El Mundial de Fútbol sigue dejando momentos inesperados fuera del terreno de juego, siendo esta vez el protagonista Matt Damon. El actor, que se encuentra en Miami promocionando 'La Odisea', la nueva superproducción de Christopher Nolan, acudió el pasado 27 de junio al estadio de la ciudad para presenciar el partido entre Colombia y Portugal, acompañado del actor colombiano John Leguizamo.
Fue durante una entrevista con Telemundo, previa al encuentro, cuando Damon dejó la frase que se ha vuelto viral en cuestión de horas. Al ser preguntado por la periodista si en su casa había banderas o camisetas de Lionel Messi, el actor no dudó ni un segundo: "Por supuesto. Más importante que yo, sí", respondió entre risas, dejando claro el lugar que ocupa el astro argentino en su hogar.
Damon fue más allá y remató: "En mi casa, Messi es más importante que yo; Argentina es mi equipo", una confesión que arrancó las carcajadas de todos los presentes, incluido Leguizamo.
Un guiño a Colombia
Pese a su fidelidad declarada hacia Argentina, el actor tuvo un detalle especial con su compañero de reparto. "Argentina es mi equipo, pero hoy es Colombia, porque mi amigo aquí es de Colombia", explicó, mezclando español e inglés con soltura.
Antes incluso de la entrevista, según recogió 'La Nación', Damon retó a Leguizamo a ver quién gritaba más fuerte, y se impuso con un contundente "¡Goooool! ¡Messi, Messi!".
El origen de su pasión
La devoción de Matt Damon por el fútbol argentino no es de extrañar. El actor está casado desde 2005 con Luciana Barroso, nacida en la ciudad de Salta, a quien conoció en 2003 en un bar de playa de Miami donde ella trabajaba como camarera.
El matrimonio tiene tres hijas -Isabella, Gia Zavala y Stella-, además de Alexia, la hija que Luciana tuvo de una relación anterior y que Damon adoptó legalmente.
Fue precisamente su esposa quien le acercó a la cultura futbolera argentina, hasta el punto de convertirle en seguidor de Boca Juniors, equipo al que ha visto jugar en directo en La Bombonera, una experiencia que el propio actor definió en su día como "la cosa más loca" que ha vivido en un estadio.






