El pasado 2 de mayo, Blanca Romero celebraba su 50 cumpleaños en un espectacular momento personal y profesional, una fecha redonda especialmente significativa para la actriz, que quiso compartir con su círculo más íntimo. La también modelo aprovechó para celebrar su entrada a una nueva década con una espectacular escapada a Burgos, concretamente visitando el Monasterio de San Pedro de Arlanza, disfrutando con sus amigas más cercanas de unos días alejados de sus respectivas ajetreadas agendas. Sin embargo, la notable ausencia de su pareja, Quique Sánchez-Flores, causó un revuelo entre los admiradores de la pareja, quienes especularon con una posible crisis sentimental.
Unos rumores que, en un principio, la intérprete no quiso entretener en ningún momento. Sin embargo, Blanca fue preguntada por estas conjeturas durante el evento Elle X Lactourea Skin Festival —al que acudió junto a su hija, Lucía Rivera—, donde hizo gala de su característica naturalidad al zanjar cualquier elucubración que hacía referencia a un nuevo plano sentimental.
Los motivos de la ausencia
"Era mi cumpleaños, pero Quique no pudo venir porque ese mismo día perdió 4-2 [actualmente está entrenando al Deportivo Alavés]", comenzó explicando, lamentando que "ni siquiera llegamos a soplar las velas juntos". Sin embargo, Blanca ha asegurado que "estuve a su lado porque estaba triste", subrayando que no había ningún problema entre ellos y que la ausencia de su chico durante su cumpleaños no significaba que ya no continuaban con su relación.
"No pasa nada", aseguraba, reiterando que "ya lo celebraremos durante las vacaciones", dejando caer que ya podrían tener algo planeado para los próximos meses. "Los 50 son una fecha única, claro", continuaba reflexionando, explicando que estuvo encantada de celebrarlos con sus personas de confianza. "Pude compartirla con mis amigas", fueron sus palabras al respecto.
Además, Blanca continuaba explicando que "nosotros tendremos nuestro momento especial más adelante", desvelando que este probablemente será "junto al mar y con algún pequeño capricho". Unas declaraciones con las que no dejaba vía libre a que la tormenta mediática hiciera un juicio sobre su situación sentimental.
Así fue su cumpleaños
Un par de días después de su cumpleaños, Blanca Romero compartía en sus redes sociales el espectacular plan del que había disfrutado con motivo de esta fecha tan redonda, presumiendo de su estrechísimo vínculo con sus amigas. "Ya soy una cinco estrellas", escribía en el pie de la publicación, asegurando que este se trató de "un cumple diferente. De relax. A encontrar paz y sosiego en estas ruinas de un monasterio maravilloso y tan panchis".
En las imágenes que ilustraban sus palabras, además de mostrar el momento exacto en el que ha soplado las velas de la tarta, mostró también detalles del idílico destino en el que había celebrado el cambio de década, el cual se encontraba a tan solo 10 minutos de la localidad de Covarrubias, en Burgos.
El Monasterio de San Pedro de Arlanza es lo que queda del que fuera el recinto monástico más influyente de Castilla en el siglo X. Durante el recorrido por las ruinas no solo se comenta lo que aún puede contemplarse: los vestigios de la imponente iglesia románica original, sus tres ábsides, la torre, los restos de la sala capitular, la elevación de la nave central atribuida a Simón de Colonia, el claustro principal, el pequeño claustro de aire herreriano o la portada occidental.
Un amor más que consolidado
Ajena a los rumores, Blanca volvía a evidenciar, durante el día de ayer, la solidez de su relación con Quique Sánchez-Flores, hacia quien asegura sentir el mismo amor que al principio. La actriz no dudó en describir al entrenador como "el gran amor" de su vida, dejando claro el gran momento personal que atraviesan. Desde finales de 2025, ambos mantienen una relación discreta pero firme, y la modelo confesó afrontar con especial ilusión el que será su primer verano juntos.
No es la primera vez que Blanca habla abiertamente de sus sentimientos. El pasado mes de marzo ya aseguraba sentirse “más feliz y enamorada que nunca", mostrando que estaba tan comprometida está con esta etapa sentimental que incluso contempla dar un paso atrás mediáticamente si la exposición pública pudiera afectar al técnico. "No me importaría vivir en un segundo plano y llevar una vida tranquila donde toque. Quiero centrarme en lo importante, elegir proyectos que me permitan estar más cerca de Quique y, sobre todo, vivir con más serenidad", confesó la actriz en ese momento.









