Daniel Écija acaba de presentar en el FesTVal de Vitoria, Rojo sobre blanco, una nueva serie policiaca de RTVE y su productora Good Mood, protagonizada por Hugo Silva y María Hervás, junto a Irene Arcos, Pablo Derqui, Manu Baqueiro o Francis Lorenzo. Lo hace junto a una de sus personas más cercanas e importantes de su vida, su hija, Belén Écija, que también trabaja en la ficción y que es fruto de su relación con Belén Rueda. El matrimonio duró cinco años y tuvo dos hijas más. Esta casualidad ha hecho que padre e hija hayan posado juntos, entre risas, miradas y muchísima complicidad.
"Es la hija de una de las mejores actrices de este país"
El conocido productor no ha ocultado su orgullo cuando inevitablemente le han preguntado por el talento de su hija, Belén. Durante su intervención, ha citado a su madre, Belén Rueda, a quien ha dedicado palabras llenas del cariño y respeto, propios de una larga trayectoria compartida y tres hijas en común: "Yo creo que tiene una responsabilidad grande, claro, es la hija de una de las mejores actrices de este país, y su padre es productor y creador de series, la van a exigir, claro, pero para eso se lleva preparando un montón de años", ha explicado sobre la presión de ser la hija de dos personas tan importantes en el sector audiovisual de nuestro país.
"Es mutuo"
La actriz de La valla y Caída libre, ha correspondido al prestigioso productor con unas bonitas palabras: "Es mutuo. Además, cada vez lo disfruto más porque yo creo que al principio estaba más nerviosa porque llevaba menos tiempo trabajando con él. La seguridad también me hace disfrutar más de trabajar con mi padre. Cada vez estamos más unidos y compartimos más cosas, y verme madurar me acerca más a él", ha expresado Belén Écija con cariño.
Un desconocido y duro pasado
Nacido en Wittenoom (Australia) en 1963, Daniel Écija es hijo de una familia de emigrantes españoles que formaron parte de la oleada migratoria impulsada por el acuerdo entre España y Australia a finales de los años 50. Los abuelos de Belén Écija se instalaron en un remoto pueblo minero del desierto para trabajar en la extracción del amianto azul, en unas condiciones durísimas y sin conocer los riesgos mortales que eso conllevaba. Décadas después de haber regresado a España junto a su familia siendo un niño, el creador de series como Médico de familia ha contado para El País, las sombras de aquella durísima travesía, marcada por la tragedia familiar de la prematura muerte de su padre, a los 55 años, a causa de un cáncer derivado de la exposición al amianto.







