Marta Peñate vuelve a afrontar una dura piedra en el camino en su lucha por ser madre, aunque sin perder la entereza y transparencia que la caracterizan. La colaboradora de televisión ha sido ingresada en el hospital tras sufrir una fuerte hemorragia vaginal, una complicación estrechamente ligada a la primera sesión de quimioterapia a la que se sometió el pasado viernes. Este tratamiento fue pautado por su equipo médico con el único objetivo de poner fin a su segundo embarazo ectópico cornual, una gestación no evolutiva que no había logrado resolverse con los métodos convencionales tras varias semanas.
Ante la ineficacia de los primeros intentos con dosis bajas de metotrexato para reabsorber el embrión, la ganadora de 'Supervivientes All Stars' aceptó ser derivada al área de oncología. Los especialistas determinaron que la mejor opción de cara al futuro de su útero era administrar una dosis más alta de este fármaco quimioterapéutico. A pesar de ser un ciclo corto, los efectos secundarios se hicieron notar con fuerza durante el fin de semana, provocándole dolores, vómitos y, finalmente, un intenso sangrado vaginal que la obligó a acudir de urgencia al centro médico
Se dirige a sus seguidores desde el hospital
A pesar de lo alarmante que pueda resultar un ingreso hospitalario, la propia 'influencer' ha reaparecido en sus redes sociales para lanzar un mensaje de calma y explicar su situación actual. Desde la clínica, Marta ha detallado que el ingreso responde puramente a una medida de control por parte de los facultativos. De hecho, lejos de dejarse llevar por el miedo, ha querido ver el lado positivo de la hemorragia: "Han sido buenas noticias porque me ha bajado todo tan de golpe que he sangrado mucho, estoy expulsándolo todo", compartía con sus seguidores, con la esperanza de que este proceso reduzca la necesidad de someterse a más sesiones de quimio.
"El proceso está siendo devastador"
A nivel emocional, Peñate reconoce que el proceso está siendo devastador, especialmente tras haber agotado los embriones que tenía disponibles junto a su pareja, Tony Spina, quien se mantiene como su pilar incondicional frente a la adversidad. "No penséis que estoy hundida en la miseria. Estoy mal, pero no tan mal", ha afirmado tirando de su característico humor. Con la firme convicción de que las buenas épocas regresarán pronto, la canaria espera cerrar definitivamente este doloroso capítulo a principios de agosto para poder disfrutar de unas reconfortantes vacaciones a mediados de mes.





