La legendaria estrella ha vuelto a la gran pantalla con el estreno de Michael, el biopic de Michael Jackson dirigido por Antoine Fuqua y protagonizado por Jaadar Jackson, su sobrino. La película vuelve a poner al Rey del pop en el centro de la conversación mundial y muestra un recorrido por su vida, desde aquel niño de 11 años que debutó como vocalista junto a sus hermanos en los Jackson 5 hasta su consagración como uno de los artistas más importantes de la historia.
En ese momento en el que Michael alcanzaba la fama en todo el mundo, desde ¡HOLA! pudimos hablar con él tras 10 años sin conceder una entrevista. Y no solo eso, la estrella nos abrió las puertas de su mansión en California, en la que vivía junto a sus padres y dos de sus hermanas, para sincerarse sobre los efectos de la fama, conocer su hogar y desvelarnos, de primera mano, quién es Michael Jackson al bajar del escenario, el que él mismo define como “el único lugar del mundo donde se siente vivo”.
Su historia: una familia ligada a la música y un niño prodigio
Este biopic que ya está triunfando en los cines entre los más fanáticos de Michael y las nuevas generaciones, nos acerca a su historia detallando cómo fue pasar de niño prodigio a estrella del pop en muy pocos años. De origen humilde, Michael fue el séptimo de los nueve hijos que tuvieron Katherine Jackson, dependienta de los grandes almacenes Sears y Joseph, que trabajaba como operador de grúa. A pesar de sus trabajos y aunque no de forma profesional, ambos estaban ligados a la música, mundo en el que sumergieron a sus hijos, que se convirtieron en músicos y crearon los Jackson 5. Sin embargo, desde temprana edad Michael destacó de forma excepcional por encima de todos los demás. Su rango vocal acompañado de su desparpajo y sus pasos de baile, eran las pruebas del increíble talento que a su corta edad le llevaría a lo más alto.
El niño prodigio comenzó en la música junto a sus hermanos en 1969, aunque pocos años después, debido a las disputas profesionales surgidas entre ellos, comenzaría su carrera como solista. A pesar de ello, no fue hasta finales de esta década que Michael no grabó su primer álbum en solitario. Off the Wall fue el paso previo a lanzar Thriller en 1982, con grandes éxitos de la historia de la música como Rock With You y Don't Stop 'Til You Get Enough que formarían parte del disco más vendido de la historia.
El trabajo musical triunfó alrededor del mundo moviendo oleadas de fans y consiguiendo numerosos premios, entre los que destacan ocho Grammys. Las ventas se dispararon y su éxito fue estratosférico, cambiando para siempre el panorama del pop y abriendo un hueco en los corazones de millones de seguidores.
Su entrevista con ¡HOLA! La vida en su mansión y su relación con la fama
Su vida había cambiado radicalmente y, en 1984 ¡HOLA! habló con el cantante en "plena cresta de la ola", para sincerarse tras 10 años sin conceder una entrevista con medios. Al entrar en los inmensos jardines de su mansión estilo Turor, rodeados de palmeras y vegetación, Michael nos recibió con una sonrisa tímida, vaqueros, una sudadera de Mickey Mouse y gafas de sol. En esta charla, mostró orgulloso algunas de las partes más destacadas de su jardín, así como algunos espacios interiores de su casa, y nos contó de primera mano los efectos de la fama.
Esta entrevista tenía un objetivo claro para él: que sus fans supieran sus sentimientos y cómo está intentando sobrellevar su tremendo éxito, conociendo qué tipo de persona hay detrás del artista. En este momento Michael tenía tan solo 25 años, pero decidió abrir su corazón tras años de noticias sobre sí mismo que le costaba leer, debido a la forma en la que muchas veces se tergiversaba la información y se interpretaban los titulares. Pero, a pesar de ello y tras 10 años en silencio, sintió la necesidad de hablar. “Soy más que la persona que veis en el escenario”. Aunque, admite que allá arriba es donde mejor se encuentra, se siente completamente seguro, en paz y donde se siente vivo y es él mismo. Sin embargo, quiere que le conozcan, que sepan que es una persona muy sensitiva y sensible.
En todo momento a su lado estuvo Bill Ray, su guardaespaldas. Tras haber sido miembro de la policía de Los Ángeles, comenzó a trabajar con Michael y después de varios años juntos se convirtió en su protector, además de "padre", consejero y gran amigo.
Detalles sobre el accidente que cambaría su vida para siempre
En las fotografías se puede apreciar el buen tiempo de mayo de 1984 en California, momento en el que la vida de Michael va a una velocidad asombrosa. A comienzos de ese mismo año, el artista sufre quemaduras de segundo y tercer grado al grabar un anuncio para Pepsi en los Ángeles. Este accidente laboral marca su vida para siempre, e inmediatamente debe permanecer ingresado en el Centro de Quemados. Durante su estancia, nos cuenta que visitó mucho a los niños enfermos y se hizo gran amigo de Keith Perry, que había sufrido quemaduras en el 95% de su cuerpo. Al conocerlo, Keith le contó que se estaba desanimado porque sus amigos no habían ido a visitarlo en ningún momento al hospital, y Michael intentó hacerle saber que hay gente más allá que le quiere, que debe continuar recuperándose y que merece la pena vivir. “Creo que mis palabras le animaron, y le di esperanzas para luchar y ganar”.
Emocionados, le mostramos una foto de Keith en silla de ruedas recuperándose, a lo que añadió con lágrimas en los ojos “¿Sabes lo que recuperó a Keith? El amor. El amor puede lograr cualquier cosa y puede curar”. Admite que se siente muy feliz de haber sido partícipe del proceso de recuperación de aquel niño. Fue tal su impacto que el Centro Médico Brotman estaba pensando en llamar a esa planta “Ala de Quemados Michael Jackson” a lo que respondió, que lo lleven a cabo o no, estaría encantado de volver y ayudar de alguna manera a todos los enfermos. “Cuando estás así, necesitas que alguien te cuide. Sé que la gente me quiere y quiero poder devolver ese amor”.
Los animales, su propia “Disneylandia” y su amistad con Paul McCartney
Michael, decidido y emocionado, quiso enseñarnos los objetos más destacados de su jardín, así como su propio “Disneylandia” con figuras que se estaba construyendo al lado de la casa principal. También, pudimos apreciar algunos de sus conejos o aves en amplias jaulas, declarando que es muy fan de los animales ya que “su amor es puro y ellos no mienten”.
Las consecuencias de la fama “Simplemente, no puedo salir de aquí”
En un tour por los lugares más especiales de su hogar, pudimos saber que es vegetariano, que posee firme fe en los Testigos de Jehová -aunque aclara que ambas cosas no están relacionadas para él- y que “lo que otra gente piense de su modo de vida es cosa de ellos”. A su vez, nos desveló que además de sentirse muy cómo con sus pequeños proyectos y la compañía de sus animales, en ese momento conserva un muy buen “amigo adulto” llamado Paul McCartney, y añade que “viene a saludarle cuando tiene tiempo” y hacen planes juntos.
En cuanto a sus proyectos profesionales, Michael disfruta de la calma antes de embarcarse en meses llenos de trabajo con una apretada agenda. También que está apunto de lanzar Victoria, un álbum con sus hermanos -aunque todavía tiene algunas dudas-, y preparándose para embarcarse en una nueva gira alrededor del mundo.
Aunque sabe que, al terminar estos compromisos profesionales necesitará un tiempo para “hacer lo que él quiera y no lo que los demás quieren que haga” y descansar. Demostrando que debajo de un artista que está rompiendo todos los récords, envuelto en las exigencias de su estilo de vida, hay una persona frágil y sensible que solo quiere seguir manteniendo su raíz y descansar, a pesar de que encuentra su verdadera calma encima del escenario.
Ligado a una vida frenética por siempre, en ese mismo momento, cuando al finalizar la entrevista se le propone salir a comer algo, él confiesa que no puede. “Seguramente me cogerían, mis admiradores están esperando fuera de la casa para tocarme”. Con firmeza nos hizo una última confesión, con la que apreciamos que a pesar del alto precio a pagar por la fama, tras ella solo hay una persona sensible intentando tener el control de su vida, pese a todo. “Sé que no quieren herirme, pero lo harán sin saberlo”, y con la mirada de alguien sincero y con cierto terror concluyó “Simplemente, no puedo salir de aquí”.















