Mucho antes de que Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis , alcanzaran el éxito internacional con La bola negra, eran dos aspirantes a cineastas que aprendían sobre la marcha. No tenían todas las respuestas, ni equipos costosos, ni años de experiencia técnica. Lo que sí tenían era una historia que querían contar, un grupo de amigos dispuestos a ayudar y la determinación de hacer algo realidad.
Hoy en día, este dúo creativo español se ha convertido en uno de los nombres más reconocibles de la televisión y el cine españoles, con proyectos aclamados como Paquita Salas, Veneno y La Mesías.
Su última película, La bola negra, marca otro hito en sus carreras, al otorgarles el premio al Mejor Director en el Festival de Cine de Cannes de 2026.
Pero en una conversación exclusiva con HOLA USA!, los cineastas rememoraron una etapa muy diferente de sus vidas, recordando la incertidumbre, los recursos limitados y las dudas sobre sí mismos que acompañaron sus primeros proyectos.
De pequeñas producciones teatrales al éxito internacional
"Empezamos escribiendo para microteatro, para 15 personas. Una obra de 15 minutos", recordaron, rememorando los inicios de sus carreras. "Y desde entonces, el público ha crecido con nosotros, día a día, persona a persona".
Su trayectoria creativa culminaría en Paquita Salas , la serie de comedia que se estrenó en 2016 y dio a conocer a un público más amplio su singular estilo narrativo. La serie, protagonizada por Brays Efe en el papel de un excéntrico agente de talentos que se abre camino en la industria del entretenimiento, se convirtió en un proyecto clave en sus carreras.
Sin embargo, la producción distaba mucho de la magnitud de los proyectos que dirigirían más adelante. "Hicimos Paquita Salas con la ropa de mi abuela. Acababa de fallecer", compartieron. "La hicimos con nuestro mejor amigo, Brays, con la gente que nos rodeaba y con dos cámaras que alguien nos prestó".
La experiencia también implicó aprender aspectos técnicos de la realización cinematográfica sobre la marcha. "Ni siquiera sabíamos cuándo debíamos decir 'acción'. Yo no sabía qué era un plano-contraplano. No sabíamos nada, pero aprendimos".
En lugar de dejarse frenar por su falta de experiencia, aprovecharon la oportunidad para aprender de la gente que les rodeaba.
"No tuve miedo de pedir ayuda", explicó uno de los cineastas. "Sabía que tenía una historia que quería contar, que me lo iba a pasar genial con mis amigos, pero no sabía cómo organizarlo".
Su disposición a hacer preguntas y rodearse de colaboradores se convirtió en una parte importante de su proceso creativo.
Lo que la duda les enseñó:
Incluso después de haber completado sus primeros trabajos, Los Javis no siempre estuvieron convencidos de haber creado algo que el público fuera a aceptar.
Al recordar la experiencia de ver el primer episodio de Paquita Salas en la gran pantalla, Calvo describió una reacción inesperadamente dura hacia su propio trabajo.
"La vi en la pantalla grande y pensé: Vamos a fracasar estrepitosamente. No vamos a llegar a ninguna parte". Esta sincera confesión contrasta notablemente con el éxito que siguió.
Paquita Salas se convirtió en una de las comediantes españolas más queridas, mientras que sus proyectos posteriores demostraron su capacidad para moverse entre géneros y explorar historias cada vez más ambiciosas.
En 2020, estrenaron Veneno, la aclamada serie inspirada en la vida de la personalidad televisiva transgénero española Cristina Ortiz Rodríguez. Tres años después llegó La Mesías, otra ambiciosa producción que consolidó aún más su reputación como cineastas dispuestos a explorar personajes complejos y temas emotivos.
En retrospectiva, sus experiencias ilustran cómo la incertidumbre puede seguir formando parte del proceso creativo, incluso cuando un proyecto finalmente se convierte en un éxito.
Su consejo para la próxima generación de cineastas
Cuando se les preguntó qué consejo les darían a los jóvenes cineastas que aspiran a contar sus propias historias, Los Javis retomaron la filosofía que guió sus primeros trabajos: empezar con la gente y los recursos que ya tienes a tu alrededor.
"Creo que lo más fácil es usar lo que tienes a tu alrededor", compartieron. "Empieza con lo que te es cercano, en todos los sentidos: tus amigos, las personas que admiras, tus compañeros de clase".
Su mensaje no se centraba en esperar la oportunidad perfecta ni en tener todos los detalles técnicos resueltos antes de empezar. En cambio, animaban a los aspirantes a creativos a disfrutar del proceso de aprendizaje, cometer errores y descubrir su propia voz.
Esa perspectiva resulta especialmente significativa cuando proviene de cineastas cuyas carreras comenzaron con pequeñas producciones y equipos prestados antes de expandirse a proyectos reconocidos internacionalmente.
Y quizás su consejo más memorable fue el recordatorio de que el miedo a no cumplir con las propias expectativas nunca debe impedir que una idea creativa se convierta en realidad.
"Las cosas que creas nunca van a resultar exactamente como las imaginaste, pero es mejor que existan a que nunca las hayas creado."
Un nuevo capítulo con La bola negra
Su última película representa un nuevo e importante capítulo para el dúo de directores. Inspirada en la obra inacabada de Federico García Lorca y en la obra de teatro La piedra oscura de Alberto Conejero , la película narra historias interconectadas a través de diferentes períodos de la historia española, explorando la identidad, el deseo, la represión y las experiencias de generaciones cuyas voces a menudo fueron silenciadas.
La producción cuenta con un elenco que incluye a Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Penélope Cruz y Glenn Close.
Su acogida ha llevado a Los Javis a otro nivel de reconocimiento internacional, pero la inversión emocional que hay detrás de la película sigue siendo fundamental para la forma en que describen su trabajo.
"Todos volcamos nuestro dolor, nuestras experiencias y nuestras almas en este proyecto", compartieron mientras reflexionaban sobre la naturaleza profundamente personal de la producción.
También reconocieron la intensidad del proceso, describiendo un proceso creativo que les ha dejado poco tiempo para reflexionar sobre todo lo sucedido. "No hemos tenido ni un solo momento para descansar desde que empezamos a escribir, hasta hoy".
Para los cineastas que en su momento dudaron de que sus primeros trabajos conectaran con alguien, el éxito de La bola negra hace que sus consejos cobren especial relevancia.
Su trayectoria sugiere que las historias significativas no necesariamente comienzan con certeza, recursos ilimitados o perfección técnica. A veces, comienzan con unos pocos amigos, cámaras prestadas y el coraje de crear algo sin saber exactamente cómo resultará.








