Más de 25 años después de dar vida a uno de los personajes más reconocidos del cine, Jake Lloyd, el actor estadounidense de 37 años, ha vuelto a aparecer públicamente tras años alejado del mundo cinematográfico. El que fue conocido por el mundo como Anakin Skywalker en Star Wars: Episodio 1 - La amenaza fantasma, se retiró debido a sus problemas de salud mental.
Lloyd se ha dejado ver en varias publicaciones de Instagram junto a su compañero de reparto, de 39 años, Daniel Logan, quien interpretó a Boba Fett en Star Wars: Episodio 2 - El ataque de los clones. La reaparición ha despertado el interés de los fans sobre el estado de salud del intérprete y ha recibido su apoyo.
En el vídeo agradecen todo el cariño recibido a lo largo de este tiempo por parte de los seguidores de la saga: "Queremos enviar un mensaje a todos y cada uno de nuestros fans para agradeceros", ha comenzado Logan, a lo que Lloyd junto a él ha añadido: "Muchísimas gracias, agradezco el tiempo que nos dedicáis". El mensaje ha concluido con las palabras de agradecimiento del actor neozelandés, de parte de ambos: "Gracias por vuestras palabras de aprecio, Jake os quiere".
Este regreso al contacto con el público es especialmente esperanzador para sus admiradores, sobre todo, después de la grave crisis que sufrió en 2023 que terminó con el estadounidense ingresado en un centro psiquiátrico. Actualmente continúa centrado en su recuperación rodeado de su entorno más cercano.
La enfermedad que le apartó de su carrera
La retirada de Jake de la interpretación estuvo condicionada a sus dificultades psicológicas. En una entrevista,en marzo de 2024, su madre, Lisa Lloyd, explicó que en su familia había antecedentes de trastornos mentales. Recordó que comenzó a mostrar síntomas durante su adolescencia, y que él hablaba de "distintas realidades". En 2008, con 19 años, recibió el temido diagnóstico que condicionaría su vida: la esquizofrenia.
Además, se descubrió que padecía también de anosognosia, una afección neuropsiquiátrica que dificulta el reconocimiento de la enfermedad por parte de la persona afectada. Esta situación afectó a sus estudios y tuvo que abandonar la universidad para volver a casa de su madre. Años después, en 2015, protagonizó una persecución policial por la que fue condenado a prisión. A esto se sumó otra dificultad para el tres años después con la muerte de su hermana Madison.
Nuevamente sufrió una crisis en 2023, durante un accidente de tráfico, lo que provocó su ingreso en un centro psiquiátrico en el que permaneció 18 meses; después se trasladó a otro centro que le proporcionaba mayor libertad de movimiento.
Su evolución durante los últimos años ha sido favorable gracias al tratamiento y su red de apoyo, en una entrevista aseguró que se sentía bien y que podía aceptar "continuar con el tratamiento, la terapia y la mediación", afirmando además todo el respaldo que recibía.
Delante de los focos desde su infancia
Jake Lloyd comenzó su carrera artística siendo aún muy pequeño, y saltó a la fama en 1996 con su papel en Un padre en apuros, donde interpretó al hijo del personaje de Arnold Schwarzenegger. Pero lo que realmente catapultó esta trayectoria fue el hecho de que George Lucas le eligiera para ser Anakin Skywalker en Star Wars: Episodio 1 - La amenaza fantasma.
Con tan solo 9 años se convirtió en una figura conocida a nivel mundial, aunque la película recibió críticas, de las cuales algunas iban dirigidas hacia él. En 2001 participó en Madison, uno de sus últimos proyectos cinematográficos; poco después abandonó la interpretación de forma definitiva.







