Se cumplen 20 años de la muerte de Rocío Jurado, una artista única e irrepetible que vivió los momentos más felices de su vida con gran intensidad. Su boda con el boxeador Pedro Carrasco en 1976 fue el acontecimiento del año. El nacimiento de su hija Rocío, un año después convirtió a la cantante en la mujer más feliz del mundo. Durante 13 años la pareja vivió experiencias inolvidables hasta que se les rompió el amor. Rocío y Pedro se divorciaron y obtuvieron la nulidad matrimonial. En 1995 volvió a pasar por el altar dando el “sí, quiero” al torero José Ortega Cano y jurando “felicidad” en vez de “fidelidad”. Un año después, la cantante se convirtió por primera vez en abuela con la llegada de su nieta, Rocío.
La familia, el pilar de su vida
Los escenarios le dieron fama y un éxito que traspasó fronteras, pero su verdadera felicidad estaba en su familia. Rocío disfrutaba cada aplauso, cada canción y cada encuentro con su gente. Porque más allá de la artista inmensa y temperamental estaba la mujer apasionada, luchadora y valiente. Pero en 2004 recibió la peor de las noticias: tenía cáncer y dos años después, la cantante fallecía. Rocío era una mujer llena de vida que se marchó dejando un legado único.
Veinte años después, su voz sigue sonando… y su recuerdo continúa más vivo que nunca. Revive sus momentos más felices y emotivos en este vídeo. No te lo pierdas, ¡y dale al play!



