De Mina decían algo así como “si no existiera, habría que inventarla”. Con Dua Lipa, por cierto, gran admiradora de la tigresa de Cremona, pasa algo parecido. Es guapísima, con carácter, con talento, cuenta sus canciones por éxitos, tiene discurso, marca tendencia, posee el divino don de la ubicuidad (tan pronto se está casando en Palermo como la ves bañándose en las aguas de Amalfi, posando en París con Pedro Pascal, con Patti Smith en Londres o cantando en Madrid con Shakira…) y, además, es humana. E irreplicable. Por mucho que se empeñaran las nuevas tecnologías.
Y es que si bien hace unos días la cantante de Training Season reflexionaba sobre la IA en un pódcast de su club de lectura, Service95 Book Club, este fin de semana, con un vestido de Ferragamo de la colección primera-verano 2027, contaba lo mismo, aunque sin mediar palabra. Y es que le gustaría creer en que “todavía hay algo mágico en la humanidad”. Cogida de la mano de su marido, Callum Turner —tal y como la vemos en esta imagen—, e involucrada ya en la vida neoyorquina —con su invitación a la apertura de la temporada operística del Lincoln Center, de Manhattan—, podemos asegurar que ella misma es la viva imagen de que esa esperanza existe. Decía a pie de micro que también le rompe el corazón pensar en que “perdamos en alma”, pero, llorando ante la escenografía del Met y con su vestido con coraza de lentejuelas, la suya sigue intacta. Y al resguardo.
Dua Lipa cumple cada uno de sus sueños en el mejor año de su vida
Queda a la vista que la pareja está en una eterna luna de miel, cómplices y enamorados en cada aparición pública. Con un amor de esos que te impulsa a ser mejor cada día, la pareja forma el tándem perfecta y se acompaña en cada momento profesional, compartiendo eventos de trabajo de la mano que parecen ser otra parada más de su eterno viaje tras su gran boda este pasado verano. Ellos lo tuvieron claro, Italia sería el escenario elegido y se convertiría en ese lugar especial al que volver, desconectar del ruido exterior y encontrar la paz. Aunque a veces sea difícil para una persona tan “todoterreno” como ella, porque sí, este 2026 la cantante ha hecho todos sus sueños realidad. Para empezar, ha cumplido 31 años rodeada de todos sus seres queridos y tras casarse con el amor de su vida, Callum, en su lugar soñado. A su vez, antes de verano, tras haber publicado ya el año pasado una lista de todas las lecturas que recomendaba, ha abierto en Portugal su propia librería independiente, Biblioteca Manifesto. Como voraz lectora desde siempre, su propósito fue rescatar y dar voz a libros que históricamente fueron censurados y que “desafían el poder, la censura, la exclusión y las narrativas dominantes”, una colaboración entre la histórica Livraria Lello con el club de lectura de la artista, Service95, que la artista posee desde 2022.
Entre libros y pasando por el altar, pero sin dejar de pisar el escenario
Aunque Dua ha sido este año la protagonista más destacada de todas las historias de amor de estos libros, no ha dejado la música de lado ni ha parado de subirse en el escenario. Es por ello que, siendo unos absolutos privilegiados, aparte de verla disfrutar este verano en las costas de nuestro país; también hemos podido verla disfrutar junto a Shakira en uno de los conciertos más especiales de su residencia en Madrid. Las Mujeres Ya No Lloran World Tour en el Macondo Park de Madrid fue el escenario sobre el que la artista acompañó a Shakira en un apoteósico concierto en el que juntas interpretaron la emblemática balada Antología. Y es que no solo es lista, humana y talentosa sino que también tiene un increíble dominio de los idiomas y habla y canta en español. Otra prueba más de que el talento sale por cada poro de su piel y hace que, seamos partícipes de cada uno de los sueños que la londinense va tachando de su lista.





