Este martes se ha conocido la última actualización de la lista de 'Los 100 españoles más ricos', que cada año publica Forbes España. En lo más alto continúa Amancio Ortega, fundador de Inditex, con una fortuna estimada de 125.200 millones de euros. Muy lejos, en el segundo puesto, repite su hija mayor Sandra Ortega con 11.500 millones. Completa el podio Juan Roig, presidente de Mercadona, con 9.800 millones. Entre los rostros que se incorporan este año al ranking encontramos a Ana Botín, con 550 millones de euros, a gran distancia de la cabeza ya que ocupa la posición número 97.
Más allá de su abundante riqueza personal y de su exitosa faceta empresarial, la presidenta del Banco Santander es una mujer volcada en su familia. Los pilares de la misma con su madre Paloma O'Shea (90 años), viuda del recordado Emilio Botín; su marido Guillermo Morenés, sus tres hijos Felipe, Javier y Pablo, y sus dos nietas (una de ellas llamada Mariana, ya que el nombre de la otra no ha trascendido). Ana Botín se casó en 1983 después de cuatro años de relación a distancia con su esposo, y fue ella quien tomó la iniciativa, según contó durante una entrevista con Jesús Calleja en 2020.
"Nunca salimos en plan novios, yo estaba en Estados Unidos, en la Universidad, y él en Madrid. Y nos veíamos algo en verano", explicó la empresaria. "Un día por teléfono le dije: 'Si no nos casamos esto va a ser muy difícil'", añadía sobre cómo fue aquel momento donde le planteó a su pareja darse el 'sí, quiero'. Después, haciendo balance de su vida, reconocía que "yo no podría haber hecho ni la mitad, ni un tercio de lo que he hecho sin Guillermo… Una de las cosas más importantes fue nuestro acuerdo en relación a la familia, la casa y los hijos. Decidimos que siempre íbamos a compartir todo al cincuenta por ciento y él lo cumplió. Sin esto no podría haber hecho mi trabajo".
Además de la fructífera y sólida relación con su media naranja, la empresaria habló por primera vez de un dramático episodio personal que marcó una etapa de su vida: la muerte de su hija. "Perdí a una niña", relató sobre aquel durísimo episodio que sufrió tras el nacimiento de sus dos primeros hijos.
Desde aquello, el matrimonio ha vivido momentos de gran felicidad, como la boda en 2016 de su primogénito con Julia Puig, perteneciente ella a la familia que gestiona la multinacional del sector de los perfumes. Felipe Morenés, que es políglota como su madre, cursó estudios de Política Económica en Georgetown y es padre de dos niñas (las únicas nietas de Ana Botín). Sus hermanos pequeños, Javier y Pablo, también se dedican a la banca y todos llevan una vida muy discreta alejada de los focos. "Uno vive en San Francisco, otro en Boston y otro en Madrid", contó la presidenta del Santander.
En cuanto a sus padres, la hija del difunto Emilio Botín señaló que, a pesar de tener una buena relación con ambos, su vinculo siempre ha sido más cercano con su madre. "La mayor influencia de mi vida ha sido ella. Nos envió fuera a estudiar y a mí me encantaba conocer sitios nuevos, pero la sentía supercerca". En cuanto a su progenitor, contó un curiosa anécdota sobre su nombre. A ella le gusta que la llamen por su nombre de pila, ya que "Ana Patricia me llamaba mi padre cuando me regañaba".







