Madonna se marca un Shakira en su nuevo disco y ajusta cuentas con Sean Penn y su familia


Siete años después de su último disco, la reina del pop regresa con 'Confessions II', un álbum en el que convierte en canciones algunos de los episodios más dolorosos de su vida


Madonna junto a Sean Penn© Getty Images
Ana Merodio - Redactora senior de actualidad
2 de julio de 2026 a las 15:17 CEST

Donde hubo fuego, a veces no quedan solo cenizas. También queda cierto resquemor, heridas mal cerradas y cuentas pendientes que, tarde o temprano, encuentran la forma de salir a la luz. Madonna lo sabe bien. Después de años convulsos marcados por un grave susto de salud, pérdidas familiares y relaciones personales complejas, la reina del pop vuelve con 'Confessions II', un álbum muy esperado en el que transforma el dolor, la rabia y la memoria en canciones. Al más puro estilo de Shakira con su desahogo contra Gerard Piqué, la artista parece ajustar cuentas con su pasado: desde su exmarido Sean Penn hasta su difunta madrastra Joan, pasando por la muerte de su hermano Christopher y la compleja relación con su hija Lourdes.

Portada de 'Confessions II', el nuevo álbum con el que Madonna convierte algunos de los episodios más dolorosos de su vida en canciones© madonna
Portada de 'Confessions II', el nuevo álbum con el que Madonna convierte algunos de los episodios más dolorosos de su vida en canciones

La intensa (y tensa) historia de amor de Madonna y Sean Penn 

Uno de los temas que más ha llamado la atención es 'Bizarre', una canción en la que Madonna parece mirar de nuevo hacia su turbulenta historia de amor con Sean Penn, con quien estuvo casada entre 1985 y 1989. Lo llamativo es que, pese a la intensidad de aquella relación, en los últimos años la artista siempre había hablado de él con enorme cariño.

De hecho, en una gala benéfica celebrada en 2016 para recaudar fondos para Haití, sorprendió al dirigirse a él desde el escenario con una declaración que dio la vuelta al mundo: "Te amo desde el momento en que te vi. Y te sigo amando igual".

Madonna y Sean Penn protagonizaron un cariñoso abrazo durante una gala benéfica organizada por la cantante para recaudar fondos para Haití en 2016© Getty Images
Madonna y Sean Penn protagonizaron un cariñoso abrazo durante una gala benéfica organizada por la cantante para recaudar fondos para Haití en 2016

Sin embargo, 'Confessions II' parece mostrar una visión muy distinta de aquella historia. En 'Bizarre', Madonna canta: "Estrella de cine, ojos azul intenso. En Hollywood éramos el premio perfecto", en una aparente referencia al actor, antes de recordar el Shelby GT500 descapotable de 1968 que él le regaló como regalo de boda.

Pero el tono cambia rápidamente. La cantante parece reprocharle que nunca llevara bien su éxito y lanza una de las frases más comentadas del álbum: "Extienden la alfombra roja para nosotros, pero tú no quieres compartirla. Todo porque te sientes amenazado por mí y no lo admitirás".

Madonna y Sean Penn durante los primeros años de su relación, una de las historias de amor más mediáticas de los años ochenta© Getty Images
Madonna y Sean Penn durante los primeros años de su relación, una de las historias de amor más mediáticas de los años ochenta

Más adelante, la artista vuelve a dejar entrever que aquella historia sigue ocupando un lugar importante en su memoria: "El amor es lo más extraño. Justo cuando crees que por fin lo has dejado atrás, vuelve a ti", canta antes de rematar con otra estrofa cargada de resentimiento: "Sé que te dejé atrás y me guardas rencor. Mil razones por las que jamás podrías tenerme".

Aunque ninguno de los dos ha confirmado que la canción esté inspirada en Sean Penn, las referencias a Hollywood, al coche que le regaló durante su matrimonio y a la rivalidad que, según Madonna, provocó el éxito de ambos han llevado a muchos seguidores a interpretar 'Bizarre' como uno de los capítulos más personales del disco.

Su madrastra Joan y una herida de infancia

Madonna también dirige su mirada hacia una de las personas que más le marcaron su infancia y juventud, su madrastra Joan, fallecida en 2024 mientras la artista terminaba de grabar el álbum. La cantante perdió a su madre cuando solo tenía cinco años a causa de un cáncer de mama y, apenas tres años después, su padre, Silvio Ciccone, volvió a casarse. Aquel segundo matrimonio marcó profundamente sus primeros años y la relación con Joan nunca llegó a ser sencilla. De hecho, Madonna ni siquiera asistió a su funeral el pasado año.

Madonna celebró sus 66 años en Italia© @madonna
La pérdida de su madre y la posterior llegada de su madrastra marcaron profundamente la infancia de Madonna

En 'Traición', la artista convierte ese dolor en una de las letras más duras del disco. "Jamás ocuparás el lugar de mi madre", canta en uno de los versos más contundentes, antes de añadir: "Me traicionaste, me esclavizaste".  La canción no suena tanto a ataque como a desahogo, pues Madonna deja claro que la muerte de su madre y la llegada de su madrastra fueron heridas que nunca cerraron del todo. 

La propia Madonna ha reconocido en varias ocasiones que la muerte de su madre fue el acontecimiento que más marcó su personalidad y que, durante años, sintió que nadie podría ocupar ese lugar.

El homenaje a su hermano Christopher

El álbum también reserva uno de sus momentos más vulnerables a Christopher Ciccone, hermano de Madonna, fallecido en 2024 a los 63 años. Su relación fue especialmente complicada durante años, sobre todo después de que él publicara un libro sobre la artista, algo que la dejó profundamente dolida.

Sin embargo, ambos se reconciliaron antes de su muerte, cuando ella supo que estaba enfermo. En 'Fragile', la artista rinde homenaje a su hermano recordando el vínculo que los unió desde la infancia. Es uno de los pasajes más emotivos del disco, en el que canta: "Compartimos un nombre, un hogar. Compartimos un vínculo frágil. Ahora te has ido. Reímos, lloramos. Nos tomamos de la mano". 

Madonna y su hermano Christopher Ciccone, que ha muerto a los 63 años, octubre de 2024© madonna
Madonna y su hermano Christopher Ciccone, fallecido a los 63 años

Su experiencia cercana a la muerte

Otro de los grandes temas de 'Confessions II' es el grave problema de salud que sufrió en 2023, cuando fue encontrada inconsciente en su apartamento de Nueva York y tuvo que ser ingresada en la UCI. La cantante padeció una infección bacteriana que derivó en una sepsis potencialmente mortal y permaneció en coma inducido durante dos días mientras luchaba por su vida.

Con el paso del tiempo, Madonna ha reconocido que aquella experiencia cambió por completo su manera de ver la vida. Durante uno de los conciertos de su 'Celebration Tour' confesó que la primera palabra que pronunció al despertar fue un rotundo "¡No!". Después bromeó con el significado de aquel momento: "Estoy bastante segura de que Dios me preguntó: ¿Quieres venir? ¿Quieres subir conmigo?. Y yo respondí: ¡No!".

Madonna junto a sus hijos y su padre, Silvio Ciccone.© @madonna
Madonna junto a sus seis hijos y su padre, Silvio Ciccone.

La artista también ha admitido que lo más difícil fue aceptar que, por primera vez, había perdido el control de su propia vida. "Es extraño sentir que por fin no tienes el control, y esa fue mi lección... aprender a soltarlo", confesó al recordar los meses de recuperación.

En ese proceso, el apoyo de sus seis hijos resultó fundamental. "Mis hijos son lo que realmente me ayudó a salir adelante. No quería decepcionarlos, así que me marqué una fecha para volver a los escenarios. Y esa fecha se hizo realidad", explicó la cantante, que regresó a los escenarios meses después con su exitosa gira Celebration Tour.

Su distanciamiento con su hija Lourdes 

La presencia de Lourdes en el disco es uno de los elementos más emotivos. Madre e hija colaboran en 'The Test', una canción que llega tras años de tensiones y una relación marcada por la distancia. Madonna ha reconocido que su hija acumuló durante mucho tiempo cierto resentimiento y que necesitaba encontrar su propio camino lejos de la sombra de una madre tan icónica.

Madonna y su hija Lourdes León.© @madonna
Madonna junto a su hija Lourdes, con quien ha conseguido reconstruir su relación hasta el punto de colaborar juntas por primera vez en The Test, una de las canciones más emotivas de 'Confessions II'

En una entrevista con Graham Norton, la artista explicó que Lourdes se mostró inicialmente muy reacia a trabajar con ella porque no quería que se la percibiera como alguien que se beneficiaba de ser "la hija de Madonna". "No quería que la vieran aprovechándose de sus privilegios", explicó la cantante. Sin embargo, ambas acabaron entendiendo que componer juntas podía ser un gran paso para firmar la paz. 

Esa reconciliación queda reflejada en 'The Test', donde Madonna parece hacer referencia a las dificultades que han atravesado como madre e hija: "Sé que intentaron ponernos a prueba. No tienes la culpa, pero ahora necesitas ser libre", canta. A continuación, llega uno de los momentos más conmovedores del álbum, cuando Lourdes responde con una declaración de admiración hacia su madre: "Eres mi razón de ser, lo que quiero ser, cómo quiero verme, lo que visto y toda la ropa que llevo puesta".

El lado más vulnerable de Madonna

Musicalmente, 'Confessions II' arranca como una gran noche de club, con sonidos deep house y una energía que invita a la pista de baile. Sin embargo, a medida que avanzan las canciones, el ritmo se atenúa y el álbum adquiere un tono mucho más introspectivo, como si la euforia de la fiesta dejara paso a la calma de la madrugada y a todas esas emociones que afloran cuando se apagan las luces. Entre reproches, pérdidas, reconciliaciones y heridas familiares, 'Confessions II' no solo mira al pasado, sino que retrata a una Madonna más vulnerable que nunca, una mujer que, tras tocar fondo, sigue encontrando en la música la mejor manera de sanar y volver a levantarse.