Las temperaturas de los últimos días podrían convertir a un amante de la época estival en un auténtico detractor del verano, pero más allá de lo que indique el termómetro, la realidad de las olas de calor es que requieren de una prevención extrema para evitar sustos. Esta época también es sinónimo de conciertos y festivales, por lo que muchos fans han tenido que aguantar situaciones complicadas para ver a sus artistas favoritos. En Madrid han estado Bad Bunny primero y la banda surcoreana BTS después, y en Londres se encuentra Harry Styles haciendo una residencia de 12 conciertos con su gira Together, Together.
En el show del pasado viernes 26 en el Estadio de Wembley, el cantante británico asustó a sus fans al sufrir un pequeño percance que no ha pasado desapercibido. El joven de 32 años, exmiembro de One Direction, se atragantó con un poco de agua y cayó al suelo mientras actuaba en la capital británica, que se encuentra en plena ola de calor con temperaturas que están batiendo récords. Todo sucedió en uno de sus movimientos más característicos sobre el escenario.
Tras hacer la "ballena" —cuando el cantante escupe agua en un chorro alto, a modo de géiser, mientras interpreta uno de sus grandes éxitos, As It Was, la canción con la que cierra el concierto—, Styles pareció atragantarse con el agua que le quedaba en la boca y cayó al suelo. Las imágenes de ese momento, captadas desde numerosos ángulos en vídeos compartidos por sus seguidoras en redes sociales, muestran al músico desplomándose de espaldas y tosiendo.
Mientras yacía en el escenario de Wembley, Styles pareció tener varios espasmos y levantó un puño para taparse la boca al toser. También apoyó las manos sobre el abdomen, que se movía arriba y abajo de forma pronunciada mientras intentaba recuperar el aliento. Tras unos 17 segundos, Styles se levantó, aparentemente de buen humor, antes de despedirse del público con la mano. El artista pareció recuperarse de ese momento y volvió a subir al escenario de Wembley para su siguiente concierto de este sábado, aunque las imágenes han seguido preocupando a sus seguidores en la comunidad online.
Boda a la vista
Tras solo ocho meses de una relación que ha cautivado a la cultura pop, Harry Styles y Zoë Kravitz preparan no una, sino dos bodas para celebrar su unión. La noticia llegó a la prensa estadounidense menos de un mes después de que Styles deslizara en el dedo anular de su pareja un impresionante diamante valorado en medio millón de dólares. Fuentes cercanas a la familia Kravitz han revelado a Page Six que los planes van a toda máquina: "Sé con certeza que Zoë querría hacer algo en Nueva York por su padre, así que, en cualquier caso, serán dos bodas”, aseguró una fuente cercana a la pareja a PageSix. La idea sería organizar un enlace en Londres y otro en el corazón de Manhattan, posiblemente en el hotel Fouquet’s: "Ella elegiría el centro (Downtown) antes que Brooklyn, porque a él le gusta esa zona y ella lo haría por él".








