Erling Haaland está siendo la estrella de la selección de Noruega durante el Mundial de Fútbol 2026, llevando a su país hasta el mejor puesto en esta competición en su historia, los cuartos de final. Si bien Haaland está llamado a formar parte del Olimpo del fútbol, sus comienzos estuvieron muy alejados del balón.
El noruego nació el 21 de julio del 2000 en Leeds (Inglaterra) mientras su padre, el también jugador Alf-Inge Haaland, jugaba en el Leeds United. Cuando Erling tenía tres años, la familia vuelve a Noruega, dónde el pequeño probó varios deportes, como el badminton o el atletismo.
Su padre, que había vivido el fútbol en primera persona, quiso para su hijo otro futuro centrado en el golf. "El sueño de mi padre era que fuera golfista. Me obligó a jugar desde los 10 a los 13 años", confesó Haaland en una entrevista para el podcast The Rest Is Football.
A pesar de las insistencias de su padre, Erling persiguió su sueño de convertirse en futbolista. Así lo contaba en su documental Haaland, la gran decisión: "Cuando era niño, como todos, soñaba con convertirme en el mejor futbolista del mundo y ganarme la vida. Ahora lo estoy haciendo".
Fue en el modesto Bryne FK donde Haaland dio sus primeros pasos futbolísticos, entrenado por Espen Undheim, técnico de las categorías inferiores del club. Undheim recuerda a un Erling de apenas ocho años, físicamente "delgado" pero con una pasión desbordante por el fútbol: buscaba constantemente posiciones desde las que poder marcar, incluso cuando el balón no llegaba a sus pies.
Su exentrenador en Bryne asegura que, pese a la exigencia de su padre, Erling nunca sintió presión añadida y disfrutaba del fútbol simplemente por diversión. En 2017 dio el salto al Molde FK y, dos años después, llegó al Red Bull Salzburgo, donde su rendimiento fue inmediato, y en 2020 recaló en el Borussia Dortmund, antes de fichar en 2022 por el Manchester City, club en el que hoy es una de las grandes estrellas del fútbol mundial.
El primer Haaland
Alf-Inge fue el primer Haaland del fútbol, antes de que su hijo se convirtiese en una estrella del balón. Durante su carrera, llegó a defender las camisetas del Nottingham Forest o del Manchester City. Además, llegó a disputar el Mundial de 1994 con la selección noruega
La carrera de Alf-Inge en la Premier League terminó de forma abrupta en 2003, después de que una entrada del centrocampista irlandés Roy Keane en 2001 le dejara secuelas físicas que precipitaron su retirada del fútbol profesional.
Su padre no es el único deportista de la familia; su madre, Gry Marita Braut fue heptatleta y llegó a ser campeona de Noruega en esta disciplina. De hecho, Erling ha querido rendirle homenaje incluyendo su apellido, Braut, en la camiseta con la que representa a Noruega en este Mundial.







