Ana Obregón sigue teniendo a su hijo Aless Lecquio muy presente. No solo era su todo, también fue un hombre excepcional que se marchó demasiado pronto de su vida. Seis años después de su fallecimiento, la presentadora y actriz sigue recordándole en cada fecha señalada, algo que, en esta ocasión, se ha dado en el Día de los Difuntos. "Anoche le pedí un abrazo rápido a mi hijo. Y él me preguntó:
'Mamá, ¿por qué tiene que ser rápido?'. Y yo le respondí: 'Porque estoy a punto de despertar amor de mi vida'. PDT: un abrazo con todo mi amor a todos los que seguimos viviendo con el dolor de la ausencia de nuestros seres queridos", ha dicho en un emotivo mensaje compartido en sus redes sociales junto a diversas imágenes junto a su hijo.
El pasado 18 de marzo, la polifacética artista y empresaria celebró su 71 cumpleaños, una fecha muy señalada, al lado de Anita, la niña que le devolvió las ganas de vivir tras la muerte de su hijo Aless. Como cada mañana, el despertar vino con "el abrazo más bonito el día de mi cumple". En los grandes acontecimientos de la familia García-Obregón, Anita es la estrella indiscutible, pero el recuerdo de su hijo, quien falleció hace ya casi seis años, sigue presente y le duele en el alma.
La pequeña Anita, su salvación
Desde la llegada de la niña, Ana ha encontrado en su sonrisa la motivación indispensable para encarar el día a día. La pequeña impresiona por su asombroso parecido con su padre, algo que la propia artista destacó en las páginas de la revista ¡HOLA!: "Anita es clavada a su padre. Es un clon. Pienso que Dios ha querido que sea así". Su vitalidad inagotable ha devuelto la luz a la casa, convirtiendo el cuidado de la menor en la mejor rutina. Como ella misma explicaba al hablar de su excelente forma física: "Mi deporte es mi niña, que no para, porque está todo el día andando, corriendo de aquí para allá".
Para la presentadora, este regalo vital ha supuesto un auténtico renacer personal, declarando en esta revista que la pequeña le ha enseñado a "Volver a vivir, que se me había olvidado". Cada plan compartido, como sus excursiones al zoo con su amigo Raúl Castillo, es motivo de profunda gratitud: "Te veo crecer Anita, y tu sonrisa es música sobre todo cuando vamos al zoo acompañadas por mi amigo del alma Raúl. Bendita seas por regalarme cada momento".
En una sincera entrevista concedida a esta revista, Ana detalló cómo abordará la historia de la niña cuando crezca: "Esta niña no es mi hija, sino mi nieta. Es hija de Aless y cuando crezca le contaré que su padre fue un héroe, para que sepa quién es y lo orgullosa que tiene que estar de él". En aquellas mismas páginas de ¡HOLA!, la actriz subrayaba la razón esencial de esta decisión: "Lo que la gente no sabe es que esta fue la última voluntad de Aless: la de traer un hijo suyo al mundo", añadiendo emocionada el enorme esfuerzo realizado: "He luchado a través del océano, con uñas y dientes, por tener un poquito de mi hijo, de Aless, aquí".










