En medio de un descanso del rodaje de su última película que le ha traído hasta nuestro país, Woody Allen ha cambiado las salas de montaje por la naturaleza. El icónico director y su esposa, Soon-Yi Previn, han visitado las instalaciones del Zoo Aquarium de Madrid, donde han disfrutado de una jornada privada en la que han podido conocer de cerca el trabajo medioambiental que se desarrolla en el recinto madrileño.
"Ha sido una experiencia maravillosa"
La pareja recorrió las instalaciones del Zoo para conocer de cerca el trabajo de conservación que se desarrolla con especies amenazadas. Durante el trayecto, pudieron descubrir a algunas de las crías nacidas este año, como el pequeño elefante Max, de apenas dos meses, y Sela, una cría de orangután de seis meses, coincidiendo además con la afortunada llegada al mundo de un nuevo ejemplar de bisonte europeo. Visiblemente entusiasmado, el cineasta resumió el recorrido asegurando que "ha sido una experiencia maravillosa".
Durante el recorrido por el parque zoológico, la pareja se ha mostrado especialmente interesada por las crías nacidas a lo largo de este último año. Acompañados por miembros del equipo técnico y cuidadores del recinto, Allen y Soon-Yi han podido observar el desarrollo de los ejemplares más jóvenes, comprobando de primera mano los protocolos de crianza, alimentación y bienestar animal que se aplican a los recién llegados al parque. Las imágenes captadas durante la jornada reflejan a un Woody Allen atento y curioso, intercambiando impresiones con los especialistas mientras contemplaban las distintas instalaciones.
Muy interesado
Los responsables del parque compartieron con la pareja los retos diarios que entraña la preservación de la biodiversidad global frente a amenazas crecientes como la pérdida de hábitats, el cambio climático o la caza furtiva. El cineasta, célebre por su habitual admiración al paisaje urbano de grandes ciudades como Nueva York o París, se ha dejado sorprender por la dedicación veterinaria que exige mantener estos programas de conservación en pleno pulmón verde de la Casa de Campo madrileña.
Como dos turistas
Como dos turistas más, con el móvil en la mano y mezclados entre el resto de los visitantes del parque, Woody Allen y Soon-Yi Previn disfrutaron de una soleada jornada por el Zoo. La pareja recorrió los distintos caminos deteniéndose a tomar fotos y compartiendo la emoción del público ante las crías nacidas este año. Lejos del protocolo de las alfombras rojas, ambos vivieron junto a familias y curiosos la sorpresa del nacimiento en directo de un bisonte europeo, un momento entrañable tras el cual el cineasta, completamente integrado en el ambiente relajado de la visita, no dudó en resumir la jornada afirmando que había sido "una experiencia maravillosa".
La presencia de Woody Allen en la capital reafirma el vínculo continuado que el autor mantiene con España, un país que no solo ha servido de escenario para algunos de sus largometrajes, sino al que suele regresar con asiduidad tanto por compromisos culturales como por motivos de descanso personal. En esta ocasión, la visita al Zoo Aquarium ofreció una estampa insólita y cercana del director: una pausa tranquila entre bambalinas, guiada por el respeto a la fauna salvaje y el respaldo a la conservación del patrimonio natural.






