Este viernes, 3 de julio, ha tenido lugar el último adiós a Manolo Arjona, quien fue integrante de Locomía. Familiares y amigos se han despedido del artista en el tanatorio de Viladecans, Barcelona, como confirmaba su hermana Adela este pasado jueves, día 2, en el programa Y ahora Sonsoles. Ella, precisamente, ha sido una de las primeras en llegar a la capilla ardiente, de manera discreta e intentando esquivar a la prensa. No ha hecho declaraciones y únicamente ha atendido a su entorno.
Fue mucho más abierta en su entrevista con Sonsoles Ónega, donde se mostró especialmente afligida por la muerte de su hermano. "Por la noche se acostó y ya no despertó. Estaba muy bien, estaba genial, contento. Estaba cuidando de mis padres", explicó. Hasta ese momento, indicó, no sabían nada de la autopsia. Así, la causa oficial del fallecimiento de Manolo Arjona sigue siendo un misterio. El cantante de Locomía murió a los 59 años en su domicilio de Viladecans. "Ha sido una muerte dulce, como él se merecía", expresó en el programa de Antena 3.
De su hermano tiene los mejores recuerdos. Tanto en lo personal como en lo profesional. "Él era único, los enseñaba a todos. Era una pasada, la elegancia que tenía... Era muy educado y sabía estar en todos los sitios. Mi hermano ha estado súper bien. Ni fumaba ni bebía. Ha sido muy feliz. Se estaba arreglando su casita...", aseguró Adela durante su charla con Ónega.
Manolo perdió la vida en su casa de Viladecans, donde transcurría su día a día, alejado del foco mediático. Según indican las primeras informaciones, tras acostarse, ya no volvió a despertar. A la capilla ardiente, que ha tenido lugar este viernes, también se han trasladado sus amigos, todavía incrédulos con el desenlace. Entre sus conocidos ha destacado la presencia de Xavier Font, fundador de Locomía.
La despedida de sus compañeros
Aunque no coincidieron en el plató, Adela pudo establecer contacto con Carlos Armas, quien fue compañero de Manolo en Locomía. El artista concedió una emotiva entrevista en el citado espacio de Antena 3, en la que no pudo contener las lágrimas al recordar a su amigo. "Él era feliz. Falleció de manera natural. Estaba muy bien", aseguró.
Armas, además, quiso rendir homenaje a Manolo Arjona con un significativo detalle de su look. Concretamente, llevó un colgante con un abanico, el elemento que se convirtió en la seña de identidad de Locomía. "Me lo pongo por él, porque él era el maestro del abanico", confesó.
Horas antes era Xavier Font quien compartía un mensaje en redes sociales recordando al artista y lamentando su inesperada partida: "Hoy su luz se ha elevado al cielo, pero su recuerdo vive con nosotros". Por su parte, Antonio Albella, que formó parte de la segunda etapa del grupo, se despedía públicamente durante el estreno de la obra de teatro Las que gritan: "Yo tuve muy poco contacto con él. Pero sí, evidentemente le conocía y yo creo que era un muy buen hombre, muy buen chico". Y recordaba: "De todos los que pasamos por ese grupo, desde luego era el que mejor bailaba. Era sorprendente lo que hacía con los abanicos".
A la ola de mensajes se sumó Luis Font. "Me despido de alguien con quien compartí una parte maravillosa de mi juventud. Vivimos momentos irrepetibles, llenos de ilusión, de sueños y de una energía que solo se tiene cuando uno siente que el mundo entero está por descubrir", escribió en sus stories de Instagram. "Dicen que hay un loco en cada corazón capaz de perseguir sus sueños sin miedo. Nosotros lo fuimos, y qué bonito fue vivirlo", añadió.
Manolo Arjona, en Locomía
El artista catalán formó parte de la primera etapa del grupo, considerada por muchos la más exitosa y representativa. Fue entonces cuando Locomía se situó en lo más alto de las listas de ventas y convirtió sus coreografías y su estética en un símbolo de toda una generación. A pesar de que la banda atravesó numerosas transformaciones con el paso del tiempo, Manolo Arjona siempre estuvo vinculado a su historia y participó en distintos proyectos, como el documental y la posterior película que vio la luz hace dos años.
Su inesperada pérdida se suma a la de otros tres integrantes del grupo que fallecieron antes de los 60 años: Santos Blanco, Frank Romero y Francesc Picas. Una serie de fallecimientos en cuestión de ocho años, que algunos interpretan como la 'maldición' de Locomía.







