Emilia Clarke ha contado recientemente cómo el hecho de haber sobrevivido a dos hemorragias cerebrales durante su etapa en Juego de Tronos le llevó a creer que había "engañado a la muerte". Sin duda, el periodo en el que la intérprete formaba parte de la exitosa serie fantástica de HBO fue de lo más exigente para ella a nivel físico y emocional, pues no es la primera vez que habla de las secuelas que le produjo el rodaje de la ficción.
La actriz reflexionó sobre el impacto emocional de las emergencias médicas que sufrió cuando interpretaba a Daenerys Targaryen. Tras su segunda hemorragia cerebral, llegó a estar convencida de que "estaba destinada a morir", según unas declaraciones que ha emitido recientemente en el pódcast How To Fail with Elizabeth Day. "Estaba convencida de que había engañado a la muerte y de que estaba destinada a morir", ha dicho Clarke, de 39 años. "Cada día, eso era en lo único en lo que podía pensar".
La actriz, que estuvo trabajando en Juego de Tronos entre 2011 y 2019, recordó haber sufrido su primera hemorragia cerebral poco después de terminar la primera temporada de la serie. Clarke ha explicado en varias ocasiones que se encontraba estresada tras los cambios repentinos en su vida y su carrera cuando se desmayó mientras hacía ejercicio en un gimnasio de Londres. "Lo más parecido para describirlo es imaginar una goma elástica que se rompe de golpe alrededor del cerebro", ha contado. "Una presión de locos".
Clarke ha recordado que se arrastró hasta el baño y vomitó a causa del dolor antes de darse cuenta de que algo iba muy mal. "En ese momento, supe que estaba sufriendo daño cerebral", ha afirmado. Pese a la preocupación inicial, la intérprete británica era consciente de que no quería perder el que consideraba el trabajo de sus sueños, que quiso mantener a toda costa. En primera instancia, los médicos tuvieron dificultades para identificar lo que estaba pasando y pensaron que podría tratarse de un consumo de estupefacientes, ya que era joven. Más tarde la trasladaron a un hospital especializado después de que una enfermera sugiriera que le hicieran una resonancia magnética.
"Me daba tanta vergüenza"...
La actriz ha contado en How To Fail with Elizabeth Day que pasó las primeras semanas tras la hemorragia centrada en convencer a los ejecutivos de HBO y a los creadores de Juego de Tronos de que se recuperaría a tiempo para seguir trabajando. "Me daba tanta vergüenza que me hubiera pasado esto y que las personas que me habían contratado pudieran verme como alguien débil o como alguien que se podía quebrar", ha expresado. Clarke le ha contado a Elizabeth Day, presentadora del formato, que quiso llevar este problema médico con la mayor privacidad posibles, y que únicamente informó a los showrunners de la serie, David Benioff y D. B. Weiss, sobre la hemorragia. "Simplemente no quería que nadie lo supiera", ha precisado.
Más tarde, Clarke sufrió un segundo aneurisma mientras vivía en Nueva York y actuaba en una obra de Broadway. "Mis padres me estaban esperando, y los médicos bajaban cada media hora y decían: 'Creemos que va a morir'", ha recordado la actriz. Tras la segunda hemorragia, la británica tuvo que lidiar con diversas dificultades emocionales que no había experimentado con la primera. "Lo más importante que me pasó con la segunda hemorragia cerebral fue que me cerré emocionalmente", ha contado, describiendo cómo se volvió hipersensible y se desconectó del mundo exterior porque sentía que su cuerpo y su cerebro le habían fallado de formas que nadie más podía ver.










