Olivia Palermo y Johannes Huebl celebran su amor por las calles de Manhattan: el secreto del matrimonio más elegante de Nueva York


Ya están de vuelta tras las vacaciones


Olivia Palermo con su marido© Getty Images
6 de septiembre de 2026 a las 10:13 CEST

Con 40 años —y no, por Dios, no nos malinterpreten, revelar su edad nos sirve aquí para poner en valor su envergadura en el mundo de la moda—, es un icono. Y lo que es más complejo, tan atemporal como rabiosamente adelantado a su tiempo. Con permiso de Sarah Jessica Parker, Olivia Palermo es Nueva York en estado puro. “Soy moda en todos los sentidos”, nos contaba en una reciente entrevista con ¡HOLA! Y vaya si lo es. De hecho, por ahí dicen que hasta el personaje de Blair Waldorf en Gossip Girl se inspiró en ella. Y no seremos nosotros quienes digamos lo contrario.

Porque, seamos sinceros, las coincidencias están ahí: el estilo, la actitud, ese aire de niña bien con un punto de descaro… ¿Casualidad? Queremos pensar que sí. ¿Una pequeña conspiración fashion? Nos encanta pensar que también.

Como esa otra teoría que asegura que Serena van der Woodsen nació con más de una musa detrás: desde Marissa Cooper hasta Kate Moss. Aunque, si seguimos tirando del hilo, todo parece apuntar a Hadley Marie Nagel, una socialité neoyorquina -del Upper East Side, por supuesto- que bien podría haberse colado directamente en el universo de Gossip Girl. Pero eso es otra historia.

Una captura de Olivia Palermo  durante un video de sus redes sociales© @oliviapalermo

Y bien, aquí, como ven en estas imágenes, con su marido, el modelo Johannes Huebl, ambos son la quintaesencia de lo que Park Avenue es capaz de ofrecer desde los tiempos de la Gilded Age hasta nuestros días.

La ‘princesa del Upper East Side’ conoció a su marido en 2007. Llevan once años casados —él le pidió matrimonio en St. Barts— y 18 juntos. “Es tan mono”, nos contaba en dicha entrevista. Y, por lo que parece, también lleva casi dos décadas mimándola como el primer día. “Es mi pequeño chef. Siempre me prepara el desayuno”, añadía, para más inri de que no solo poseen unos atributos físicos envidiables, sino que también saben cuidarse el uno al otro en el día a día.

¿El secreto de un matrimonio feliz? “Se trata de ser cariñoso, atento y comprensivo, de estar realmente ahí para el otro. Conocer las necesidades de la otra persona y dedicarle tiempo. Es el mejor apoyo que podría pedir”, explicaba. Y, claro, nosotros tomamos nota.

Un retrato, Olivia Palermo y Johannes Huebl en su salida nocturna más chic de la gran Manzana© GTRES
De negro. Con un traje cruzado, él, y con un vestido lencero y 'choker' de perlas y turquesas, ella, Olivia y el hombre de su vida —18 años juntos, once desde que se dijeron 'sí, quiero' y tras una pedida en Saint Barts— son la viva imagen del matrimonio (perfecto)

Después de dos décadas, ella sigue siendo la 'it girl' más respetada del mundo de la moda, aún antes incluso de que se hubiera inventado esta etiqueta

Y no, este look pulido, limpio, genuinamente sofisticado y effortless en negro y perlas no es algo hecho por y para la foto. Ellos son así. Una noche cualquiera. Chic. Chic hasta el punto de que una aparición suya —en estas imágenes, durante una salida a cenar tras volver a su casa de Tribeca, en Manhattan, después de unas vacaciones en los Hamptons— se convierte en noticia. Noticia per se, cuando per se significa belleza y glamour.

Y quizá ahí esté precisamente la clave de su magnetismo: que no parece que se esfuercen por construir una imagen. Simplemente la habitan. Olivia tiene esa rara capacidad de convertir cualquier gesto cotidiano -salir a cenar, pasear por Manhattan, aparecer junto a su marido- en una escena susceptible de convertirse en referencia. Johannes, por su parte, encaja en el cuadro con la naturalidad de quien parece haber nacido para llevar traje, caminar por Park Avenue y aparecer, sin despeinarse, en la portada de cualquier revista. Juntos son ese Nueva York de postal que no necesita filtros: sofisticado, ligeramente inaccesible y, precisamente por eso, absolutamente fascinante.