La cuenta atrás para la boda de Cristina Fernández, hija de Eduardo Fernández de Blas, vicepresidente del Real Madrid, y Andrés Afán de Ribera, hijo de la diseñadora Fabiola García-Liñán; ya ha comenzado. El próximo 20 de junio, la pareja celebrará su enlace en la exclusiva Finca Miravalle, un enclave situado en plena Sierra de Guadarrama que se ha convertido en uno de los espacios más codiciados para las grandes celebraciones. Allí tendrá lugar no solo la ceremonia, sino también el banquete y la posterior fiesta junto a sus cerca de 350 invitados. La información ha sido adelantada en exclusiva por Vanitatis y apunta a que el enlace se convertirá en una de las citas más comentadas del año.
La finca, rodeada de naturaleza y con más de 5.000 metros cuadrados de jardines, destaca por su privacidad y por ofrecer un ambiente elegante y sofisticado, perfecto para una boda de estas características. Además, contará con uno de los nombres más prestigiosos de la gastronomía para eventos: Life Gourmet Catering, firma habitual en las celebraciones más exclusivas de Madrid. El vino elegido será Rosa Zarza, de Bodegas Pandora, muy ligado a la familia de la novia por la amistad que mantiene la bodega con Eduardo Fernández de Blas.
Aunque ambos son católicos, Cristina ha explicado que la ceremonia será distinta a una boda religiosa tradicional, ya que Andrés estuvo casado anteriormente por la Iglesia. Lejos de verlo como un inconveniente, la pareja ha querido transformar esa circunstancia en una celebración mucho más personal y diseñada completamente a su medida.
Su historia de amor
La historia de amor entre Cristina y Andrés tiene además un componente muy especial. Aunque ambos se conocían desde hace años —la abogada mantiene una estrecha amistad con Carlos, hermano pequeño del novio—, no fue hasta abril de 2025 cuando la relación dio un giro inesperado y surgió la chispa definitiva entre ellos.
Uno de los secretos mejor guardados del enlace es, sin duda, el vestido de novia. Cristina ha confiado el diseño más importante de su vida a Isabel Núñez, fundadora de Inuñez, una de las diseñadoras más valoradas de la moda nupcial española actual. “Visité unos cuantos ateliers y ella me encantó. Es muy cercana, profesional y con un gusto impecable”, asegura la futura novia a Vanitatis.
El look se completará con unos zapatos diseñados a medida por JustEne, mientras que para la fiesta posterior Cristina cambiará de estilo y optará por unas clásicas cuñas de Castañer, en un guiño cómodo y sofisticado para disfrutar hasta el final de la celebración.
Unas ayudantes muy especiales
La organización del enlace ha quedado en manos de tres mujeres fundamentales para la pareja: Elvira y María —madre y madrina de Cristina— y Fabiola García-Liñán, madre de Andrés y reconocida diseñadora sevillana. Especialmente significativa será la implicación de Fabiola García-Liñán, fundadora de Fabiola 1987, la firma de trajes de flamenca que alcanzó repercusión internacional tras vestir a la reina Máxima de Holanda y a sus hijas en la Feria de Abril de 2019. La diseñadora será además la encargada de crear los trajes de los pajes y algunos looks de invitadas.
Una boda marcada por la elegancia, la tradición familiar y los detalles cuidadosamente pensados que promete convertirse en una de las grandes citas sociales del año.







