Pepa Flores (78) vuelve a estar en el centro de la actualidad, aunque no por una película ni por una canción. La inolvidable Marisol está a punto de recibir uno de los reconocimientos más importantes de su ciudad natal: Málaga quiere nombrarla Hija Predilecta y concederle la Medalla de la Ciudad en homenaje a su trayectoria artística. La propuesta fue aprobada por unanimidad el pasado jueves, 22 de octubre, en la comisión municipal correspondiente, pero todavía debe recibir el visto bueno definitivo del pleno, previsto para el próximo día 29.
La distinción supondría un nuevo reconocimiento a una mujer que marcó a varias generaciones de nuestro país con su trabajo en el cine y la música y que, sin embargo, lleva décadas viviendo completamente al margen de la exposición mediática. La gran incógnita es saber si Pepa Flores estará dispuesta a hacer una excepción para recibir este homenaje en persona. Por el momento, no se ha hecho pública ninguna confirmación sobre su posible asistencia, por lo que habrá que esperar para saber si la artista acepta acudir al acto o, como ya ha sucedido en otras ocasiones, prefiere que sean sus seres queridos quienes la representen.
Una decisión que ya tomó con el Goya de Honor
Hace seis años, en enero de 2020, la Academia de Cine concedió a Pepa Flores el Goya de Honor por su extraordinaria aportación al cine español. La noticia despertó una enorme expectación, sobre todo, porque la ceremonia se celebraba en su Málaga natal. En coherencia a la decisión que había tomado años atrás, la histórica actriz no acudió a la gran noche del cine español. Fueron sus hijas, María, Tamara y Celia, quienes subieron al escenario para recoger el galardón en su nombre y trasladar el agradecimiento de su madre. María Esteve explicó entonces que Pepa había tomado hacía más de tres décadas la firme decisión de apartarse de los focos y que estaba siguiendo la gala desde la tranquilidad de su casa. "Emocionada, contenta y superagradecida a la Academia, a los compañeros (…) No se está perdiendo ni un solo detalle delante de una televisión grande, en un lugar tranquilo", explicó entonces sobre el escenario.
Desde que se despidió de los platós con Caso cerrado, estrenada en 1985, la artista ha mantenido esa postura de manera inquebrantable. Tras convertirse en un fenómeno popular desde niña, decidió dejar atrás la vida pública y regresar a la tierra malagueña, donde ha construido una vida discreta. Durante todos estos años ha evitado volver a la primera línea, incluso cuando los homenajes han vuelto a situar su nombre en el punto de mira.
Su vida en Málaga y el último susto de salud
En su vida actual, la familia ocupa un lugar fundamental. Pepa Flores es madre de tres hijas, María, Tamara y Celia, fruto de su relación con el bailarín Antonio Gades —con quien compartió su vida entre 1973 y 1986 —, y abuela de varios nietos. Pepa continúa con su vida en Málaga, lejos de las cámaras y de las entrevistas, acompañada por sus seres queridos, como su hermana Vicky, con la que mantiene una estrecha relación. Suelen pasar mucho tiempo juntas disfrutando de planes sencillos y tranquilos. Hace tres años la muerte de Massimo Stecchini, su pareja durante más de tres décadas, supuso una pérdida muy importante en su vida.
Precisamente este año, la preocupación por su estado de salud hizo que su nombre volviera a ocupar titulares. En mayo trascendió que había pasado por un episodio delicado a comienzos de año y que había recibido atención hospitalaria. Sin embargo, sus hijas quisieron aclarar la situación para evitar que se transmitiera una imagen alarmista. En un comunicado difundido entonces, María Esteve explicó que su madre había sufrido un proceso gripal en enero, del que se había recuperado favorablemente meses atrás, y subrayó que las informaciones más preocupantes no reflejaban su situación actual.
La propia Pepa también rompió brevemente su silencio para tranquilizar a quienes se habían interesado por ella. En declaraciones al programa Y ahora Sonsoles, aseguró que estaba bien y agradeció la preocupación recibida. Dijo que se encontraba "mejor que nunca", viviendo día a día junto a su familia, de la que se mostraba muy orgullosa, subrayando que "tengo unos nietos maravillosos". "Estoy rodeada de todo lo que quiero", confesó, dejando claro que continúa disfrutando de su entorno y de una cotidianidad alejada del ruido mediático.
Ahora, el homenaje que prepara Málaga vuelve a traerla a la actualidad. Su ciudad quiere reconocer públicamente a una de sus figuras más queridas, cuya huella va mucho más allá de su éxito como Marisol. Si finalmente se ratifica el nombramiento, quedará por saber si Pepa Flores decide salir de la discreción que ha mantenido durante tantos años para recibir el cariño de sus paisanos. De momento, su presencia sigue siendo una incógnita.








