Hablamos con Luísa, hermana de Salvador Sobral, de su triunfo en Eurovisión: "Fue muy raro porque mi hermano estaba superenfermo"


La artista portuguesa nos presenta su primera novela, 'No todos los árboles mueren de pie', con la que debuta en el mundo literario y comparte sus recuerdos de aquella noche en la que todo cambió


Salvador y Luisa Sobral© GTRES
16 de mayo de 2026 a las 20:44 CEST

Cuando me llega una historia, lo que hago siempre es escribir una canción”, nos confiesa Luísa Sobral. Fue ella quien escribió aquella inolvidable Amar pelos dois, con la que su hermano, Salvador Sobral, dio el triunfo a Portugal en Eurovisión en 2017, pero, en esta ocasión, nos cuenta un tema muy especial, tanto, que que acabó convirtiéndose en su primer libro, No todos los árboles mueren de pie (Lunwerg), con el que debuta en el mundo de la literatura.

Luísa Sobral© luisasobral
Luísa Sobral

Luísa, ¿cuándo decidiste dar este salto a la literatura?

Una amiga que fotografió la portada de mi último disco, vivió con esta pareja (la de su libro), les ayudaba con el website, en el que ellos colgaban todas las plantas, sus propiedades… Y cuando le envié la canción y le dije esta es la canción que escribí para Mary, ella me envió una foto de ella en la que estaba con unas flores secas y miraba hacia cámara. No estaba ni triste ni feliz, pero era súper penetrante y yo me quedé mirando y pensaba… Bueno, esta persona no puede solo tener un final en una canción. Como a mí me encantaba el teatro, siempre tuve que decidir si quería hacer teatro o música porque me encantaban las dos cosas pero no mucho los musicales (lo cual habría sido perfecto), empecé escribiendo lo que pensaba que sería una obra… Pero al cabo de unas páginas me di cuenta de que era una novela. No lo había pensado. Me gusta mucho leer, pero hay cosas tan buenas que pienso… ¿Qué tengo yo que decir para que tenga espacio en este mundo tan increíble de la literatura? Cuando terminé el libro pensé enseñárselo a alguien de mi confianza y salió después en Portugal.

¿Se puede contar quién es esa persona de confianza?

Sí, claro, mi editora, María del Rosario, que es también poetisa. Me ha ayudado mucho, es muy práctica, muy objetiva… No iba a querer publicarlo porque la persona que lo escribiese fuese famosa.

Estamos acostumbrados a ver que compones canciones de y un libro al final es más largo…

Aquí te aclaro un poco porque yo también tengo canciones donde hablo de personajes y siempre me ha gustado crear historias, pero de tres minutos, pero al principio, cuando empecé escribiendo esta novela, fue un poco difícil eso, porque yo no estoy acostumbrada a procesos tan largos de creación. Yo escribo canciones muy rápido porque empecé cuando tenía 12 años y entonces ya soy muy rápida con el ‘esto no me gusta’, ‘esto me gusta’… Cuando estoy meses y meses con una historia y con estas personas que viven conmigo, se acuestan conmigo, se despiertan conmigo… eso ha sido muy bonito también, aunque también me ha dado un poco de ‘angustia’ (porque el proceso era mucho más largo), pero he aprendido mucho y ahora estoy escribiendo la segunda novela y lo hago con tranquilidad

Tu novela transcurre entre varios escenarios, Alemania, Italia, España y Alemania… ¿Fue tu elección o es por el personaje real?

No... Yo sabía tres cosas de este personaje que ha sido María. Sabía la parte de las plantas, que ha sido su final de vida, y también que venía de la Alemania Oriental. Sabía también que se había enamorado de un chico en Italia.

Y a partir de esas tres cosas, creaste el libro…

¡Y qué bien que no sabía más! Era mejor así porque puedo crear lo que yo quiero, ¿sabes?

¿Viajaste específicamente a esos lugares para ambientarlo mejor?

Alemania ya había estado muchas veces para tocar para conciertos… Y he estado muchas veces en Italia (y tuve un novio italiano cinco años) y hablo italiano. ¡Me encantan las lenguas! Yo no sé lo que la gente va a sentir, pero me gustaría que fuera un libro de esperanza… Porque hay toda esa desilusión, pero después también hay amor de verdad.

Además están esos claroscuros, secretos que se mantienen en las familias… ¿En la tuya sois así?

No, no (se ríe) Nosotros decimos todo lo que pensamos, a veces somos un poco duros, pero a veces funciona bien. Recuerdo cuando mi cuñada llegó a  nuestra familia y se quedó como… Porque nos dijimos muchas cosas y, al día siguiente, estábamos normal… Ella pensaba que después de todo eso, no nos hablaríamos más, pero, para nosotros, no hay secretos. Quizá podríamos ser un poquito más blandos y un poquito más simpáticos… Mi hermano y yo nos mandamos muchos mensajes de amor, música… Le digo lo orgullosa que estoy de él… Así que aquí todas las relaciones familiares son completamente ficción. ero hicimos todo. Yo y mi hermano. Nos tocamos muchos mensajes de amor. O sea, de bueno que nos enviamos músicas y tal. Y estoy muy orgullosa y orgullosa de ti. Y Yo de ti tal nos enviamos. O sea, lo que decimos que no está bien. También lo decimos cuando está bien. Entonces no es esta. Todas estas relaciones familiares fueran como completamente ficción.

Otro tema que tocas es la maternidad… No sé en Portugal, pero aquí se habla mucho también del sentimiento de culpa…

Sí, claro, tengo una canción que se llama Yo no sé quién soy, para mi próximo disco, que habla de eso… De cuando te pierdes en medio de un trabajo y los hijos, cuando ya quizá no te acuerdas de lo que te gustaba… O sea que te olvidas porque siempre estás con la cabeza en los niños o en tu trabajo y ya no hay tiempo para esa parte de quién eres.

Salvador y Luisa Sobral en 2017© GTRES
Salvador y Luisa Sobral en 2017

Como perder un poco tu identidad…

Claro, un poco. A veces casi todo. Yo tengo un trabajo que ya habla mucho de mi identidad. O sea que yo tengo que buscar siempre mi identidad para escribir canciones, pero hay gente que tiene trabajos donde está ejecutando algo y entonces es todavía más difícil que te mantengas fiel a ti mismo o a ti misma. Eso pasa mucho con la maternidad, porque, al revés, no pasa… No quiero generalizar, pero los hombres, muchas veces, siguen haciendo sus cosas, y las mujeres no porque se sienten mal. En mi caso, viajo mucho, cuando volvía, pensaba: otra vez viajando, no puedo salir ahora… pero es distinto salir para trabajar que por motivos personales. Me he divorciado hace un año y he pensado mucho en todas estas cosas. estoy como redescubriendo quién soy porque, claro, para mí toda esa parte es súper importante.

Como madre y artista, ¿te costó en algún momento encontrar inspiración?

Sí, al principio no lo llevaba muy bien… El otro día estaba escuchando los audios que tengo en el móvil, el último audio era uno que yo había grabado cuando mi primer hijo nació y él estaba llorando. Es horrible el audio. Él estaba llorando y yo le decía Por favor, déjame terminar la canción. Y yo le decía Así es el audio. Y yo estaba en el coche con él. Ahora tiene nueve años y él está bien. Mira a tu mamá. Yo estaba llorando. Yo. Yo sé. Perdona, pero yo quería escribir una canción y tú estabas llorando. Y no tenías razón. Sabes? Estabas ahí. Y yo. Por favor, estoy terminando y tal. Y entonces Ahora yo creo que aprendí a a no a no intentar hacerlo cuando estoy con ellos. O sea. Y también ahora soy más rápida yo cuando ahora tengo poco tiempo. Pero ese tiempo que tengo lo aprovecho y y voy y lo hago. 

Y por ejemplo, esta novela la escribí mucho en el coche, cuando sí, cuando íbamos para conciertos. Yo escribía ahí en todo el tiempo. Ahora para mí no existe. Yo necesito de silencio. Bueno, no, yo necesito un ordenador. Eso porque ya no es posible tener la situación perfecta para escribir. Para mí es No es posible. Pero yo ahora no intento hacerlo cuando los niños están, porque no es justo que yo les diga. Bueno, ahora estoy terminando de jugar a no sé qué, porque también no quiero que ellos vean mi arte como algo que es una que está, como se dice, competiendo con ellos, claro, no? Y entonces no escribo cuando ellos están cerca, no compongo cuando están ahí. Y bueno. Y ahora eso es más. Ahora es más fácil así. Bueno, pero van a la escuela.

_ ¿Qué te dijo tu familia cuando leyeron el libro? 

Me daba mucho ‘miedo’, porque como te he dicho antes, nos decimos todo. Mi madre se ha leído las primeras página, fue la primera persona; mientras que mi padre solo ha leído al final y mi hermano también, pero todo lo que dijeron ha sido muy bonito. La segunda nadie la ha leído todavía.

_ Pero todo lo que hicieron ha sido siempre muy bonito y muy, muy especial. Ahora con la segunda novela nadie la ha leído todavía.

Es también ficción, pero no tiene nada que ver. Hace dos años y medio empecé a ir a cuidados paliativos, a cantar para las personas que están en final de vida y eso ha cambiado mucho mi percepción de la muerte, de la vida y del tiempo que tenemos. Entiendo que a la gente le da mucho miedo hablar de la muerte y hay poca experiencia: no sabe lo que va a pasar cuando se mueren de una enfermedad o lo que sea. No está lista ni para morir ni para dejar morir… Y entonces eso puede ser un momento bonito también. Y entonces este libro habla un poco de eso y hay muchas historias y tal. Yo quiero que la gente se acostumbre a hablar un poco más de eso. 

_ Tu música también tiene como mucho de jazz, de folk. ¿Alguna vez te has planteado ampliar más géneros?

Ahora este próximo disco va a ser un poco más tradicional portugués. Me han entrado ganas de hacer algo así, pero no fado, va a salir en octubre.

_ También has compuesto para muchas personas… ¿Te sientes más cómoda componiéndolas tú y dejando a otros la interpretación?

Yo cuando escribo canciones para otros, siempre pienso en la voz de la otra persona y no quedan bien en mi voz. Siempre lo comparo con ser una diseñadora de ropa, que no queda bien en mi cuerpo sino en el de otra persona. Escribí una canción para mi hermano y para Silvia Pérez Cruz en el último disco y me sentí muy emocionada porque son las voces de dos de mis cantantes preferidos, que canten algo que yo escribí me hace súper, súper, súper feliz. No tengo ganas de cantar las canciones que escribí para otros. Sé bien cuáles son para mí.

_ También participaste en un concurso de talentos en la televisión en Portugal. ¿Hoy volverías a hacerlo?

Otra vida (se ríe). Todavía tengo pesadillas con que estoy en una audición. ¡Es horrible! No, no, no me gustan nada esos programas. Yo tenía 15-16 y, bueno, a mí me gustaba mucho cantar. Y pensé que si a mis padres les gustaba cuando canto, quizá también a otras personas y fui ahí sin objetivos, o sea, iba por diversión. No sé. Pero a mí, cuando la gente se va ahí a pensar que eso va a ser el principio de algo y tal, es que no pasa. Pasan pocas veces y hacen tantos programas…. Cuando termina uno ya están empezando otro.

_ Es como muy fastfood

Sí, no lo hacen para la persona que está ahí, sino para el público que está en casa. O sea que no están pensando en los sueños de estas personas. Y también esta idea de fama rápida tampoco es muy de verdad, ¿sabes? La gente tiene que creer que está segura de quién es, de su lugar en la música, de su voz, su identidad. Y todo esto es como si fuera adelante de todo este proceso y ya. Y para mí no tiene mucho sentido. No sé, a mí no me gusta. Y por eso tampoco he sido jurado, solo una vez en Operación Triunfo, aquí, en España, que me invitaron para elegir la persona que iba a Eurovisión y entonces, pero es interesante porque cuando estuve ahí, estaban Amaia, Aitana… o sea, personas que ahora tienen una gran carrera. Amaia me encanta. Aitana es muy buena también.

Luísa Sobral en 2018© GTRES
Luísa Sobral en 2018

_ Aquí en España muchos te conocieron a raíz de Eurovisión, ¿cómo vivisteis ese ese boom?

Bueno, ha sido ese todo ese periodo ha sido un poco raro, porque ahora que lo veo desde esta perspectiva ha sido súper bonito, pero mi hermano estaba súper enfermo, o sea que ha sido fue muy difícil. Yo creo que lo que podía haber sido algo súper feliz, no lo fue totalmente porque estábamos todos muy preocupados. Entonces ha sido especial, claro, porque estábamos todos ahí, fuimos todos… O sea, mi exmarido, estaba mi la mujer de mi hermano, mis padres. Estábamos todos ahí en Ucrania, fue muy familiar, pero también muy fuerte eso de ganar y de llegar a Portugal. Estaba el aeropuerto lleno de gente. 

Fue todo muy loco, muy loco. Yo solo tenía ganas de llorar…Pero también hay una cosa muy buena en mi familia que es que no se olvidan de quién somos, de que somos sus hijos… No somos como dos cantantes y tal, entonces todo era muy normal. Yo me acuerdo que llegábamos y estaba un mar de gente y entrábamos en un coche y mi mamá me decía: ¿Tienes cosas para la sopa en casa? Y yo pensaba: qué bien esto porque es importante para nosotros quedarnos en esta realidad, que esto no es real… esto es efímero. Unos meses después ya no era como antes. Entonces para mi familia ha sido todo siempre muy así, cuando estamos todos juntos no hay estas cosas de si es famoso o no es famoso...

_ ¿Y te esperabas el éxito de la canción?

No, no, para nada… La canción no es una canción que te esperes que triunfe. Cuando escribí la canción le pregunté a mi hermano si la quería cantar, porque iba a escribir una… y él me dijo que no porque odiaba la televisión porque también ha participado en el mismo programa, pero años después que yo… decía que estaba harto, yo le dije que me lo dejase ver y le enviaba la canción, le gustaba pero me comentó que no íbamos a ganar con esto. Y yo… Bueno, yo estaba segura también que no vamos a ganar en esto. Está todo bien. Pero a mí me gusta. A ti te gusta. Y también yo quería que la gente escuchara la voz de mi hermano. 

Eso era importante para mí porque la gente no lo conocía. Y yo sabía que la gente solo tenía que escuchar una vez a mi hermano y se iba a enamorar de él. Y entonces le dije: Bueno, esta canción es perfecta para tu voz y eso es lo que importa. Se la mandamos a nuestros padres y dijeron lo mismo, que era bonita, pero que no iba a ganar. Después fue una locura. La gente que estaba compartiendo todo en Internet y hablando de la canción y tal… Y bueno, y la misma cosa es que cuando llegamos a Eurovisión, seguíamos con que no íbamos a ganar porque éramos los raros. yo estaba como bueno, pero no vamos a ganar aquí, que aquí somos los raros. Todo muy loco, pero no sé, es como si fuera casi un sueño todo eso y cuando miro hacia atrás ha sido muy bonito, pero vivirlo ha sido difícil. Yo creo que esto que ha pasado ha sido un poco un fenómeno y un fenómeno es una conjugación de varios factores que ocurren al mismo tiempo. Pero también creo que la voz de la voz de mi hermano, la fragilidad…