La normalidad se abre paso poco a poco en la vida de Tamara Gorro (39). Ha sido un verano complicado marcado por su enfermedad, dolencia que la llevó a pasar por el hospital y a alejarse del foco mediático para dar prioridad a su salud, a la paz y a su entorno más íntimo, del que forma parte Cayetano Rivera. Hace solo unos días reaparecía con su optimismo habitual y avanzaba que poco a poco iría retomando su vida, una promesa que se ha materializado este lunes con su regreso a la televisión. "Después de mucho tiempo" y sin ocultar su nerviosismo, la colaboradora televisiva ha vuelto a ponerse delante de las cámaras de Y ahora Sonsoles, programa que siente como su casa y en el que se ha sincerado sobre estos meses difíciles.
Tras dos meses y 18 días sin pisar el plató del espacio de Antena 3, Tamara Gorro ha vuelto a ponerse delante de las cámaras para hablar de la situación que atraviesa, por la que confiesa haber "tocado fondo", y de todas las polémicas en las que se ha visto envuelta. "De mi salud estoy en proceso de recuperación", ha comenzado a decir. Ha añadido que fue en marzo cuando empezó a someterse a pruebas y que desde entonces se ha sometido a operaciones que ha preferido no compartir.
"De repente como yo siempre digo, la vida te para. Yo creo que todos pasamos por momentos supercomplicados en todos los aspectos, pero cuando la salud te dice, hasta aquí, se acabó. La vida es la encargada de decirte stop", ha indicado. Tamara ya pasó por una situación similar con la depresión, pero "esto tan duro es la primera vez" y psicológicamente reconoce no estar bien.
Tamara confiesa tener miedo y cree que su diagnóstico "queda claro" con las publicaciones que ha ido poniendo estos meses, pero apuesta por no profundizar públicamente acerca del tema porque "tengo dos personas que proteger" y no quiere que escuchen ciertas palabras, especialmente su hija Shaila que ya tiene once años. "Bastante mal lo han pasado. Mi hija está muy tocada y los dos me me han visto muy mal", ha añadido.
*** texto en elaboración





