Es uno de los rostros más icónicos de la pequeña pantalla y desde el primer minuto se ganó el cariño del público con su ingenio, su perspicaz manera de ahondar en los temas y sus divertidísimas expresiones y reacciones a todos y cada uno de los estímulos que sucedían en cada fotograma por segundo de las emisiones diarias que protagonizaba. María Patiño es una de las indispensables de la televisión, título que alcanzó como colaboradora de los diversos formatos de Sálvame o al frente de Socialité y que ha tratado de mantener tras su salida forzosa de la cadena azul (al igual que la mayoría de sus compañeros del exitoso programa de las tardes de Telecinco).
Para el público que tanto la ha sostenido sigue siendo una figura esencial del entretenimiento en la pequeña pantalla y, aunque ha intentado redirigir su carrera en el formato que tanto la ha dado al presentar La familia de la tele en La 1 o Ni que fuéramos Shhh en Ten, lleva varios meses desaparecida del ojo mediático, aunque sin dejar de lado sus redes sociales, donde parece estar más activa que nunca. Ahora, la colaboradora y presentadora ha ofrecido su entrevista más sincera en Última Llamada, el podcast presentado por el creador de contenido Malbert, donde ha recordado los momentos clave de su trayectoria televisiva y cómo se encuentra ahora mismo tras un tiempo alejada de esta.
Cuando se estaba formando como comunicadora, María nunca se había planteado que su trayectoria profesional fuera la que ha sido hasta ahora. "Yo nunca me he propuesto ser presentadora, ni colaboradora", le ha confesado a Malbert, expresando que "todo me ha ido surgiendo" y que, bajo ningún concepto, "tengo grandes metas".
Tiempo "forzado" alejada de la televisión, pero sin perder el objetivo
"Rompo mi silencio desde finales de enero que fue cuando terminó No somos nadie", han sido las primeras palabras de María Patiño ante el micrófono del popular podcast, expresando que su tiempo alejada de un espacio mediático "ha sido forzado", pero "con decisiones ante propuestas que he decidido de manera voluntaria siga de momento en barbecho". Una sorprendente revelación por parte de la icónica presentadora, quien ha desvelado que durante este tiempo ha rechazado varias ofertas de trabajo que le han llegado. "Esto ocurre muy a menudo a muchas personas sin los privilegios que yo tengo", ha expresado respecto a su 'absentismo' laboral, subrayando que, al final del día, "yo puedo pagar la luz a final de mes y eso es tranquilidad".
¿El motivo? María tiene muy claro hacia donde quiere dirigir su carrera profesional después de su paso por varios magazines que la situaban en el centro mediático de la crónica social. "Sé lo que quiero", han sido sus palabras al respecto, expresando que "soy consciente de que a veces no se entiende lo que quiero decir", pero "sí he tenido la oportunidad de poder hacer algo de manera puntual y sé lo que quiero hacer". Además, la presentadora ha confesado que "lo que quiero hacer creo que lo sabe todo el mundo", apostillando que "mi currículum, para bien o para mal, es público".
Su postura ha sido fundamental en la crónica social en España y, desde su 'hasta luego' a la pequeña pantalla, ha optado por una hermética discreción mediática. Tal y como ha desvelado ella misma, esta entrevista para el exitoso formato conducido por Malbert se consolida como su reaparición en el foco después de que finalizara No somos nadie, el último formato que ha presentado hasta el momento. Su ausencia en la pequeña pantalla, a pesar de suponer una nueva etapa repleta de tranquilidad donde "me levanto, hago deporte, voy al mercado, saco a la perra y leo", las tardes "se me hacen pesadas", aunque reconoce haber descubierto "un mundo extraordinario fuera de la tele", en el que "voy sola por la calle y me siento a hablar con gente que no conozco".








