Christina Applegate continúa buscando respuestas sobre su estado de salud. Después de revelar el pasado octubre que no padece esclerosis múltiple, enfermedad que le habían diagnosticado en 2021, la actriz ha compartido una nueva actualización sobre su situación. Lo ha hecho en el último episodio de MeSsy, el pódcast que presenta junto a Jamie-Lynn Sigler, donde ha explicado que está sometiéndose a nuevas pruebas médicas para averiguar qué hay detrás de los problemas de salud que arrastra desde hace años. Una búsqueda que vuelve a situarla prácticamente en el punto de partida, ya que, pese a conocer que el diagnóstico inicial era erróneo, sus síntomas no han desaparecido.
En esta ocasión, Applegate ha conversado con Jack Osbourne, que también padece esclerosis múltiple desde 2012, y le ha explicado que sus médicos están investigando otras enfermedades que pueden presentar síntomas similares. "Estamos volviendo al punto de partida, haciendo algunas pruebas y examinando una por una otras enfermedades" que pueden que pueden presentar síntomas similiares a esta según ha explicado la propia actriz. Entre las posibilidades que están estudiando ha mencionado la artritis reumatoide, el lupus, ambas de origen autoinmune, y la enfermedad de Lyme, provocada por una infección bacteriana que se transmite a través de la picadura de una garrapata. "Ahora me están haciendo pruebas para detectar todas esas enfermedades, poco a poco", ha añadido, según recoge People. Por el momento, la intérprete no tiene un nuevo diagnóstico que explique el origen de todos sus problemas.
La esclerosis múltiple no siempre resulta sencilla de diagnosticar. No existe una única prueba que permita confirmar por sí sola la enfermedad y los especialistas deben valorar distintos síntomas y resultados médicos para llegar a una conclusión. Además, algunas de sus manifestaciones pueden coincidir con las de otras patologías, lo que puede complicar el diagnóstico. En el caso de Applegate, esta revisión ha abierto ahora una nueva etapa de estudios para intentar identificar qué está provocando las dificultades físicas que continúa experimentando.
La actriz, de 54 años, ha reconocido que conocer que no tiene esclerosis múltiple no ha supuesto una mejoría en su estado físico. De hecho, continúa teniendo importantes dificultades para caminar y necesita utilizar una silla de ruedas para desplazarse desde el coche hasta la consulta médica. Una situación que también ha tenido un fuerte impacto emocional. Según ha contado en su pódcast, ha atravesado una profunda depresión y siente que ha perdido muchas cosas durante estos años, entre ellas su trabajo. "¿Qué le dices a alguien que ha estado viviendo con esto durante seis años? Porque detuvo mi vida", ha expresado con emoción.
Un diagnóstico que cambió cinco años después
El pasado 20 de octubre, Christina Applegate sorprendió al contar que los médicos le habían comunicado que no tenía esclerosis múltiple. La actriz había hecho público su diagnóstico hace cinco años y, desde entonces, había hablado abiertamente de cómo la enfermedad afectaba a su día a día. La noticia llegó después de que su equipo médico revisara su caso y cuestionara el diagnóstico inicial.
Lejos de sentir alivio, la protagonista de Dead to Me explicó entonces que la noticia la había dejado desconcertada. "No te diagnostican erróneamente y, de repente, te pones bien". De hecho, ella ha confesado que no ha mejorado nada "si acaso, en algunos aspectos he empeorado", explicó en una conversación con su compañera Jamie-Lynn Sigler en el pódcast de entonces. También recordó que no había experimentado ningún cambio físico tras conocer la noticia. Se encontraba, de nuevo, en una especie de punto de partida, sin saber qué estaba provocando los síntomas que seguía experimentando.
Esta nueva realidad también ha cambiado la forma en la que se relaciona con la comunidad de personas con esclerosis múltiple, con la que había creado un vínculo muy estrecho desde que hizo público su diagnóstico. Sobre ello, reconoció que se siente extraña y que tiene la sensación de haber "decepcionado a todo el mundo". Durante estos años, se había convertido en una de las voces visibles a la hora de compartir sus experiencias con la enfermedad. Por eso, a la actriz le resulta difícil asimilar el cambio en su relación con un colectivo del que se había sentido parte como paciente.
Sin embargo, ha querido dejar claro que seguirá vinculada a la comunidad de personas con esclerosis múltiple, con la que ha creado importantes lazos durante estos años. "Nunca abandonaré a esta comunidad. Hemos hecho muchos amigos para toda la vida y me importa muchísimo la gente a la que representamos. Siempre formaré parte de ella de una manera u otra", aseguró en una entrevista con la revista Rolling Stone.
Ahora, mientras continúa sometiéndose a pruebas para encontrar una explicación a sus problemas de salud, Christina intenta asimilar todo lo ocurrido y afrontar una nueva etapa marcada por la incertidumbre. Saber que no tiene esclerosis múltiple no ha puesto fin a sus dificultades, pero sí ha abierto una nueva búsqueda para entender qué le sucede.








