Quién le ha visto y quién le ve. Brendan Fraser ha vuelto a sorprender con un cambio físico que no ha pasado desapercibido para nadie. El actor, de 57 años, reapareció en Londres para el estreno europeo de su último trabajo, Pressure, —el drama bélico dirigido por Anthony Maras y protagonizado por Fraser, quien interpreta al general Dwight David 'Ike' Eisenhower— y lo hizo con una imagen mucho más estilizada, visiblemente más delgado y recuperando parte de la silueta atlética que le convirtió en icono de aventuras a finales de los años 90. En España, su estreno está previsto para el 18 de septiembre con el título de Tiempo de victoria.
Su presencia en el Odeon Luxe Leicester Square, donde se celebró la premiere de su último trabajo, no pasó desapercibida. Fraser posó con un traje oscuro sin corbata y una figura mucho más definida, un aspecto que recuerda inevitablemente al Rick O’Connell de La Momia, cuyo personaje interpretó en 1999, 2001 y 2008, y le catapultó a la fama internacional. Sus fans, además, están de enhorabuena porque Fraser volverá a meterse en la piel del arqueólogo y aventurero en La Momia 4, prevista para octubre de 2027. En esta nueva entrega también participarán Rachel Weisz y John Hannah, recuperando el trío que conquistó al público hace más de dos décadas.
Un entrenamiento exigente para volver a la acción
Para preparar su regreso a la saga, el actor se ha sometido a un entrenamiento intenso. Él mismo ha reconocido que está “poniéndose las pilas” para recuperar la forma física necesaria, un proceso que, según confesó en mayo en The Tonight Show con Jimmy Fallon, está siendo exigente pero muy motivador. Pero lo ha conseguido en tiempo récord, a juzgar cómo lucía en marzo de 2026, en la MegaCon, una enorme convención de cultura pop que se celebró del 19 al 22 de marzo de 2026 en el Orange County Convention Center en Orlando (Florida) y cómo luce hoy.
Este cambio contrasta con la transformación que vivió para interpretar a Charlie, el solitario profesor de inglés que dió vida en The Whale (La ballena), el papel que le valió su primer Oscar en 2023. Para encarnar a un hombre con obesidad mórbida, Fraser tuvo que aumentar su peso, aunque solo ganó alrededor de 30 kilos reales, muy lejos de los aproximadamente 270 kilos que aparentaba en pantalla. El resto se consiguió mediante prótesis, tal y como explicó en una entrevista con Vanity Fair. El equipo de maquillaje llegó a añadirle hasta 135 kilos de material prostético, un proceso que requería más de seis horas de preparación diaria para lograr la impactante apariencia del personaje.Ahora, con un nuevo proyecto en marcha y un personaje icónico por recuperar, Fraser vuelve a mostrar una versión más atlética y definida. Su transformación física no es solo estética: simboliza también una etapa de renacimiento profesional.
Del éxito al silencio: las lesiones que frenaron su carrera
Detrás del éxito que vivió en los años 90 y principios de los 2000 —con títulos como George de la Jungla, que en 2027 cumplirá 30 años, y las tres entregas de La Momia— se escondía una realidad mucho más dura. El actor sufrió múltiples lesiones durante los rodajes, que le llevaron a pasar por quirófano en varias ocasiones y le dejaron secuelas en la rodilla, la columna y las costillas. Aquellos problemas de salud terminaron frenando su carrera y alejándolo de los papeles de acción que le habían convertido en una estrella mundial.
A las lesiones se sumaron otros golpes personales: un divorcio complejo de Afton Smith, con quien estuvo casado diez años y tuvo tres hijos, y una denuncia pública en 2018, en la que Fraser aseguró haber sido víctima de abusos sexuales por parte de Philip Berk, entonces presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. Aquella revelación, según él mismo ha contado, le cerró puertas en la industria y le llevó a una profunda depresión, apartándolo de la interpretación.
El papel que lo cambió todo
Todo cambió cuando Darren Aronofsky le ofreció el papel de su vida en La ballena. Ese personaje no solo le devolvió el prestigio profesional, sino que lo reconectó con el público y con su propia vocación. Recibió numerosos premios por su magnífica interpretación —el del Sindicato de Actores, el Critic's Choice, el Premio Satellite, además del Oscar— , pero, sobre todo, marcó el inicio de una nueva etapa que ahora continúa con fuerza: Fraser recupera su físico, su energía y, sobre todo, el personaje con el que robó miles de corazones en todo el mundo.
Sin duda, hoy se encuentra en uno de los momentos más estimulantes de su carrera. Su cambio físico es la prueba visible de un renacer que va mucho más allá del aspecto exterior: es la preparación para volver a la acción, para recuperar un papel legendario y para demostrar que sigue siendo uno de los actores más queridos de Hollywood.










