El Tour de Francia, todo un clásico de los veranos, ya está en marcha desde que el pasado sábado arrancara en Barcelona con la etapa de contrarreloj por equipos. En la presente edición, que se disputa del 4 al 26 de julio, hay un nombre propio del que todo el mundo habla. Se trata de Paul Seixas, el jovencísimo ciclista que ha revolucionado el pelotón y que tiene una curiosa historia personal a sus espaldas. Con permiso de estrellas consagradas como Tadej Pogacar o Jonas Vingegaard, este chico de cara dulce y amable que esconde dentro una fiera indomable promete, a sus 19 años, dar mucha guerra de aquí en adelante.
Nacido en Lyon el 24 de septiembre de 2006, tiene ascendencia gallego-portuguesa por vía paterna y fue precisamente con su abuelo, José Manuel, con el que aprendió a amar el deporte de las dos ruedas. De pequeño, veían juntos la prestigiosa ronda gala desde el sofá de su casa, lo que fue el germen de su pasión por la bici. Incluso le apuntaron a una escuela para que comenzara a pedalear y demostrar así su enorme talento. Entonces, soñaba con que algún día podría convertirse en profesional, pero nunca imaginó que llegaría tan lejos.
El corredor del Decathlon CMA CGM creció en un hogar donde sus padres le inculcaron valores muy importantes a la hora de ser ambicioso y competitivo. Eran expertos en artes marciales, concretamente de kárate, y hasta su progenitor fue subcampeón nacional de su país en esta disciplina. Paul se empapó bien de todo ello y, actualmente, muestra una madurez asombrosa para la edad que tiene. Siempre con los pies en el suelo, ha conquistado ya títulos como el Campeonato del Mundo CRI júnior (2024), la Flecha Valona (2026) o la última Vuelta al País Vasco que se celebró el pasado abril.
La gran esperanza del ciclismo francés ya se codea entre los grandes y, en este Tour recién comenzado, ha podido comprobar de primera mano la dureza y exigencia que requiere una prueba como esta. De hecho, en tan solo dos días, ha tenido que superar con mucha sangre fría diferentes obstáculos y problemas que han surgido durante la carrera. Así fue en el momento que sufrió un pinchazo, o cuando casi le atropella un vehículo de la organización, o cuando sus compañeros atacaron a sus rivales sin que él lo supiera debido a un problema de comunicación interna por radio.
Su entrenador, Alexandre Pacot, destaca de él su personalidad tranquila y su seriedad a la hora de afrontar los retos que le proponen. “Es alguien muy normal y calmado”, asegura en declaraciones a Marca. Y aunque Seixas quiere hacer historia y vestirse con el codiciado maillot amarillo algún día en los Campos Elíseos, no descuida sus estudios en la escuela de negocios Emlyon Business School. "Es importante para el futuro, ya que no se puede ser ciclista para siempre", llegó a decir este en una entrevista.







