Marc Bartra se ha sincerado sobre una de las realidades más difíciles de su vida personal. El futbolista del Real Betis, de 35 años, vive en Sevilla por sus compromisos profesionales, mientras que sus tres hijos, Gala, Abril y Max, residen en Mónaco con su madre, la periodista Melissa Jiménez. Una distancia que el defensa afronta con una filosofía que ha querido compartir públicamente y que pone de manifiesto hasta qué punto la paternidad continúa siendo una de sus grandes prioridades.
"Mis tres hijos viven en otro país y es muy duro", ha reconocido el jugador en una entrevista con Mentesexpertas, en la que ha explicado cómo intenta gestionar emocionalmente la separación cotidiana de los pequeños. Lejos de instalarse en la tristeza o en el sentimiento de culpa, Bartra apuesta por centrarse en el amor que siente por ellos y en la posibilidad de seguir construyendo una relación estrecha pese a los kilómetros que los separan.
Marc Bartra y su confesión más personal sobre sus hijos con Melissa Jiménez
"A día de hoy, en mi día a día, tengo tres hijos que son lo que más quiero en esta vida. No puedo vivir con ellos a diario porque viven en otro país, y es algo muy duro, pero podría caer en la culpa, en el quejarme o en el sentirme mal a diario. Y yo escojo lo otro", ha explicado el futbolista.
Sus palabras reflejan el desafío que supone compaginar una profesión exigente con la voluntad de estar presente en la vida de sus hijos. Gala, de 11 años, Abril, de 8, y Max, de 6, nacieron durante su relación con Melissa Jiménez, con quien formó una familia antes de que ambos pusieran fin a su matrimonio.
La periodista vive actualmente en Mónaco junto a sus hijos y su pareja, el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso, mientras que Bartra continúa vinculado al fútbol profesional en Sevilla. Sus respectivas circunstancias personales y laborales hacen que no puedan compartir el día a día bajo el mismo techo, una situación que el deportista reconoce que resulta especialmente difícil cuando se trata de los niños.
Sin embargo, el defensa tiene claro desde qué perspectiva quiere afrontar esta realidad. "Hay dos caminos: tomártelo con amor o tomártelo con temor. Mi camino es el amor", ha afirmado, dejando una de las reflexiones más personales de su conversación.
El papel de sus hijos en su carrera y su filosofía de vida
Para Bartra, sus tres pequeños son también una fuente de motivación dentro del terreno de juego. El futbolista ha explicado que una parte importante de su esfuerzo profesional está dedicada a ellos y al deseo de que se sientan orgullosos de su padre.
"Cuando estoy en el terreno de juego, juego por ellos, para devolverles todo ese amor haciendo lo que más quiero y que estén muy orgullosos de mí", ha confesado. Una declaración que demuestra cómo su faceta familiar está estrechamente ligada a su manera de entender el fútbol y los sacrificios que exige una carrera deportiva de alto nivel.
No es la primera vez que el catalán habla abiertamente de la importancia de sus hijos. En otras ocasiones ha explicado que su principal deseo es que crezcan felices y se conviertan en buenas personas, por encima de cualquier expectativa profesional o material. Ahora, su testimonio vuelve a poner el foco en una paternidad que intenta ejercer desde el cariño y la implicación, incluso cuando la distancia complica la rutina familiar.









