Patricia Olmedilla nos presenta a Sultán: de perro de defensa a un miembro más de su familia


Un pastor alemán que llegó a su vida hace cinco años


Patricia Olmedilla con su perro© PEPE BOTELLA
16 de octubre de 2026 a las 17:24 CEST

Hace cinco años que Sultán, este imponente pastor alemán, llegó a la vida de la familia de Patricia Olmedilla. Adiestrado para proteger, pero ante todo un compañero fiel, cariñoso y cómplice, se ha convertido en un miembro más —casi en un hijo— para esta familia.

Retrato de Patricia junto a su mascota© PEPE BOTELLA

¿Por qué elegisteis el nombre de Sultán?

El primer perro que yo recuerdo de mi padre, que también era un pastor alemán se llamaba así. Y el de mi mejor amiga de la infancia también, así que ¡lo tuve claro!

¿Qué destacarías de la raza?

Los pastores alemanes son maravillosos: inteligentes, fieles, cariñosos y agradecidos.

¿Cómo llegó a vuestra vida?

Cuando nos íbamos a mudar de casa, yo quería un perro de seguridad, pero que a la vez pudiera integrarse plenamente en la familia. A los cuatro meses, nos llamaron porque tenían el perro adecuado, y comenzó su educación en el centro de adiestramiento.

¿Cómo dirías que es su carácter?

Es un perro muy cariñoso, solo quiere mimos. Le encanta estar acompañado, aunque no es dependiente. Nos hace muy felices; nos cuida, nos protege y es como un hijo más.

Olmedilla junto a su mascota© PEPE BOTELLA

“Sultán nos hace muy felices; nos cuida, nos protege y es como un hijo más”, reconoce Patricia

¿Cuál es vuestro momento favorito juntos?

Nuestros dos paseos al día y, antes de acostarnos, cuando pasamos un rato con él y se pone patas arriba para que le hagamos caricias.

Tenéis una relación especial...

Sultán sabe que él y yo somos uno. Con una mirada nos entendemos. Yo soy su prioridad siempre. También adora a mi hija pequeña, Alejandra, son como hermanos.

¿Duermes con él?

No, además de por su tamaño, ¡ronca! (Ríe).

Alguna anécdota divertida que haya protagonizado...

Mi hija Alejandra monta a caballo y le gusta el salto de obstáculos. Un día decidió que Sultán también podía hacerlo y desde entonces le monta pequeños circuitos de obstáculos en el jardín.

Texto

María Luisa García-Moro

Foto

PEPE BOTELLA

Realización

MARÍA PARRA