El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha vestido sus mejores galas para la presentación de la emblemática obra Venus y Cupido de Peter Paul Rubens, tras someterse a un meticuloso y revelador proceso de restauración. Al frente de este minucioso proyecto ha estado Alejandra Martos, restauradora de la institución e hija del célebre cantante Raphael, quien ha comparecido ante los medios con gran entusiasmo para desgranar las complejidades técnicas de una intervención que ha devuelto el esplendor original obra de arte.
Durante el acto de presentación, Alejandra no ha estado sola. Entre los asistentes ha destacado la presencia de su hija, Manuela de Arenzana, de 22 años, quien se ha convertido en uno de sus grandes apoyos. Tras la rueda de prensa, ambas han compartido confidencias y gestos de complicidad en la sala, evidenciando el orgullo familiar ante la culminación de este monumental desafío profesional.
Asimismo, el evento ha contado con la notable presencia de Guillermo Solana, director artístico del prestigioso museo. En su intervención, Martos ha destacado el carácter colectivo de la labor realizada, comentando que cada restauración es como un complejo puzzle donde la ciencia y el arte se dan la mano. "No se restaura porque sí, se restaura con un motivo, y el motivo principal de esta obra era la limpieza", ha explicado la experta, señalando que la acumulación de barnices antiguos había envejecido y amarilleado notablemente la superficie cromática. "Es un cambio tan lento que te acostumbras a verlo en sala, hasta que tomas nota y dices: este cuadro pedía una restauración a gritos".
Al ser preguntada sobre los inevitables temores al intervenir una obra de tal calibre, Alejandra ha aclarado que más que miedo, sintieron un profundo respeto. "La limpieza es el paso que da más pellizquillo porque es irreversible, pero estamos firmemente apoyados por la parte científica y el laboratorio para trabajar con total seguridad". Con esta intervención, el Thyssen no solo recupera una joya en su máxima pureza visual, sino también el testimonio íntimo de un cuadro que el propio Rubens conservó en su hogar hasta el fin de sus días para su disfrute personal.
"Ellos, mi mejor regalo de la vida", ha dicho Alejandra Martos de sus hijos
La hija mediana del icónico cantante y de Natalia Figueroa está muy unida a sus dos hijos, fruto de su matrimonio de dos décadas con Álvaro de Arenzana, de quien se divorció en 2020. Manuela y Carlos son, tal y como ella misma ha dicho su 'mejor regalo de la vida' y aunque siempre ha elegido mantenerles en un discreto segundo plano, en días tan importantes que el que acaba de vivir, no duda en posar orgullosa con ellos.








