La muerte de José Luis y José Armando Cevallos, los hermanos siameses ecuatorianos que visitaron el plató de Y ahora Sonsoles hace apenas un mes, ha conmocionado a propios y extraños. Han fallecido de forma repentina este jueves, 15 de octubre, a los 27 años, después de que uno de ellos sufriera un problema cardíaco que terminó provocando la muerte de ambos, según han informado desde el programa de Antena 3. Fernando Carrillo, una persona de su entorno, ha explicado lo ocurrido.
Carrillo comenzó a preocuparse por la salud de José Luis al notar algo extraño en su orina. El joven empezó a encontrarse mal y a sufrir vómitos, por lo que fue trasladado a un hospital de Bogotá, donde sufrió un infarto.
"Vinieron todos los médicos, que pasaron incluso por encima de mí, y consiguieron reanimar a José Luis. Pero, dos horas después, fue José Armando quien sufrió el infarto [tras sentir un dolor agudo en la pierna] y se llevó a José Luis. Me preguntaron si salvaban a uno de ellos y yo les dije que no, que su lema siempre fue 'Vivimos juntos, morimos juntos'", ha explicado el amigo de los hermanos, quienes visitaron España hace poco más de un mes para contar su historia.
"Con profundo dolor y tristeza, desde el equipo de Los Siameses del Ecuador 2 queremos informar a los seguidores y a toda la comunidad que nuestros queridos siameses fallecieron durante la madrugada de hoy. Su historia, sus sonrisas y su manera de ver la vida dejaron una huella imborrable en muchos corazones. Nos queda la alegría de saber que fueron felices cumpliendo sus sueños y alcanzando metas que los llenaban de ilusión", anunciaba su entorno a través de un comunicado.
La familia pide ayuda
Una situación dolorosa, especialmente para su entorno, que ahora pide ayuda a través de una campaña de GoFundMe. "Hemos creado una recolecta de fondos para brindar apoyo económico a la familia de José Luis y José Armando, quienes atraviesan un momento muy difícil tras su fallecimiento", explican desde la iniciativa. Las donaciones, aclaran, "estarán destinadas a apoyar a sus familiares en Ecuador".
La historia de José Luis y José Armando
Los hermanos nacieron unidos por la pelvis. Sus padres esperaban un solo bebé, pero tras complicaciones en el parto, cuando tuvieron que realizar una cesárea, descubrieron que habían nacido dos niños en un mismo cuerpo.
Compartían el hígado y el intestino, tenían dos piernas y cuatro brazos, pero cada uno contaba con su propio corazón. Aunque los médicos llegaron a estudiar la posibilidad de separarlos, el riesgo era demasiado alto porque la mayor parte del hígado pertenecía a José Luis, lo que hacía inviable la intervención sin poner en peligro sus vidas. Desde el principio, el pronóstico fue durísimo. El médico les dio una esperanza de vida de apenas unos meses, pero lograron superar todas las expectativas y llegar a los 27 años. Su mayor impedimento era caminar, por lo que utilizaban una camilla con ruedas hecha a su medida para poder trasladarse.
Su día a día exigía una coordinación constante para comer, moverse, vestirse o realizar cualquier tarea cotidiana. Aun así, siempre hablaron de sus sueños y planes de futuro, entre ellos casarse y formar una familia con su pareja, Janet, que ambos compartían y a la que conocían desde hacía dos años y medio.
Al ser los únicos siameses de Ecuador, fueron objeto de miradas, críticas y bullying durante su infancia. Sin embargo, con el tiempo aprendieron a ver el lado positivo de su situación: siempre tendrían al otro a su lado y se convirtieron en imprescindibles el uno para el otro. Su historia los convirtió en un ejemplo de superación. A través de sus redes sociales, compartían su día a día con naturalidad, mostrando sus rutinas, su sentido del humor y la enorme complicidad que los unía.







