Aunque la realeza británica tiene siglos de historia, hay que reconocer que cada año buscan una manera distinta de atraer más visitantes, turistas y británicos, a sus palacios, gestionados por la Royal Collection Trust, la organización encargada de administrar y conservar la inmensa colección artística de los Windsor. Con el objetivo de renovar su oferta cultural, esta institución ha anunciado que más de 300 piezas de joyería real, incluidos tesoros históricos lucidos por generaciones de monarcas, se exhibirán en una exposición histórica en el Palacio de Buckingham el próximo verano.
La muestra, titulada Royal Jewellery: From Coronations to Keepsakes (Joyería real: de coronaciones a recuerdos), abrirá sus puertas en The King’s Gallery en junio de 2027. Este hito supondrá la primera vez que se exploran de forma monográfica 500 años de joyería real británica. El gran atractivo para los entusiastas de la realeza reside en que alrededor de dos tercios de las piezas expuestas se mostrarán al público por primera vez en la historia. La exhibición reunirá espectaculares alhajas reales que abarcan desde Enrique VIII y Carlos II hasta la reina Victoria y la reina Isabel II.
Para contextualizar el valor de estas piezas, los objetos estarán acompañados por pinturas de la época, bocetos originales y documentos históricos provenientes tanto de la Colección Real como de los Archivos Reales y entre los que está el retrato, firmado por la reina en el soporte y fechado en 1952, del estudio de Dorothy Wilding . Estos elementos, según cuenta la nota de prensa de la Royal Collection Trust, se tejear tejerán narrativas que hablan de poder, diplomacia, fe, amor y duelo, desvelando la faceta más íntima de los Windsor y el impacto de las joyas en la proyección de la monarquía.
Según declararon las co-comisarias de la exposición, Caroline de Guitaut y Kathryn Jones, esta cita sin precedentes sacará a la luz piezas nunca antes vistas. Añadieron que cada una de las joyas guarda un profundo trasfondo humano y que todas ellas han sido testigos directos de los momentos más importantes que han moldeado la institución dinástica a través de los siglos.
La muestra recorrerá la evolución de la orfebrería británica clásica hasta llegar a las exclusivas creaciones firmadas por prestigiosas firmas de lujo como Garrard & Co, Cartier, Boucheron y Fabergé. Aunque las tradicionales Joyas de la Corona no se moverán de su residencia habitual en la Torre de Londres, quienes asistan podrán admirar ornamentos icónicos fabricados para coronaciones y eventos de Estado.
Entre las piezas más destacadas se encuentra la Diadema de Diamantes de Jorge IV, inmortalizada en las monedas y sellos de Isabel II, y la Pequeña Corona de Diamantes de la reina Victoria, que decoró su féretro durante su capilla ardiente. Entre las novedades absolutas destacan los granates de la reina Carlota y un brazalete de serpiente articulado de la reina Alexandra. El público también descubrirá recuerdos sumamente íntimos de la reina Victoria y el príncipe Alberto, como un anillo de su infancia, broches conmemorativos o su anillo de luto de 1861. Por último, se explorará cómo la joyería sirvió como símbolo de lealtad política en los convulsos siglos XVI y XVII, exhibiendo por primera vez los gemelos que Carlos I usó en el cadalso antes de su ejecución. Las entradas estarán disponibles a partir del miércoles 28 de octubre y la exposición permanecerá abierta durante nueve meses.









