Hay historias que consiguen enganchar desde el primer minuto y las ficciones médicas siguen teniendo algo infalible para lograrlo. Casos imposibles, operaciones a contrarreloj, tensión por los pasillos del hospital y vidas personales siempre al borde del colapso forman la combinación perfecta para mantener al espectador pegado a la pantalla. Por eso, pocos esperaban que Netflix decidiera cerrar tan pronto las puertas del Joaquín Sorolla. Cuando parecía que Respira todavía tenía cuerda para rato, la plataforma ha anunciado por sorpresa que la tercera temporada de la serie será también la última. Y lo ha hecho junto al arranque oficial del rodaje y confirmando varias incorporaciones que prometen revolucionar por completo las tramas más intensas del drama médico español del momento.
La noticia ha pillado desprevenidos incluso a muchos seguidores de la ficción protagonizada por Najwa Nimri, Blanca Suárez, Aitana Sánchez-Gijón, Manu Ríos y Pablo Alborán, especialmente después del éxito que tuvo su segunda entrega en la plataforma digital. Pero lejos de despedirse de manera discreta, la serie prepara un final cargado de tensión, conflictos personales y nuevos personajes dispuestos a ponerlo todo patas arriba.
El gran terremoto de esta última temporada llegará con Judit Casat, el personaje interpretado por Belén Cuesta. La actriz se incorpora al universo de Respira dando vida a una popular podcaster que aterriza en el hospital como nueva gestora del centro. Su llegada no será precisamente tranquila. Con una visión mucho más empresarial y un discurso completamente disruptivo, chocará frontalmente con Patricia Segura (Najwa Nimri), la presidenta, cuya autoridad dentro del hospital empezará a tambalearse mientras su estado de salud vuelve a situarse en el centro de todas las miradas.
Pero ese no será el único frente abierto. La lucha por la jefatura del servicio de cirugía promete convertirse en una de las guerras más tensas de la temporada. Jésica (Blanca Suárez) y Pilar (Aitana Sánchez-Gijón), protagonizarán un pulso que irá mucho más allá de lo profesional. Dos maneras opuestas de entender la medicina, el liderazgo y el poder acabarán generando una fractura difícil de reparar dentro del equipo médico.
Mientras tanto, Biel seguirá atrapado entre los sentimientos y las heridas del pasado. El personaje de Manu Ríos tendrá que tomar decisiones importantes entre Jésica y Lucía (Claudia Traisac) mientras comienza a trabajar en un nuevo departamento que reabre traumas que creía enterrados. Y si algo ha demostrado Respira desde su estreno es que, en el Joaquín Sorolla, nadie consigue escapar del todo de sus fantasmas.
Tampoco será una temporada sencilla para Quique (Xoán Fórneas). Después del distanciamiento con Jon, a quien da vida Pablo Alborán, que evitará tener cualquier tipo de contacto con él, tendrá que enfrentarse a verdades especialmente dolorosas sobre sí mismo. La ficción seguirá explorando así una de las relaciones que más conversación ha generado entre los espectadores desde la llegada del cantante a la serie en la segunda temporada.
No será la única historia sentimental que atraviese por un momento delicado. May (Marwa Bakhat) verá cómo su relación con Rocío (Macarena de Rueda) empieza a resquebrajarse por errores propios y las dudas seguirán rodeando a Patricia y Néstor (Borja Luna). ¿Conseguirá la presidenta superar definitivamente su enfermedad? ¿Darán por fin el paso para reconocer lo que sienten? La serie deja en el aire varias preguntas que apuntan a un cierre especialmente emocional.
Junto a Belén Cuesta (Paquita Salas), esta última entrega incorporará además a Asia Ortega (Hasta el cielo), Carlos González (Mariliendre), Albert Salazar (El cautivo) y Nacho Fresneda (Hospital Central). Cinco nuevos fichajes con los que Netflix busca dar aún más intensidad a una temporada que contará con ocho episodios y que está en plena grabación en Valencia.
El fenómeno alrededor de Respira sigue creciendo fuera de la pantalla. De hecho, la producción ha abierto recientemente un casting en la capital del Turia para encontrar nuevos perfiles de figuración para los nuevos episodios. La convocatoria busca hombres de entre 25 y 55 años con aspecto corpulento y conocimientos de serbocroata para participar en el rodaje previsto para junio en la Comunidad Valenciana. No se exige experiencia previa en interpretación por lo que es una oportunidad excepcional para quienes cumplan con los requisitos y quieran conocer desde dentro los entresijos de una de las ficciones nacionales más ambiciosas de la plataforma.
Creada por Carlos Montero, responsable también de Élite o El desorden que dejas, la serie se despide después de haberse convertido en uno de los dramas médicos españoles más reconocibles dentro de Netflix. Aunque todavía no hay fecha oficial de estreno para estos capítulos finales, todo apunta a que el Joaquín Sorolla está preparado para cerrar los quirófanos y bajar el telón a lo grande. Porque, si algo ha dejado claro Respira desde el principio es que en este hospital nunca hay espacio para la calma, y su última guardia no parece que vaya a ser la excepción.














