Will Reeve, el periodista y corresponsal de ABC News de 34 años, ha revelado que fue diagnosticado de cáncer testicular hace unos meses. Un pequeño bulto que descubrió en abril y pensó que no sería nada, acabó derivando en numerosas intervenciones médicas y varias rondas de quimioterapia. Tras meses de tratamiento, los médicos han confirmado que el reportero está libre de cáncer.
Reeve ha decidido compartir públicamente toda su experiencia, que ha vivido de forma privada, para concienciar sobre la importancia de escuchar a nuestro cuerpo. Ha explicado que, de haber ignorado el síntoma, la situación podría haberse agravado mucho.
Meses de sufrimiento
La primera alarma saltó en el pasado mes de abril, cuando Will notó un pequeño bulto en uno de sus testículos. No quiso darle importancia, "asumí que no sería nada, que se iría", ha contado. Sin embargo, gracias a las insistencias de su reciente mujer, Amanda Dubin, se animó a ir al médico a hacerse una revisión.
En la ecografía se detectó una masa, por lo que los profesionales decidieron que lo mejor era extirpar el testículo afectado. Pero tras esta primera intervención, descubrieron que la enfermedad se había extendido a los ganglios linfáticos del abdomen. A causa de esto, el 10 de junio el periodista se sometió a una intervención de seis horas para retirar la mayoría de los ganglios afectados; tres de ellos dieron positivo en cáncer.
El 6 de julio inició el siguiente proceso para acabar con el cáncer: la quimioterapia. Recibió dos rondas de tratamiento con sesiones que, entre la quimioterapia y la técnica de enfriamiento de cuero cabelludo para evitar perder el pelo, duraban aproximadamente nueve horas. Reeve escogió el Memorial Sloan Kettering de Nueva York para todo el proceso, un hospital con un significado muy importante para él: allí se trató su madre, la actriz y cantante Dana Reeve, de cáncer de pulmón, aunque ella no consiguió superarlo.
Tras muchos efectos secundarios como dolor óseo, sudores nocturnos o coágulos de sangre, acabó la segunda ronda de quimioterapia el 31 de julio. En septiembre llegó la buena noticia: el día 8, los médicos revisaron sus últimos análisis y confirmaron que Reeve estaba libre de cáncer. "Hoy, me alivia anunciar que hemos llegado a nuestro destino, y este cáncer está en el retrovisor, pero vaya viaje", explicó al hablar sobre el final de esta etapa.
También ha querido agradecer públicamente a su mujer, que ha permanecido a su lado en todo momento y a quien atribuye el mérito de haberse dado cuenta a tiempo. Aunque a partir de ahora tendrá que someterse a revisiones médicas periódicamente para vigilar una posible reaparición, el presentador se ha mostrado fuerte y feliz de haber superado este bache.
Recuerdos de su infancia
Esta enfermedad, ha reabierto la herida del recuerdo de sus padres. Christopher Reeve, conocido mundialmente por su personaje de Superman, quedó paralizado de cuello para abajo tras un accidente de caballo, murió cuando Will tenía 12 años. Por otro lado, su madre, Dana Reeve, falleció por un cáncer de pulmón dos años después.
Dana fue una de las figuras de apoyo de Christopher más importantes, y se convirtió en una gran defensora de la investigación sobre lesiones medulares. Reeve considera que, durante estos duros meses, ha estado viviendo en cierta forma la vida de sus padres. Al igual que su madre, luchaba contra un cáncer y, al igual que su padre, necesitaba ayuda de su mujer. Amanda ha ocupado un papel fundamental en todo este proceso, "ahí estaba con mi mujer, que desde que la conocí me ha recordado a mi madre, ahora haciendo el papel de esposa y cuidadora" comentó el presentador.
La experiencia ha reforzado una de las enseñanzas que Reeve aprendió de sus padres: intentar transformar la adversidad en algo que pueda ayudar a otras personas. "Ver de cerca cómo mis padres transformaban las adversidades que enfrentaban en sus vidas en algo lleno de esperanza dejó una profunda huella en mi vida y en la forma en que intento vivirla".







