Selena Gomez es, sin duda, una de las mujeres más influyentes del planeta. Actriz aclamada, cantante de éxito y empresaria de belleza que ha revolucionado la industria con su naturalidad y cuenta con nada más ni nada menos que 406 millones de seguidores en Instagram. Sin embargo, detrás de los focos de las grandes alfombras rojas y de la sofisticación que desprende como estrella de Solo Asesinos en el edificio, se esconde un secreto gastronómico que poco tiene que ver con los batidos verdes o las semillas de chía. Ha sido su marido, el productor musical Benny Blanco, quien ha decidido revelar la verdadera relación que Selena mantiene con la comida, dejando a más de uno con la boca abierta. El escenario para estas inesperadas declaraciones no pudo ser más irónico: el podcast de Gwyneth Paltrow, la gran sacerdotisa del estilo de vida saludable y fundadora de Goop. Durante una grabación en West Hollywood, Benny Blanco no tuvo reparos en bromear sobre los gustos de su esposa, asegurando ante una audiencia atónita que Selena “tiene la dieta de una niña de cinco años”.
La anécdota que desató las carcajadas (y algún que otro suspiro de asombro) ocurrió la mañana misma de la entrevista. Blanco relató con total naturalidad cómo es el inicio de un día cualquiera en la residencia del matrimonio, que contrajo nupcias en septiembre de 2025. “Esta mañana entré y ella estaba comiendo Jack in the Box a las 6:45 de la mañana”, confesó el productor, refiriéndose a una conocida cadena de comida rápida estadounidense.
Según Benny, la actriz de 33 años se decanta siempre por lo más calórico del menú, identificando que sus favoritos son, indiscutiblemente, las “hamburguesas y las patatas fritas”. Ante tal revelación, una impactada Gwyneth Paltrow, conocida por sus estrictos regímenes macrobióticos y su cruzada contra los ultraprocesados, no pudo evitar exclamar: “¡Esto no tiene la aprobación de Goop!”.
Basada en comida rápida
Parece que la convivencia entre un "foodie" experto —Blanco publicó su propio libro de cocina, Open Wide, en 2024— y una amante de la comida rápida genera situaciones de lo más curiosas. El productor admitió que Selena “come lo que sea que sea malo para tu dieta” y que, para desesperación de los nutricionistas, la exestrella Disney “realmente no le gustan las frutas ni las verduras”.
Incluso cuando intentan mantener una opción saludable pidiendo comida a domicilio de Goop Kitchen, el restaurante de Paltrow, Selena encuentra la forma de salirse con la suya. Blanco aseguró que ella “se come hasta el último pedazo” de las opciones de Goop, pero con matices. Al parecer, cuando piden la famosa ensalada china de pollo, Selena se dedica a quitar “todo lo que está encima de la ensalada” y le deja a él toda la lechuga y los vegetales verdes.
“Yo como. El problema es que no como bien. Me encantan los M&M’s, los Kit Kats, los Snickers y los Goobers en el cine”. Estas palabras, que Selena pronunció hace años, parecen seguir vigentes hoy en día. Su pasión por los sabores intensos es bien conocida por sus fans. En una ocasión, la cantante detalló con orgullo su pedido ideal en una ventanilla de autoservicio: “Pido dos tacos, dos rollitos de huevo, patatas fritas rizadas y un sándwich de pollo”. En sus giras, su autobús siempre debía estar provisto de “Cheetos, chocolate y pepinillos”.
Entre fogones y el amor propio
Lo más curioso de esta faceta es que Selena ha protagonizado su propio programa de cocina, Selena + Chef, donde profesionales de todo el mundo intentaban enseñarle los secretos de la alta gastronomía. Ella misma calificó sus habilidades culinarias con un “cinco sobre diez”, reconociendo que, aunque ha “recorrido un largo camino”, todavía tiene sus “momentos” de desastre en la cocina. Afortunadamente, en casa cuenta con el mejor aliado. Selena ha elogiado públicamente a su marido asegurando que cocina “muy bien”. En su última cena de Acción de Gracias, la actriz bromeaba diciendo que su papel principal era simplemente “mirar y animar” a Benny mientras él se encargaba del menú.
Más allá de las anécdotas divertidas, la salud de Selena siempre ha sido un tema de interés debido a su batalla contra el lupus, una enfermedad autoinmune que le supuso un trasplante de riñón en 2017 y que provoca fluctuaciones en su peso. Ante las críticas constantes, Selena siempre ha mantenido una actitud valiente y empoderada: “A nadie debería importarle mi peso porque la gente se queja de todas formas. Soy perfecta tal como soy”.
En un mundo obsesionado con la perfección y las dietas restrictivas, la naturalidad de Selena Gomez —que fue pedida en matrimonio por Benny con un banquete de Taco Bell— resulta refrescante. Porque, al final del día, parece que el corazón de Selena no solo quiere lo que quiere en el amor, sino también cuando se trata de una buena ración de patatas fritas.












