Gwyneth Paltrow vive unas semanas un tanto ajetreadas con tanta celebración familiar. El pasado 8 de mayo, la actriz y su exmarido Chris Martin protagonizaron un emotivo reencuentro en la graduación de su hija mayor, Apple, en la Universidad de Vanderbilt. Y ahora, la protagonista de Marty Supreme ha tenido otra gran cita también relacionada con su primogénita. La hija de la fundadora de Goop y el vocalista de Coldplay —con el que se casó en 2003 y se separó de forma amistosa en 2016—, celebró el pasado 14 de mayo su 22º cumpleaños, una fecha que su madre no pasó por alto.
Para celebrar el día especial de Apple, Gwyneth recurrió a su cuenta de Instagram y compartió una bonita fotografía de la cumpleañera, perteneciente a su reciente campaña publicitaria para Chloé, de la que es imagen. Además de terminar sus estudios universitarios en Nashville (Tennessee) —donde se graduó en Historia del Arte e Historia—, Apple ha comenzado a dar sus primeros pasos en el mundo de la moda y planea probar suerte en la industria del entretenimiento, igual que su madre.
En la instantánea, que parece una Polaroid, se ve a Apple con un bonito bronceado, una voluminosa melena dorada salpicada de flores y un característico collar dorado de Chloé. “Feliz cumpleaños a la chica de mis sueños, @applemartin”, escribió Gwyneth. “Eres la más divertida, la más graciosa, la más generosa y la más guapa del mundo. Te quiero muchísimo. Mamá”. La respuesta de Apple no tardó en llegar: “Te quiero mucho”.
Rápidamente, los fans llenaron la publicación de mensajes de felicitación. “Me encanta el aire vintage de esta foto… parece sacada directamente de los años 70”, comentó uno. Otros añadieron: “Es maravilloso verlos crecer”, “Feliz cumpleaños a tu preciosa Apple” o “Es tu clon”, en referencia al extraordinario parecido entre madre e hija
Apple lleva ya cuatro años viviendo fuera de casa, pero Gwyneth Paltrow nunca ha ocultado lo difícil que ha sido adaptarse a la marcha de sus hijos. La actriz ha hablado en varias ocasiones de ese proceso de “nido vacío” que comenzó cuando Apple se trasladó a Nashville y continuó poco después con la salida de su hijo menor, Moses.
Moses vive en Los Ángeles
Moses, que está a punto de comenzar su tercer año en la Universidad de Brown, vive también lejos de Los Ángeles, lo que ha supuesto otro gran cambio para la familia. Y no es el único: el hijastro de Gwyneth, Brody, hijo de su marido Brad Falchuk, cursa su primer año en la Universidad de Yale, mientras que su hermana Izzy está a punto de graduarse en Cornell. Una etapa de transiciones que la actriz ha descrito como “agridulce”, orgullosa de verlos crecer pero consciente de que la casa se ha ido quedando cada vez más vacía.
Hace unos años, cuando su primogénita empezó a volar sola, la oscarizada actriz comentó a People: "Fue horrible. Fue realmente espantoso", y agregó: "Me sentí fatal, me eché a llorar". Sin embargo, confesó que verla disfrutar de su tiempo en la universidad y adaptarse bien hizo que todo valiera la pena. "La veo, pero no tanto como me gustaría. Me gustaría verla todos los días, pero estoy muy feliz por ella. Le está yendo de maravilla", confesó entonces.
Cuando su hijo pequeño, Moses —que el pasado 8 de abril cumplió 20 años— abandonó el hogar familiar para iniciar sus estudios universitarios, Gwyneth Paltrow volvió a experimentar un sentimiento que ya conocía bien. En una entrevista con The Sunday Times, la actriz confesó que la marcha de sus hijos ha sido uno de los procesos más intensos de su vida adulta. “La maternidad me ha definido y realizado profundamente. Ni siquiera sé cómo expresarlo. Es como mi guía. Es a lo que siempre regreso”, explicó, dejando claro cuánto ha marcado su identidad.
La actriz reconoció que organizaba su vida entera alrededor de sus hijos. “Nunca salgo ni hago nada porque quiero estar con ellos mientras viven en casa. Pienso: ‘¡Ni hablar! Me quedan 88 días con Moses viviendo conmigo’”. Y admitió que la idea de que se fuera le resultaba conmovedora: “Llevo 20 años dependiendo del calendario escolar, así que ¿qué se sentirá al no tenerlo?”.
Ese cambio de etapa le despertó sentimientos encontrados: “Por un lado, siento una tristeza increíble. Una profunda sensación de dolor inminente”. Pero también quiso subrayar que forma parte del ciclo natural de la vida: “Por otro lado, esto es exactamente lo que debería estar sucediendo”.










