El pasado mes de abril, Sara Carbonero sufrió uno de los golpes más duros de su vida al perder a su madre, Goyi Arévalo. No han sido meses fáciles para la periodista, ya que en enero ingresó de urgencia en un hospital de Lanzarote, donde finalmente fue intervenida. Ahora, casi medio año después de aquel duro revés de salud, la comunicadora manchega ha regresado a la isla canaria.
Este fin de semana, como ha desvelado en sus redes sociales, ha dejado Madrid y se ha marchado a Lanzarote. El motivo no es otro que los compromisos deportivos de uno de sus hijos. Martín y Lucas, de 12 y 10 años, respectivamente, han seguido los pasos de su padre, Iker Casillas, y a su corta edad han comenzado una carrera en el fútbol.
"Lanzarote 2026", ha escrito la periodista junto a un variado álbum de fotos que desvela los planes que ha llevado a cabo en la isla. Además de acompañar a uno de sus hijos a sus partidos de fútbol y compartir con las madres de sus compañeros de equipo, Sara Carbonero también ha tenido tiempo de relajarse en la playa, de recorrer algún enclave turístico de la isla y disfrutar de su gastronomía. La manchega, por otro lado, completa el texto de su post con el hashtag "Volver", una palabra que no es casual.
11 días ingresada en Lanzarote
Carbonero ha vuelto a la isla donde peor lo pasó tras ser ingresada de urgencia el pasado enero, cuando disfrutaba de las vacaciones de Año Nuevo acompañada de su pareja, José Luis Cabrera, y su amiga Isabel Jiménez. Sara, que dio la bienvenida al 2026 en La Graciosa, sufrió unas molestias el 2 de enero, que la llevaron directamente a urgencias. Comenzó a encontrarse mal y decidió acudir a un hospital, donde decidieron ingresarla de manera inmediata para mantenerla en observación y realizarle distintas pruebas, teniendo en cuenta su historial médico. Finalmente, tuvo que ser intervenida de urgencia. El motivo de su operación, cabe recordar, no tuvo nada que ver con la enfermedad que le diagnosticaron hace seis años.
Sara Carbonero permaneció 11 días ingresada en el Hospital José Molina Orosa de Lanzarote. Cuatro de ellos, en la Unidad de Cuidados Intensivos para que estuviese más controlada. Finalmente, como publicó ¡HOLA! en primicia, el 13 de enero voló de vuelta a Madrid junto a su pareja, Jota Cabrera. "Fue un enero eterno", como ella misma confesó en la primera imagen que publicó en sus redes sociales tras recibir el alta.
La pérdida de su madre
Solo tres meses después de regresar a su casa en la capital, Sara Carbonero volvió a enfrentarse a un durísimo revés: la muerte de su madre, Goyi Arévalo, a la que estaba muy unida y quien fue uno de sus grandes apoyos. "Para mí es como si el mundo se hubiese parado. Como si me hubiesen amputado una parte del cuerpo", confesó días después en sus redes sociales. En un emotivo post de Instagram, la periodista se sinceró: "Mamá, desde donde quiera que estés necesito que sepas que has dejado un vacío muy grande porque eras una mujer excepcional. No sabes lo que te quería la gente y cómo me han hablado de ti todos estos días. En la iglesia no cabía un alfiler".
Y añadió: "Todo el que tuvo la suerte de conocerte te define como una mujer buena, generosa, dulce, valiente, discreta. Una mujer que nunca tuvo una mala palabra hacia nadie, una mujer sin prejuicios. Que era todo amor, bondad, que se desvivía por los demás. Por tu familia, tus nietos, tus amigos… Qué orgullo tan grande ser tu hija".
Aunque el dolor es irreparable, la manchega se refugia en la esperanza de que su madre está "en un lugar mejor". "No habrá un solo día en el que no piense en ti, tu recuerdo seguirá vivo por siempre y tú seguirás viva en mi corazón", aseguró.






