solo soltar algunas horquillas. O al semirrecogido que, al retirar el pasador, deja una melena suelta ideal. Y aunque en este caso de los peinados “2 en 1” la elección pueda parecer más complicada, si tienes en mente el truco del experto, “mantenerte fiel a tu estilo”, tampoco fallarás.








